Unas naranjas metidas en su clásica malla roja.

Unas naranjas metidas en su clásica malla roja.

Nutrición

Por qué las naranjas del supermercado se venden en bolsas de malla roja

La industria alimentaria utiliza este tipo de trucos para realzar las características de esta fruta típica de la Comunidad Valenciana. 

Con la llegada del buen tiempo, es muy típico encontrar mandarinas y naranjas en los supermercados, sobre todo si se vive en la Comunidad Valenciana, donde estos manjares son señas de identidad de la región.

Sin embargo, no todas las naranjas tienen la misma calidad ni el mismo buen color. Estas características son fáciles de detectar a simple vista, pero no en otras muchas. Así, la industria alimentaria utiliza algunas 'tácticas' para engañar al ojo humano y conseguir vender sus productos haciéndolos más apetecibles. La malla roja de las naranjas es una de ellas. La táctica es tan simple como efectiva: el rojo consigue que el color de esta fruta destaque más. 

Resulta que el color rojo crea una pequeña ilusión óptica que hace que el naranja se torne más vivo si cabe, alentando a los consumidores a comprarlas. Pero esto no sucede sólo con las naranjas, sino también con otras frutas como las mencionadas mandarinas o los pomelos. También se hace algo similar con los limones, los cuales suelen venderse en bolsas de malla amarilla o verde para potenciar su color natural. De hecho, si se ponen los limones en una bolsa de malla roja, parecerían de color naranja.

Pero, ¿cómo podemos saber si estamos ante una naranja de buena calidad? He aquí algunos trucos a tener en cuenta. 

Apretar las naranjas

De la misma forma que sucede con muchas otras frutas, una naranja será más sabrosa si su densidad es firme, tiene un color completo y suave. Cuando una fruta o verdura es demasiado blanda, es posible que haya madurado en exceso o que incluso esté empezando a podrirse. Por otro lado, hay que tener en cuenta que encontrar alguna marca en la piel no es signo de deterioro, pues en muchas ocasiones las frutas se frotan contra las ramas de los árboles debido al viento, y no tiene nada que ver con haber sufrido golpes en el transporte.

Pesar las naranjas

Este truco también vale para otras frutas, sobre todo en el caso de sandías y melones, muy populares en la época veraniega. Cuando se coge una naranja, se debe sentir su peso, equiparable al de una pelota. Eso indica que contiene jugo en su interior. Además, suele desprender un olor cítrico peculiar y llamativo.

Elegir naranjas de temporada

En esta época del año las naranjas valencianas son las ideales, dado que son más jugosas desde finales de primavera hasta verano. Por su parte, las naranjas navel son más sabrosas desde el invierno hasta la primavera. Finalmente, las naranjas rojas son más sabrosas entre el invierno y la primavera.

El color de la naranja

Evitando el efecto óptico de las bolsas de malla roja, el color de las naranjas es importante para poder valorarla en su conjunto. Debe poseer un tono naranja intenso y vivo, con alguna característica asociada según la variedad.

Por ejemplo, las naranjas valencianas maduras suelen poseer además un tinte verdoso, porque reabsorben la clorofila mientras cuelgan del árbol durante los meses más cálidos.

Los otros trucos que usa la industria alimentaria

Usar bolsas de malla roja para transportar naranjas no es el único truco que usan las tiendas de alimentos para poder vender más y mejor. Por ejemplo, las naranjas y otras frutas llegan a teñirse para que tengan un color más vivo. La Foods & Drugs Administration lo confirma en su página web, dado que teñir los cítricos es una práctica permitida.

Otro truco que utilizan los supermercados es poner la zona de panadería en la zona delantera de la tienda, para que el olor que desprende la misma anime a los compradores a consumir más. Por su lado, la leche suele disponerse en las zonas del fondo, al ser un artículo de primera necesidad, con el objetivo de que en el viaje de ida y vuelta compremos muchos otros productos.

Finalmente, cabe recordar que la disposición de cualquier pasillo y estante de un supermercado suele haberse pensado con anterioridad y no es algo que se realice al azar. En ocasiones los compradores se quejan de que determinados productos han cambiado de zona, o bien de estante, pero siempre suele tener una explicación: aquellos productos que están a la altura de los ojos suelen ser los que el establecimiento quiere vender antes, ya sea debido a su potencial caducidad, o por cualquier otra razón.

[Más información: Estos son los cinco peores panes procesados del supermercado, según la OCU]