El planeta Marte.

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Ciencia

EEUU cambia de prioridades: cancela su misión estrella a Marte y busca socios para ahorrar 11.000 millones

El país norteamericano se ha propuesto viajar al planeta rojo para encontrar indicios de vida extraterrestre.

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J. Rodríguez
Publicada

Las claves

Estados Unidos ha cancelado la misión Mars Sample Return (MSR) por su elevado coste, que inicialmente ascendía a 11.000 millones de dólares.

El rover Perseverance ya ha recolectado y sellado 33 muestras de rocas y polvo marciano, pero ahora permanecen en Marte sin fecha de regreso.

La NASA busca alternativas más económicas, como simplificar la misión o analizar las muestras directamente en Marte, y explora alianzas con nuevos socios.

China planea lanzar una misión similar en la década de 2030, utilizando un enfoque técnicamente más sencillo para la recogida de muestras.

El gran sueño científico de analizar muestras de Marte en laboratorios terrestres ha chocado de frente con la realidad presupuestaria de Estados Unidos. El Congreso ha decidido cancelar la ambiciosa misión Mars Sample Return (MSR), desarrollada junto a la Agencia Espacial Europea, por su elevado coste.

Durante años, esta misión fue considerada clave para resolver uno de los mayores enigmas científicos: si alguna vez existió vida en Marte. Los rovers Curiosity y Perseverance ya han encontrado indicios de que el planeta rojo tuvo condiciones cálidas y húmedas en el pasado.

Sin embargo, los expertos coinciden en que solo los análisis en laboratorios avanzados de la Tierra podrían ofrecer una respuesta definitiva. Por ese motivo, el retorno de muestras marcianas había sido una prioridad estratégica para la NASA desde 2011.

El frenazo llega en un momento crítico, cuando el rover Perseverance ya ha cumplido su parte del trabajo. Ha recolectado y sellado herméticamente 33 muestras únicas de rocas y polvo marciano, preparadas para ser recogidas en una futura misión.

Ahora, esas valiosas muestras permanecen abandonadas en la superficie del planeta rojo, sin una fecha clara para su regreso. Su destino es incierto y dependerá de nuevas decisiones políticas y avances tecnológicos.

Búsqueda de financiación

El principal obstáculo ha sido el coste desorbitado del proyecto. Inicialmente estimado en 11.000 millones de dólares, el presupuesto se redujo a 7.000 millones, pero ni siquiera esa cifra ha resultado viable en un contexto de recortes generales.

A esta barrera económica se suma la enorme complejidad técnica de la misión. El plan requería enviar un módulo de aterrizaje con un cohete a Marte, recoger las muestras mediante vehículos o drones, lanzarlas a la órbita marciana y capturarlas con otra nave para traerlas a la Tierra.

Gran parte de esta tecnología aún no existe en forma operativa, lo que incrementa los riesgos y los costes. Por ello, la NASA mantiene abierta la puerta a alternativas más viables y económicas en el futuro.

Entre las opciones que se barajan figura rediseñar la misión con una arquitectura más sencilla o desarrollar laboratorios capaces de analizar las muestras directamente en la superficie marciana, evitando su transporte.

Mientras tanto, otros países podrían adelantarse. China planea una misión similar para la década de 2030, aunque con un enfoque técnicamente más simple y menos selectivo en la recogida de muestras.

La cancelación supone un duro golpe para la comunidad científica internacional. Aun así, el objetivo de traer fragmentos de Marte sigue vivo, aunque ahora depende de nuevos socios, innovaciones y decisiones estratégicas.