Un premio nobel cambia las normas: extrae 1.000 litros de agua al día en pleno desierto con una máquina revolucionaria
Un premio Nobel cambia las normas: extrae 1.000 litros de agua en pleno desierto con una máquina revolucionaria
Omar Yaghi, químico de la Universidad de California, encuentra una máquina capaz de extraer agua potable directamente del aire.
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Omar Yaghi, químico de la Universidad de California ganador de un premio Nobel en 2025, acaba de dar con una máquina que revoluciona completamente la obtención de agua en entornos desérticos: puede extraer hasta 1.000 litros al día y puede poner fin a la escasez que sufren millones de personas.
Es un hallazgo histórico porque rompe la dependencia de las fuentes de agua tradicionales. Básicamente, y para ir al grano, la máquina en cuestión convierte el aire en un recurso hídrico infinito: por primera vez el acceso al agua no depende de un lugar específico, ni de pozos ni de tuberías.
La invención en cuestión, apadrinada por el científico mencionado, funciona mediante un proceso de adsorción y desorción facilitado por materiales diseñados a medida llamados MOFs (Estructuras Metal-Orgánicas), y puede estar en activo incluso en entornos con una humedad inferior al 20%, donde los deshumidificadores convencionales fallarían.
¿Se acabó el problema de la escasez de agua?
Un premio Nobel hace historia
La clave del funcionamiento del dispositivo es que opera de forma cíclica y pasiva, aprovechando los cambios de temperatura entre el día y la noche: no se detiene y saca partido de los ciclos diarios para así sacar a relucir la preciada agua.
Durante la noche, el aire exterior fluye a través de la máquina y los cristales de MOF actúan como una esponja, atrapando las moléculas de vapor de agua en sus poros microscópicos, incluso si la humedad gira alrededor del 20%.
Al salir el sol, la máquina se cierra y utiliza colectores para concentrar el calor. La energía solar calienta el material MOF a unos 65 °C, lo que obliga al material a liberar el agua atrapada en forma de vapor concentrado, y ahí es donde reside la clave de todo el proceso.
Ese vapor caliente entra en contacto con un condensador a temperatura ambiente, donde se convierte en gotas de agua líquida que se filtran y almacenan en un depósito. Puede parecer un proceso lento, pero realmente es tremendamente revolucionario y más cuando se confirma la cantidad de agua que se puede conseguir.
El sistema más reciente, la versión más actualizada de este producto, tiene el tamaño de un contenedor de carga y es capaz de generar los 1.000 litros de agua al día que hemos mencionado anteriormente.
Aunque aún hay que realizar estudios más profundos, se estima que esta tecnología podría beneficiar a más de 2.000 millones de personas que actualmente sufren escasez de agua: representa un cambio de paradigma porque permite recoger agua de la atmósfera de forma sostenible en lugares donde se creía imposible.
Puede que en poco tiempo ya no sea necesario buscar agua y ni siquiera eso sea un problema, porque podremos "crearla" gracias a este tipo de invenciones.