Imagen de un gato.

Imagen de un gato.

Ciencia

Los veterinarios están de acuerdo: los gatos son capaces de elegir a sus dueños al buscar apego seguro

Muchos gatos tímidos pasan desapercibidos en refugios, aunque también pueden crear vínculos muy fuertes con las personas.

Más información: Los geólogos coinciden: una grieta submarina de 300 kilómetros en África puede cambiar el mapa de la Tierra

J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Las claves

Los gatos pueden elegir a sus dueños estableciendo un vínculo de 'apego seguro', similar al que forman los bebés con sus cuidadores.

El comportamiento del gato hacia los humanos depende de factores como la socialización temprana y la genética, influyendo en su nivel de confianza y sociabilidad.

Durante las adopciones, los felinos tímidos suelen ser ignorados, aunque también pueden desarrollar lazos fuertes si se respeta su ritmo de adaptación.

La paciencia y el respeto al espacio del gato son esenciales para construir una relación de confianza, aunque esta no siempre se manifieste con muestras físicas evidentes.

La famosa idea de que "los gatos eligen a sus dueños" no es solo una frase bonita repetida en redes sociales. Según explica el veterinario Carlos Gutiérrez, los felinos sí desarrollan preferencias concretas hacia determinadas personas, aunque detrás de ese comportamiento existe una explicación científica mucho más compleja de lo que parece.

Lejos de la imagen del gato frío e independiente, los expertos señalan que estos animales crean con los humanos un vínculo conocido como "apego seguro". Se trata del mismo mecanismo emocional que aparece entre un bebé y sus cuidadores, basado en la confianza, la protección y la búsqueda de seguridad.

Ese apego hace que muchos gatos identifiquen a determinadas personas como su referencia emocional dentro del hogar. No se acercan únicamente por comida o comodidad, sino porque encuentran en ellas calma, estabilidad y protección ante situaciones desconocidas o estresantes.

El comportamiento de cada felino depende, además, de numerosos factores individuales. Uno de los más importantes es el periodo de socialización temprana, que abarca aproximadamente desde la segunda hasta la séptima semana de vida. Durante esa etapa, los gatos absorben experiencias y aprenden cómo relacionarse con los humanos.

Cuando un cachorro vive contactos positivos durante esas primeras semanas, suele desarrollar una personalidad más confiada y sociable en la edad adulta. Por el contrario, experiencias negativas o la falta de interacción humana pueden hacer que el animal sea más reservado y desconfiado.

Genética

La genética también influye notablemente en el carácter felino. Algunos rasgos, como la curiosidad, la valentía o la tendencia a buscar contacto, pueden heredarse. Además, determinadas razas muestran comportamientos más afectuosos y expresivos, como ocurre con los siameses, mientras otras son más tranquilas y distantes.

Carlos Gutiérrez advierte, sin embargo, de un problema frecuente durante las adopciones. Muchas personas escogen únicamente a los gatos que se acercan rápido o buscan caricias desde el primer momento, dejando atrás a felinos tímidos que necesitan más tiempo para generar confianza.

Según el veterinario, esta forma de elegir crea una desigualdad injusta dentro de los refugios. Los gatos introvertidos no son menos cariñosos ni menos aptos para convivir en familia; simplemente requieren procesos de adaptación más pausados antes de mostrar seguridad.

Para construir un vínculo sano, los especialistas recomiendan respetar siempre el ritmo del animal. El gato debe tomar la iniciativa en los acercamientos, disponer de un espacio tranquilo y contar con comida, agua y refugio cerca de su zona segura durante los primeros días.

Los expertos recuerdan que la confianza felina no siempre se expresa con grandes demostraciones físicas. Un gato puede sentirse profundamente unido a su cuidador sin necesidad de pasar horas encima del sofá. La paciencia y la comprensión siguen siendo las claves fundamentales.