Ilustración de la red neuronal responsable del párkinson frente a un cerebro sano.

Ilustración de la red neuronal responsable del párkinson frente a un cerebro sano. Sara Moser/WashU Medicine

Investigación

Identifican la red neuronal que causa la enfermedad de Parkinson: el hallazgo abre la puerta a mejores terapias

Enfocar la terapia sobre la red al completo en lugar de partes del cerebro se relaciona con mejoras en los pacientes de párkinson.

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P. Fava
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Las claves

Un estudio identifica la red neuronal SCAN como la principal causa de la enfermedad de Parkinson, según publica la revista Nature.

La SCAN, ubicada en la corteza cerebral motora, integra el movimiento con la planificación, motivación conductual y el estado corporal, no realiza funciones motoras directas.

El hallazgo sugiere que terapias dirigidas a la SCAN, como la estimulación transcraneal, podrían mejorar la eficacia de los tratamientos del Parkinson.

La hiperconectividad de la SCAN con zonas profundas del cerebro explicaría síntomas motores y no motores, y abre la puerta a tratamientos más personalizados.

Una red neuronal denominada SCAN -red de acción somato-cognitiva en sus siglas en inglés- ha demostrado ser la causa principal de la enfermedad de Parkinson, según un estudio que publica la revista Nature.

Centrar los tratamientos, como los de estimulación transcraneal, en la SCAN en lugar de en otras regiones asociadas al movimiento podría mejorar su eficacia. Los pacientes que han recibido terapias dirigidas a esta red por completo demostraron una mejor progresión.

"SCAN es una estructura neuronal identificada hace unos pocos años en la corteza cerebral motora que a diferencia de las áreas motoras tradicionales", explica José López-Barneo, profesor emérito de Fisiología del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS), en declaraciones a Science Media Centre.

Al contrario que las áreas que envían órdenes motoras específicas a los músculos de la mano, la boca o los brazos, SCAN no realiza funciones motoras directas. Su función es la de "integrar el movimiento con los procesos cognitivos de planificación y motivación conductual, así como el estado de los órganos del cuerpo", explica el especialista.

Refuerza la idea de que el párkinson no afecta únicamente al ‘centro del movimiento’, sino a un circuito neuronal más amplio que coordina la acción, la motivación y las funciones corporales y que, por tanto, tiene un componente a la vez ‘corporal y mental’.

Esto explicaría "observaciones clínicas bien conocidas, como el hecho de que la lentitud de movimientos o el bloqueo de la marcha puedan desaparecer cuando se proyectan líneas de luz en el suelo que guían los pasos o cuando el paciente escucha música con un ritmo marcado", añade Salvador Ventura, catedrático de Bioquímica y Biología molecular en la Universidad Autónoma de Barcelona.

La región cortica SCAN aparece "hiperconectada" con "zonas profundas del cerebro" implicadas en la enfermedad, prosigue el experto. "En otras palabras, el 'cableado' entre esta red y esas regiones subcorticales está sobreactivado, con una comunicación excesiva".

Los autores integraron datos de casi 900 personas, combinando resonancia magnética funcional en reposo (fMRI), registros electrofisiológicos directos (ECoG), pruebas de respuesta a levodopa y varias formas de neuromodulación (estimulación cerebral profunda, estimulación magnética transcraneal (TMS) y ultrasonidos focales).

"Esta combinación de técnicas es especialmente apropiada para investigar el párkinson, puesto que es una enfermedad que afecta a varios circuitos cerebrales más que a una sola región", explica José A. Morales-García, investigador científico en enfermedad de Parkinson de la Universidad Complutense de Madrid.

La responsabilidad de la SCAN en el párkinson "encaja bien con observaciones clínicas previas, como la presencia temprana de síntomas no motores y la influencia de factores cognitivos sobre el movimiento, pero ahora se apoya en evidencia experimental directa", valora.

No obstante, Morales-García advierte que "aún no se prevé un cambio en la práctica clínica habitual en España". No obstante, "se abre una vía prometedora para personalizar mejor los tratamientos en el futuro".

"El párkinson es una enfermedad muy heterogénea y aún no está claro si esta alteración de la red SCAN se comporta igual en todos los subtipos clínicos o en distintas fases de la enfermedad. El mensaje clave para los pacientes es que se trata de un avance en la comprensión del párkinson y en cómo podrían afinarse las terapias", concluye.