Un gato usando su comedero.

Un gato usando su comedero.

Ciencia

Los veterinarios coinciden: los gatos se vuelven más exquisitos con la comida debido a esta cualidad de sus lenguas

Mantener rutinas, limpiar bien el arenero y evitar cambios bruscos reduce gran parte del estrés diario de los gatos domésticos.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Las claves

Los gatos son exigentes con la comida porque su lengua detecta la frescura, gracias a receptores que identifican la molécula AMP en la carne.

Si el alimento pierde frescura, los gatos pueden rechazarlo rápidamente por instinto de seguridad y protección.

Los felinos son animales ritualistas: mantienen rutinas estrictas y prefieren comer y estar activos en horarios similares a los de sus ancestros cazadores.

La higiene y las preferencias desarrolladas desde pequeños influyen en su comportamiento, haciendo que sean selectivos tanto con la comida como con el arenero.

Los gatos tienen fama de ser animales exigentes con la comida, pero detrás de ese comportamiento no hay simple "capricho". Los veterinarios explican que su lengua está diseñada para detectar si un alimento es realmente fresco, algo ligado directamente a su evolución como cazadores.

El veterinario Carlos Gutiérrez señala que los felinos poseen receptores especializados capaces de identificar una molécula llamada AMP, presente en mayor cantidad en la carne recién obtenida. Conforme pasan las horas, esa sustancia disminuye y el gato percibe que el alimento ha perdido frescura.

Ese mecanismo funciona como una especie de alarma natural. Si el animal detecta niveles bajos de AMP, puede rechazar la comida tras apenas un bocado. Según explica el experto, su organismo interpreta que esa carne podría no encontrarse en buenas condiciones y evitarla resulta más seguro.

La sensibilidad de los gatos hacia la alimentación forma parte de una conducta mucho más amplia. Los felinos son animales extremadamente ritualistas y necesitan mantener rutinas muy marcadas para sentirse seguros dentro de su entorno cotidiano.

Por eso muchos gatos comen siempre a las mismas horas o muestran mayor actividad durante la madrugada y el amanecer. Ese comportamiento proviene de miles de años de evolución, cuando esos momentos del día resultaban ideales para cazar presas con mayor facilidad.

Rituales gatunos

La higiene también ocupa un lugar fundamental en su comportamiento. Los gatos dedican gran parte del día al acicalamiento porque su instinto les impulsa a eliminar olores y restos que podrían delatar su presencia frente a posibles amenazas en estado salvaje.

Esa obsesión por la limpieza explica igualmente por qué muchos felinos son tan exigentes con el arenero. Si la bandeja no está suficientemente limpia o cambia la textura de la arena, algunos animales pueden negarse a utilizarla y buscar otros lugares de la casa.

En alimentación, los expertos recuerdan además que los gatos desarrollan preferencias desde pequeños. Si un cachorro solo prueba pienso seco, es frecuente que rechace posteriormente la comida húmeda debido a que no reconoce esas texturas como habituales.

Los estudios también muestran que los felinos sienten una fuerte atracción por el sabor umami, asociado a carnes y pescados. En cambio, perciben mucho menos los sabores dulces, mientras que el amargo les produce rechazo por relacionarlo con posibles sustancias tóxicas.

Carlos Gutiérrez advierte además de que algunos dueños contribuyen sin querer a volver más selectivos a sus gatos. Cuando reciben alimentos humanos o premios especialmente sabrosos, muchos terminan ignorando su comida habitual esperando opciones más apetecibles.