El Mar Mediterráneo caliente.

El Mar Mediterráneo caliente. Meteored

Ciencia

Los meteorólogos coinciden: el Mediterráneo "ya no refresca" y ha sobrepasado los 30 ºC de temperatura

El debilitamiento de la brisa mediterránea también dificulta el descenso nocturno de las temperaturas y empeora la sensación de bochorno costero.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

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El Mediterráneo ha superado los 30 ºC en amplias zonas, alcanzando hasta 33,02 ºC frente a Sa Dragonera, récord histórico para el Mediterráneo occidental.

Las temperaturas marinas se mantienen excepcionalmente altas, con valores superiores a los habituales y anomalías de hasta 6 ºC en algunas áreas, especialmente alrededor de Baleares y Menorca.

El calentamiento del mar debilita la brisa mediterránea, dificultando el descenso de temperaturas nocturnas y generando sensación de bochorno persistente en la costa.

Estas altas temperaturas afectan a ecosistemas marinos como la Posidonia oceanica y los corales, favoreciendo cambios en la distribución de especies y su posible desaparición.

El Mediterráneo afronta el final de la canícula con un calor poco habitual. El agua ha superado los 30 ºC en amplias zonas y algunos registros recientes han marcado máximos históricos en sus aguas.

Una de las mediciones más llamativas se ha producido frente a Sa Dragonera, en Mallorca, donde una boya de Puertos del Estado alcanzó 33,02 ºC a principios de agosto, récord histórico para el Mediterráneo occidental.

La meteoróloga Andrea Danta, en un análisis para Meteored, advierte de que el escenario seguirá siendo excepcional durante los próximos días, con temperaturas marinas ampliamente superiores a los valores habituales de agosto.

Los modelos mantienen al Mediterráneo por encima de 25 ºC hasta el viernes 14 de agosto, mientras diferentes sectores podrían alcanzar o superar los 30 ºC durante este periodo de la canícula.

Los valores más elevados aparecen en el Mediterráneo central y oriental, con temperaturas cercanas a 31 ºC junto a las costas italianas y registros igualmente elevados alrededor de Chipre y Baleares.

Un agua que no refresca

También Baleares mantiene aguas especialmente cálidas, después de un julio en el que el Mediterráneo ya alcanzó temperaturas récord en varios sectores. El episodio, por tanto, prolonga un calentamiento excepcional durante este verano.

El dato adquiere todavía más relevancia al compararlo con la media. Para el final de la canícula, los modelos dibujan anomalías positivas de hasta 6 ºC en algunas zonas del Mediterráneo.

El entorno de Baleares presenta anomalías de entre 4 ºC y 5 ºC, mientras que al norte de Menorca pueden alcanzar entre 5 ºC y 6 ºC, valores similares a otros sectores mediterráneos destacados.

Núria Seró explicó a la Cadena SER que en Sa Dragonera se superaron los 33 ºC por décimas, unos cuatro grados por encima de lo que correspondería actualmente en estas fechas.

La meteoróloga señaló además que el calentamiento del mar puede debilitar la brisa y dificultar que las temperaturas bajen durante la noche, favoreciendo una sensación de bochorno más persistente en la costa.

Según Seró, un estudio reciente del CSIC, basado en datos recopilados entre 1981 y 2021, apunta a que la brisa mediterránea se ha debilitado un 17% desde los años ochenta.

Esta situación también tiene consecuencias ambientales. Un mar más cálido favorece la evaporación y aporta humedad atmosférica, aunque por sí solo no provoca precipitaciones torrenciales ni garantiza episodios de lluvias intensas.

Además, las temperaturas excepcionales generan estrés en ecosistemas marinos como la Posidonia oceanica, los corales y las gorgonias, y pueden favorecer cambios en la distribución de especies y su posible desaparición.