Gato tricolor

Gato tricolor E.E.

Ciencia

Los veterinarios coinciden: "Casi todos los gatos tricolores son hembras y si tienes un macho, es estéril"

Los expertos recuerdan que el estrés y las experiencias previas influyen mucho más en el comportamiento felino que el color del pelaje.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Las claves

La mayoría de los gatos tricolores son hembras debido a la genética ligada al cromosoma X.

Los machos tricolores son extremadamente raros y suelen ser estériles por una alteración cromosómica similar al síndrome de Klinefelter.

Investigaciones recientes identificaron una deleción genética relacionada con el pelaje naranja, pero no hay evidencia de que el color del manto determine la personalidad del gato.

Los expertos recomiendan no asociar el comportamiento del gato a su color, sino tener en cuenta su historia, salud y experiencias previas.

Los gatos tricolores llaman la atención por su llamativo pelaje, pero también por una curiosidad genética que sorprende a muchos propietarios. El veterinario Carlos Gutiérrez recuerda que casi todos estos felinos son hembras y explica el motivo.

En un vídeo en el canal Mascotas y Familias Felices, el especialista señala que los machos con tres colores existen, aunque son casos extraordinariamente raros. Cuando aparecen, suelen presentar una alteración cromosómica que, en la mayoría de situaciones, provoca esterilidad.

La explicación está en la genética del color naranja, cuya información se encuentra en el cromosoma X. Como las hembras poseen dos cromosomas X, pueden heredar una variante naranja y otra oscura, dando lugar al característico patrón tricolor.

Durante el desarrollo embrionario, cada célula desactiva de forma aleatoria uno de esos cromosomas X. Ese proceso hace que unas zonas produzcan pelo naranja y otras negro, mientras que el blanco depende de otro mecanismo genético independiente.

En los machos, que normalmente tienen un cromosoma X y otro Y, esta combinación no puede producirse. Por eso los ejemplares tricolores son excepcionales y suelen presentar dos cromosomas X junto a un cromosoma Y, una configuración comparable al síndrome de Klinefelter.

Gatos más ariscos

Investigaciones publicadas en 2025 lograron resolver un enigma que llevaba más de un siglo sin respuesta. Los estudios identificaron una pequeña deleción en la región del gen ARHGAP36, relacionada con la aparición del característico pelaje naranja.

Aunque este descubrimiento explica cómo se originan los colores del manto, los investigadores aclaran que no existe evidencia de que esa genética determine la personalidad del animal. El aspecto físico no permite predecir su comportamiento.

Aun así, las gatas carey y calicó arrastran una conocida reputación. Gutiérrez reconoce que, cuando llegan a la consulta veterinaria, el equipo permanece algo más atento porque, según su experiencia, pueden mostrarse más independientes o reacias a la manipulación.

Algunos trabajos científicos han encontrado pequeñas diferencias de comportamiento descritas por los propietarios. En determinadas encuestas, las hembras carey y calicó fueron calificadas con mayor frecuencia como agresivas hacia las personas, aunque las variaciones fueron reducidas.

Otros estudios posteriores, incluyendo investigaciones con cientos de gatos de raza y más de 2.500 cuidadores, no encontraron una relación consistente entre el color del pelaje y los problemas de conducta, reforzando que cada animal debe evaluarse individualmente.

Los especialistas recuerdan que una visita al veterinario supone una situación estresante para muchos gatos. El transportín, los olores desconocidos y la manipulación pueden provocar respuestas defensivas incluso en animales tranquilos dentro de su propio hogar.

Por ello, los expertos recomiendan facilitar una adaptación progresiva al transportín, reducir el estrés durante la consulta y valorar siempre la historia, la salud y las experiencias previas del felino antes que atribuir su comportamiento al color de su pelaje.