El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la comparecencia conjunta del jueves con el presidente francés Emmanuel Macron.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la comparecencia conjunta del jueves con el presidente francés Emmanuel Macron. Eduardo Parra Europa Press

Ciencia

Entrará en vigor: bares y restaurantes estarán obligados a cobrar un importe extra por las botellas vendidas en España

El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno obligará a cobrar una cantidad reembolsable por determinados envases y permitirá recuperarla al devolverlos.

Más información: Santiago, experto, sobre el anisakis: "Si quieres comer pescado de mar fresco, cocina mucho la zona de la ventresca"

P. G. Santos
Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores
LO ESENCIAL
Generado con IA

España implantará un sistema de depósito reembolsable para determinadas botellas, latas y briks tras no alcanzar el objetivo nacional de recogida separada de botellas de plástico.

Al comprar una bebida incluida, el consumidor pagará un depósito de al menos 10 céntimos por envase, que recuperará al devolverlo vacío en puntos habilitados.

Bares y restaurantes deberán trasladar el depósito al cliente y gestionar devoluciones, salvo que España aplique la excepción para consumiciones abiertas y devueltas dentro del local.

El Reglamento europeo de envases se aplicará desde el 12 de agosto de 2026, pero no supone que todos los bares cobren automáticamente el depósito desde esa fecha.

Los bares y restaurantes tendrán que adaptar la forma de cobrar determinadas bebidas cuando el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) entre en funcionamiento en España: cada botella, lata o brik sujeto al sistema llevará un depósito reembolsable.

El cambio coincide con la aplicación general, desde el 12 de agosto de 2026, del Reglamento europeo 2025/40 sobre envases y residuos de envases. Sin embargo, el SDDR español tiene además un origen propio: el incumplimiento de objetivos nacionales.

La Ley 7/2022 fijó para 2023 una recogida separada del 70% de las botellas de plástico de bebidas de hasta tres litros. El dato oficial fue del 42,3%, según el Ministerio para la Transición Ecológica, muy por debajo.

Ese incumplimiento activa la obligación de implantar el sistema previsto en el Real Decreto 1055/2022. La norma establece que productores de determinadas bebidas deben organizar un SDDR específico, incorporando también latas y envases de cartón para bebidas nacionales incluidos.

Cómo afecta al consumidor

¿Qué significa para el consumidor? Que al comprar una bebida pagará un depósito reembolsable. La cuantía será fijada por el sistema de responsabilidad ampliada del productor, pero no podrá ser inferior a 10 céntimos por envase.

No se trata, por tanto, de un nuevo impuesto ni de un encarecimiento definitivo. El consumidor recuperará esa cantidad cuando entregue el envase vacío en los puntos de retorno habilitados por el sistema correspondiente y cumpla sus condiciones.

Los establecimientos que participen deberán trasladar el depósito hasta el consumidor y gestionar las devoluciones conforme a las condiciones del sistema. La normativa europea exige, además, mecanismos que permitan recuperar el importe sin necesidad de realizar otra compra.

El Reglamento europeo contempla una particularidad para la hostelería. Los Estados miembros pueden eximir del cobro del depósito a bares y restaurantes cuando el envase vacío se abra, se consuma y se devuelva vacío dentro del propio establecimiento correspondiente.

Fuera de esa excepción, el sistema afectará a los canales de venta de las bebidas incluidas. El Reglamento europeo fija sistemas de depósito para botellas de plástico y recipientes metálicos de hasta tres litros, mientras España amplía el esquema.

El consumidor tampoco tendrá necesariamente que regresar al comercio donde compró la bebida. Los sistemas deberán organizar puntos de retorno accesibles y, según el modelo implantado, podrán utilizarse comercios, máquinas automáticas u otros lugares autorizados para recuperar el depósito.

El objetivo es cambiar el destino de millones de envases que actualmente terminan en fracciones incorrectas, basura dispersa o circuitos de recogida insuficientes. El depósito introduce un incentivo económico para que la devolución forme parte del comportamiento cotidiano habitual.

El despliegue, no obstante, exige una importante adaptación logística. Fabricantes, distribuidores, supermercados, pequeños comercios y establecimientos hosteleros tendrán que integrarse en el sistema, identificar los envases sujetos al depósito y gestionar retornos y compensaciones económicas entre todos los operadores.

El nuevo reglamento europeo no significa que todos los bares comiencen automáticamente a cobrar 10 céntimos desde el 12 de agosto. Esa fecha marca la aplicación general de la norma europea, mientras el SDDR español responde a obligaciones nacionales.