Reino Unido cambia las normas: cambia su Ley de Bienestar Animal para incluir a pulpos como seres "capaces de sentir dolor"
Reino Unido cambia las normas: la Ley de Bienestar Animal incluye a los pulpos como seres inteligentes
Reino Unido marca un hito en la legislación ambiental al modificar su Ley de Bienestar Animal para reconocer a los pulpos como seres capaces de sentir.
Más información: España propone una nueva ley: se prohíbe la cría y la comercialización de pulpos por ser animales inteligentes.
Reino Unido acaba de hacer historia al reconocer de manera oficial a los pulpos, calamares y cangrejos como seres sintientes. El país modifica su Ley de Bienestar Animal para corregir el modo en que se concibe a estos animales gracias a múltiples evidencias científicas.
La decisión se fundamenta, principalmente, en un informe muy completo de la London School of Economics, que recopila todo tipo de información acerca de estos invertebrados confirmando que son capaces de experimentar dolor, placer, angustia y también estrés.
Con este cambio, el marco legal británico se expande más allá de los vertebrados, otorgando protección a especies que poseen sistemas nerviosos complejos y comportamientos inteligentes.
La medida también incluye específicamente a los moluscos cefalópodos y a los crustáceos decápodos dentro de la definición legal de "animal". Esto, por consiguiente, implica que a partir de ahora cualquier nueva política gubernamental deberá considerar el impacto que tendrá sobre el bienestar de estas criaturas.
Cambio histórico para los pulpos
La base de esta reforma radica en estudios recientes que demuestran que los pulpos, por poner un ejemplo, poseen una memoria centralizada que les permite aprender de experiencias dolorosas para evitarlas en el futuro. Es decir, que no reaccionan a los estímulos negativos de forma mecánica, sino porque sienten y piensan.
El reconocimiento legal tiene implicaciones directas, por supuesto, en sectores como la gastronomía y la investigación científica, alineándose también con las nuevas medidas establecidas por España para la protección de estos animales marinos.
Aunque la ley no prohíbe de inmediato el consumo de estas especies, sí establece un precedente para regular prácticas comunes que ahora se consideran crueles. En ese sentido, el gobierno británico ha comenzado a promover métodos de sacrificio más humanos, como el aturdimiento eléctrico, para sustituir técnicas más tradicionales como hervir crustáceos vivos o desmembrar cefalópodos sin anestesia.
A nivel internacional, Reino Unido se suma a otros países como Suiza, Noruega y Nueva Zelanda que ya cuentan con normativas para la protección de los invertebrados. La actualización de la ley refleja un cambio de paradigma en la relación entre los seres humanos y la fauna marina, priorizando la ética y la evidencia sobre las tradiciones comerciales.
Aunque es un cambio que llega tarde, es muy bien recibido. Desde hace meses, circulan estudios que hablan de los pulpos como posibles herederos de la Tierra en caso de hipotética extinción humana a largo plazo debido a su intelecto y sus grandes capacidades, por lo que tiene todo el sentido del mundo que se mejore su protección.