Imagen de un perro adoptado.

Imagen de un perro adoptado. Freepik

Ciencia

Entra en vigor en 2028: perros y gatos deberán comer al menos 2 veces al día en los criaderos

Ni una sola comida al día ni la misma cantidad para todos: la UE establece nuevas reglas para alimentar mascotas.

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La Unión Europea ha aprobado una norma que obligará a alimentar a perros y gatos adultos al menos dos veces al día en los criaderos a partir de agosto de 2028.

Los cachorros requerirán tomas aún más frecuentes, calostro los primeros días y un proceso de destete gradual que deberá durar al menos siete días.

La legislación exige adaptar el alimento a la edad, raza y salud de cada animal, garantizando además acceso continuo a agua limpia y bebederos sin competencia.

Quedan exentos del mínimo de dos comidas diarias los perros de guarda de ganado en trabajo o entrenamiento y los criaderos pequeños que produzcan un máximo de dos camadas al año.

Llenar un cuenco enorme por la mañana y dejar que un perro o un gato se administre la comida durante todo el día dejará de ser una opción válida en muchos criaderos europeos. La Unión Europea ha fijado por primera vez una frecuencia mínima de alimentación para los animales mantenidos en determinados establecimientos: perros y gatos deberán recibir comida al menos dos veces al día, y los cachorros tendrán que hacerlo todavía con mayor frecuencia.

La medida forma parte del Reglamento (UE) 2026/1818 sobre bienestar y trazabilidad de perros y gatos. Aunque la norma entró en vigor el pasado 30 de agosto, esta obligación comenzará a aplicarse el 31 de agosto de 2028.

La regla parece sencilla, pero va bastante más allá de contar cuántas veces se rellena un comedero.

La legislación exige que la cantidad y el tipo de alimento se adapten a la edad, la raza, el nivel de actividad, el estado de salud y la situación reproductiva de cada animal. Una perra gestante, un cachorro en crecimiento o un perro adulto sedentario no pueden alimentarse automáticamente de la misma manera solo porque compartan instalaciones.

Los cachorros necesitarán todavía más tomas

El mínimo de dos comidas está pensado para perros y gatos en general. Con los animales jóvenes, Bruselas es más exigente.

El reglamento establece expresamente que los cachorros de perro y las crías de gato deberán alimentarse con mayor frecuencia. Durante los dos primeros días de vida tendrán que recibir calostro y después leche de su madre o de otra hembra lactante. Si eso no es posible, deberá recurrirse a un sustituto lácteo específico siguiendo la frecuencia indicada por el fabricante o por un veterinario.

Mientras no estén destetados, deberán recibir suficiente leche para ganar peso de forma constante. Y el paso a los alimentos sólidos tampoco podrá hacerse de un día para otro: el destete tendrá que durar al menos siete días y no podrá completarse antes de las seis semanas de edad.

La nueva regulación intenta evitar, por tanto, que la alimentación dependa únicamente de una rutina cómoda para el establecimiento.

También obliga a proporcionar agua limpia y fresca de forma permanente y a mantener comederos y bebederos en condiciones higiénicas. Además, deberán colocarse de manera que todos los animales puedan acceder a comida y agua sin que la competencia dentro del grupo deje a alguno de ellos sistemáticamente apartado.

Eso resulta especialmente importante cuando varios perros o gatos comparten espacio. Un cuenco lleno no garantiza por sí mismo que todos estén comiendo lo que necesitan si uno de los animales monopoliza el acceso.

La norma incluso contempla excepciones individuales. Si un veterinario considera que un determinado perro o gato necesita otra frecuencia de alimentación, podrá modificarse, pero el consejo tendrá que constar por escrito y conservarse mientras dure ese cambio.

Hay además una excepción curiosa: el mínimo de dos comidas no se aplicará a los perros de guarda de ganado mientras estén siendo utilizados en labores de vigilancia o entrenamiento.

Y no todos los criaderos tendrán exactamente las mismas obligaciones.

Los establecimientos que produzcan como máximo dos camadas al año para su comercialización quedan fuera de parte de los requisitos más detallados del reglamento, incluido este mínimo concreto de dos comidas diarias. Sí deberán seguir garantizando, en cualquier caso, que sus animales reciben alimentos y agua en cantidad y calidad suficientes.

La reforma europea va dibujando así un estándar bastante más preciso para el cuidado cotidiano de perros y gatos. No se limita a prohibir malos tratos evidentes: entra en cuestiones tan domésticas como cuántas veces deben comer, cómo tienen que destetarse o quién debe poder acceder al bebedero.

Desde agosto de 2028, en los establecimientos sometidos a esta obligación, un perro o un gato adulto no podrá pasar el día dependiendo de una única comida. Dos tomas serán el mínimo legal; para los más pequeños, todavía harán falta más.