Manuel de León, frente al centro que dirigía hasta hace un par de años.

Manuel de León, frente al centro que dirigía hasta hace un par de años. ICMAT

Investigación Ciencia y Política

El CSIC escenificó una auditoría interna para echar al director de su instituto de matemáticas

Una sentencia da ahora a la razón al matemático Manuel de León, relevado de su puesto en el Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT) en el verano de 2015 por "falta de confianza" en su gestión.

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La noticia fue toda una sorpresa en su momento aunque estuvo atemperada por la época estival. A finales de julio de 2015, El Mundo publicaba que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) cesaba al matemático Manuel de León como director del Instituto de Ciencias Matemáticas por unas supuestas malas prácticas desveladas tras una auditoría interna.

Esta denuncia, que versaba sobre la gestión y la organización del instituto, se realizó tras una denuncia de Carlos Muñoz, director del Instituto de Física Teórica (IFT), que comparte edificio con el ICMAT, situados en el campus de la Universidad Autónoma de Madrid. El centro matemático está gestionado por el CSIC y tres universidades: la UAM, la Carlos III y la Universidad Complutense.

En su momento, parecía una trifulca entre físicos y matemáticos tras la que el CSIC acabó encontrando irregularidades. Sin embargo, ahora el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha emitido una sentencia que falla a favor del matemático.

En ésta, la magistrada declara "el derecho del recurrente a ser readmitido como director del ICMAT". Para llegar a tal conclusión se basa en un informe pericial que concluye que "no existe conducta alguna reprochable" y en la declaración de varios testigos.

Uno de ellos, Rafael Orive, quien ostentó el cargo de director en funciones tras el cese de De León, declaró en sede judicial que la decisión del cese se había tomado previamente al citado informe de auditoría, en este caso, en enero de 2015, si bien no se comunicó hasta el mes de junio. Por último, Orive señaló que la "pérdida de confianza" en la que se basaba el cese "es una alegación muy genérica, lo que existía es un interés en que perdiese la condición de director".

La sentencia, para la que cabe recurso, señala a la gerente del ICMAT, Amelia Aneiros, como desencadenante de la conspiración que acabó con el cese del matemático. Aneiros, descrita como "una persona de la máxima confianza del Secretario General del CSIC" fue según la magistrada la causante de que Manuel de León pasara ser considerado persona non grata para el organismo público de investigación.

A partir de ahí, vino la cronología de hechos. El 19 de febrero de 2015, la gerente remite al Secretario General del CSIC un escrito advirtiéndoles de las irregularidades del director del centro. Cuatro días después, Muñoz, por entonces director del Centro de Física Teórica y Matemáticas (CFTMAT), un organismo conjunto de gestión cuya dirección alternaba con De León, remite al Vicepresidente de Organización y Relaciones Institucionales del CSIC un nuevo dosier. El día 2 junio se realizó la auditoría interna y, justo un mes después, se tomó la decisión de cesar al director del ICMAT.