Imagen de archivo de la reparación de un ascensor.

Imagen de archivo de la reparación de un ascensor. EP Sevilla

Ciencia

Irene es claustrofóbica y quedó encerrada en un ascensor: "Me senté porque en las películas dicen que es más seguro"

El apagón dejó cientos de personas atrapadas en ascensores y obligó a técnicos y vecinos a improvisar rescates de emergencia.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

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Irene Velázquez, periodista madrileña y claustrofóbica, quedó atrapada en un ascensor durante el apagón que dejó sin luz a toda España.

Mientras esperaba ayuda, intentó mantener la calma sentándose en el suelo, siguiendo consejos de películas, y logró avisar a su padre y una vecina.

El apagón provocó cientos de rescates en ascensores en todo el país; solo en Cataluña hubo 570 avisos y en Madrid, cerca de 300 intervenciones.

Irene fue rescatada por vecinos y un bombero tras más de 45 minutos atrapada, deslizándose por un pequeño hueco antes de la llegada de los bomberos.

Hace algo más de un año desde el apagón que dejó a oscuras a España y que puso todo en pausa durante un día entero. A pesar de las múltiples historias que surgieron aquel día, solemos olvidarnos de las que protagonizaron personas con problemas de salud mental.

Este es el caso de Irene Velázquez, una periodista madrileña de 23 años que contó a 20 minutos su angustiosa experiencia encerrada en un ascensor. Muchas personas debieron pasar por esta experiencia, pero ella confiesa sufrir claustrofobia.

Velázquez no suele subirse a los ascensores, pero aquel día lo hizo más bien por impulso. "No suelo coger el ascensor. No sé por qué le di al botón", explica sobre el momento previo al encierro que terminó convirtiéndose en una experiencia límite.

La periodista había salido a comprar queso para preparar una salsa carbonara y regresaba a casa cuando el ascensor se detuvo bruscamente entre plantas. En un instante, las luces se apagaron y se hizo el silencio.

La situación empeoró cuando consultó el móvil y descubrió que el apagón afectaba a toda España. "Entré en pánico, lloré", relata la joven, que además tenía la linterna del teléfono averiada. Aun así, consiguió llamar primero a su padre y a una vecina.

Cientos de avisos

Mientras esperaba ayuda, trató de mantener la calma recurriendo a una idea aprendida del cine. "Me senté porque en las películas dicen que es más seguro", dijo en la entrevista. Incluso bromeó pensando que al menos tenía queso "para sobrevivir".

El apagón desencadenó cientos de rescates en ascensores en España. Solo en Cataluña se registraron 570 avisos relacionados con personas atrapadas, mientras que en Madrid los bomberos realizaron cerca de 300 intervenciones similares durante la jornada.

Empresas del sector como FAIN Ascensores activaron protocolos de emergencia ante el colapso de comunicaciones. Su director general en España, Iñigo Egaña, explicó que movilizaron a más de 600 técnicos para recorrer calles y edificios.

A la joven la sacaron gracias a la colaboración improvisada entre vecinos, entre ellos un bombero, y el conserje. Tras más de 45 minutos encerrada y completamente desbordada por la ansiedad, pidió que intentaran sacarla antes de que llegaran los servicios oficiales.

Velázquez recuerda que tuvo que deslizarse por un pequeño hueco situado a unos cuatro metros de altura mientras varias personas la sujetaban desde fuera. "Literalmente haciendo el limbo", describe.

Cuando los bomberos llegaron al edificio dos horas y media después, el rescate había terminado. El ascensor permaneció averiado hasta la mañana siguiente, por lo que, de no ser por sus vecinos, quizá habría pasado allí encerrada toda la noche.