El Papa Francisco, en el Vaticano.

El Papa Francisco, en el Vaticano. GTRES

Investigación Relaciones imposibles

Tras creerse el Big Bang, el Papa Francisco quiere ahora aprender sobre agujeros negros

El Vaticano celebra un simposio donde se hablará también de ondas gravitacionales y de singularidades en el espacio - tiempo.

Si Giordano Bruno levantara la cabeza no se lo podría creer. La misma Iglesia que decidió enviarlo a la hoguera por herejía en 1600 por decir que la Tierra no era el único planeta sobre el Universo y que había más mundos habitables, lleva a cabo ahora un seminario sobre conceptos que hubieran hecho estallar la cabeza de los que le condenaron: agujeros negros, ondas gravitacionales y singularidades en el espacio tiempo

La cita científica, organizada por el Observatorio Vaticano, lleva por nombre Workshop Lemaître, en honor al cosmólogo jesuita considerado uno de los padres de la idea de que el universo empezó con una gigantesca explosión. Se trata de un paso más en la aceptación de las teorías científicas por parte de la iglesia católica desde que, en 2014, el papa Francisco reconociera la existencia del Big Bang y dijera que éste "no es incompatible con la idea de Dios". 

Esta recreación del nuevo idilio ciencia-religión se celebra hasta este viernes -aunque ese día se dedica, según el programa, a "eventos en el Vaticano"- en Castel Gandolfo, la residencia de verano papal.

El nivel de los participantes es muy elevado, ya que en la conferencia hablarán -entre otros- Roger Penrose, profesor emérito de Matemáticas de la Universidad de Oxford y polémico gracias a su teoría de la mente y Andrei Linde, profesor de Física en la Universidad de Stanford y padre de la teoría de la inflación cósmica.

El Observatorio Vaticano quita importancia a la trascendencia de esta reunión y afirma que la propia existencia de George Lemaitre ya ayudó a corregir la noción de que la iglesia católica romana era hostil a la ciencia. "Él entendió que echando la vista atrás el universo debió de estar en un estado de alta densidad energética, comprimido hasta el punto de ser como un átomo original del que todo empezó", ha dicho el organismo en un comunicado de prensa.

El director del Observatorio, el jesuita Guy Consolmagno ha recordado: "El propio Lemaitre tuvo mucho cuidado en recordar a la gente -incluyendo al papa Pío XII- que el acto creativo de Dios no es algo que ocurriera hace hace 13.800 millones de años, sino que es algo que transcurre continuamente". Los cristianos, añade, creen en un dios supernatural que es responsable de la existencia del universo, pero nuestra ciencia nos cuenta cómo lo hizo.