El presidente de Rusia, Vladímir Putin, en una imagen de archivo.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, en una imagen de archivo. EFE/Sergei Bobylev/Sputnik/Kremlin

Ciencia

Rusia cambia de aliados: prescinde de la UE y prohíbe a sus investigadores colaborar con científicos extranjeros

El Ministerio de Ciencia y Educación de Rusia ha aconsejado a sus investigadores no viajar a los 49 países "non gratos".

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Las claves

Rusia prohíbe a sus investigadores colaborar con científicos de 49 países considerados "no amigos", entre ellos EE.UU., Canadá y la UE.

Las universidades rusas deben comprobar la conveniencia de los viajes al extranjero de sus científicos para evitar "una posible politización".

El cambio de alianza se refleja en el aumento de viajes científicos rusos a países como Turquía, Arabia Saudita e Irán.

El caso del arqueólogo Alexander Butyagin, detenido en Polonia por excavaciones ilegales en Crimea, ha influido en el endurecimiento de las restricciones.

Durante los últimos años, cada vez se ha hecho más evidente la polarización política tanto dentro como fuera de las fronteras de España. En principio, esto no debería afectar a otras áreas, como es el caso de la ciencia y la investigación.

Sin embargo, la realidad es mucho más compleja, como ha demostrado recientemente el anuncio del Ministerio de Ciencia y Educación Superior de Rusia: ha señalado a 49 países como "no amigos".

Así lo ha explicado recientemente el medio ruso Vedomosti, el cual explica que se ha instado a las universidades, institutos y centros de investigación rusos a "no aceptar invitaciones de científicos rusos para viajar al extranjero sin comprobar la conveniencia de tales viajes" previamente.

Es decir, existirían determinados países 'censurados' por parte de Rusia, en cuanto a alianzas científicas se refiere.

Las autoridades rusas han enviado una carta oficial a todos estos centros de investigación, especificando que se trata de los viajes de científicos rusos hacia los países definidos por Rusia como "poco amistosos por sumarse a las sanciones".

Entre los 49 países citados, destacan Estados Unidos, Canadá, Singapur, Corea, Japón y miembros de la Unión Europea.

Evitar "una posible politización"

La carta, firmada por el viceministro de Educación y Ciencia, Konstantin Mogilevsky, especifica que las invitaciones a científicos rusos se comprobarán "para detectar una posible politización".

Según las fuentes consultadas por los medios rusos, varios científicos de una de las universidades federales han visto cómo se congelaban algunos de sus destinos previstos para esta misma primavera de 2026, incluso antes de que se enviaran las instrucciones del ministerio.

Cabe señalar que la Universidad Estatal de Moscú y la Escuela Superior de Economía, ya durante los pasados años 2024 y 2025, empezaron a redirigir activamente a científicos y académicos desde sus habituales asignaciones internacionales hacia Turquía y Arabia Saudita.

Asimismo, los viajes hacia Irán también aumentaron considerablemente durante 2025. Se trataría, en cualquier caso, de destinos inusuales para los científicos rusos, y en muchas ocasiones fuera de sus intereses y tareas de investigación.

Este cambio de filosofía destaca especialmente en especialidades asociadas a la seguridad, dado que algunos especialistas en humanidades, el año pasado, siguieron realizando viajes de trabajo a Europa y publicando artículos junto con sus colegas extranjeros sin mayores problemas.

Alexander Butyagin, un precedente

Destaca especialmente el caso del arqueólogo ruso Alexander Butyagin, anticuario del Hermitage, divulgador y conferenciante, el cual fue detenido en Polonia el pasado mes de diciembre.

Butyagin atravesaba el país procedente de Países Bajos tras impartir algunas conferencias allí. Sin embargo, no llegó a Rusia, dado que fue detenido tras llevarse a cabo una orden de captura internacional emitida por Ucrania.

Kiev acusa al científico de que, tras la anexión de Crimea, siendo él jefe de la Expedición Arqueológica Mirmekiana del Hermitage, realizó excavaciones ilegales en el yacimiento de la Antigua Ciudad de Mirmekia de Kerch, siendo este yacimiento patrimonio cultural.

No solicitó permiso a Ucrania, y dichos trabajos continuaron incluso tras la invasión rusa de 2022. Aunque las autoridades ucranianas han solicitado su extradición, Butyagin aún permanece en Varsovia (Polonia).

Tras este incidente, Rusia empezó a comprobar la conveniencia de los viajes de sus científicos hacia el extranjero. Butyagin estaba al corriente de este desenlace, dado que la orden de captura existe desde otoño de 2024; a pesar de ello, siguió viajando al extranjero.