Yogures ricos en proteína.

Yogures ricos en proteína.

Nutrición Boom alimenticio

Yogures ricos en proteínas: las dos razones por las que no son la mejor opción del 'súper'

Aunque se venden como una fuente rica en este micronutriente, no todo es salud en estos productos de moda. 

Los yogures son productos muy valorados por los consumidores. Ya sea para tomar en el desayuno, como postre o a la hora de la merienda, es un alimento fácil de comer y que gusta prácticamente a todo el mundo. De hecho, su popularidad ha dado lugar a que este producto lácteo evolucione al son que marcan los tiempos y las tendencias, por lo que es posible encontrar una amplia gama de variedades: naturales, azucarados, de sabores, con frutas, líquidos, etc.

Una de las últimas versiones en llegar a los supermercados es el yogur con alto contenido en proteínas. Y, en realidad, no resulta demasiado sorprendente, si tenemos en cuenta la moda de las dietas que apuestan por incrementar la ingesta de proteínas, en detrimento de las grasas y los carbohidratos. Es cierto, que estos tres macronutrientes son imprescindibles para evitar problemas de salud, pero mientras las proteínas gozan de buena fama, los otros dos son considerados poco saludables. Una creencia sin fundamento científico, como demuestran muchos estudios

Esta buena fama de la que disfrutan las proteínas no es casual, y hay que reconocer que se encuentra avalada por innumerables datos. De hecho, la Fundación Española de la Nutrición, en su paǵina web, explica que son el constituyente principal de las células y que poseen múltiples funciones en nuestro organismo. Y, por si fuera poco, las dietas ricas en proteínas se asocian a la pérdida de peso, como demuestran diversos estudios, como los publicados en BioMed Central y en Obesity.

Fuente de proteínas

Pues bien, una de las características de los yogures es que, por su propia naturaleza, son una importante fuente de proteínas para nuestro organismo. Se calcula que un yogur natural tiene de media unos 5 gramos de proteína por cada porción de 100 gramos. Una cantidad nada desdeñable, que lo convierten en un aliado importante para lograr una dieta saludable. Sin embargo, que los yogures tengan de forma natural esta alta proporción de proteínas, no ha evitado que las grandes marcas hayan lanzado al mercado yogures enriquecidos con este macronutriente, sin duda como respuesta a la alta demanda de alimentos de este tipo.

Pero si los yogures naturales ya poseen una cantidad importante de proteínas, ¿qué diferencias a estos nuevos productos de los yogures convencionales? En primer lugar, obviamente, la cantidad de proteínas, que es de unos 9 gramos por cada porción de 100. El motivo es que su ingrediente principal es el queso fresco, rico en proteínas y con bajo contenido en grasa. Si tenemos en cuenta los beneficios de las proteínas y su capacidad para ayudar a perder peso, en parte debido a su gran poder saciante, todo parece indicar que este nuevo producto está condenado al éxito.

Por tanto, la pregunta que podemos plantearnos es si vale la pena comprar estos yogures ricos en proteínas. La respuesta no es fácil. Y veamos por qué.

En primer lugar, es importante tener en cuenta que el principal problema de los yogures está relacionado con la cantidad de azúcares añadidos, especialmente en los de sabores y los líquidos. De hecho, un estudio publicado en BMJ Open demostró que con la única excepción de los yogures griegos, todos los tipos analizados - con frutas, aromatizados y orgánicos-  poseían una cantidad de azúcares muy por encima de lo recomendable. Este esquema se repite también en los ricos en proteínas, ya que algunos de ellos pueden tener hasta 10 gramos de azúcar por cada porción de 100 gramos. Una cantidad muy superior a lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera excesivo cualquier alimento que tenga más de 5 gramos de azúcares por cada porción de 100 gramos.

En segundo lugar, existe un factor no menos importante: el precio. En la página web de una conocida cadena de hipermercados hemos podido comparar tanto los valores nutricionales como los precios de los yogures naturales convencionales y los ricos en proteínas. Si bien es cierto que existen algunas diferencias, podemos preguntarnos si son tan importantes como para justificar que el precio sea hasta cuatro veces superior. Por ejemplo, un pack de 12 unidades de 125 gramos de yogur natural de una conocida marca, lo que supone un total de 1.500 gramos, cuesta 2,80 euros. En cambio, un pack de 2 unidades de yogur con alto contenido en proteínas, con una cantidad total de 320 gramos, tiene un precio de 1,99 euros.

Ante este panorama, si nos gusta el yogur y, además, queremos aumentar la cantidad de proteínas ingeridas, tenemos dos opciones: consumir este producto o buscar una alternativa más barata e, incluso, saludable. Si nos decantamos por la primera opción, es importante que busquemos aquellos con bajo contenido en azúcar, que no contrarresten la eficacia de las proteínas. Si nos decantamos por la segunda opción, siempre podemos tomar un yogur natural normal acompañado de frutos secos o alguna fruta. En estos casos, además de aportar una buena cantidad de este macronutriente, evitaremos consumir un producto ultraprocesado, lo cuales siempre son más perjudiciales que los naturales, como demuestran algunos estudios.

En conclusión, sería absurdo generalizar que estos productos altos en proteínas no son saludables, ya que todo depende de su composición, especialmente en relación con la cantidad de azúcares que contienen. Sin embargo, con estas diferencias de precios, es legítimo preguntarse si realmente vale la pena o si, en cambio, no son más que un nuevo invento de la industria láctea para vender un producto similar a un precio muy superior.