El presidente de Suiza, Guy Parmelin, en una imagen de archivo.

El presidente de Suiza, Guy Parmelin, en una imagen de archivo. EFE

Ciencia

Suiza cambia de normas: prescinde de su aislamiento histórico y firma millonarias investigaciones con Europa

El acuerdo otorga a los científicos suizos un acceso total al programa 'Horizon Europe', el mayor proyecto de financiación científica del continente.

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P. G. Santos
Publicada

Las claves

Suiza ha firmado el paquete de acuerdos "Bilaterales III" con la UE, recuperando su acceso pleno a programas europeos como Horizon Europe, Euratom y Digital Europe.

El acuerdo permite a laboratorios, pymes y startups suizas competir en igualdad con socios europeos por financiación y coordinar grandes consorcios de investigación.

La participación suiza será retroactiva desde el 1 de enero de 2025, desbloqueando fondos y proyectos previamente evaluados positivamente.

El pacto pone fin a años de participación limitada y precariedad, y sienta las bases para una cooperación estable y continua en ciencia e innovación con Europa.

Suiza ha dejado de ser la gran ausente en la investigación europea avanzada y retoma su relación con la Unión Europea. La firma formal del paquete de acuerdos "Bilaterales III" blinda su acceso a Horizon Europe y otros programas estratégicos.

En un acto cargado de simbolismo comunitario, la delegación suiza rubricó en Bruselas el acuerdo de programas con la UE que consagra su retorno pleno al ecosistema europeo de ciencia e innovación. El pacto pone fin a años de participación limitada y provisional.

El núcleo del paquete es el llamado EU Programmes Agreement, la base legal que permite a Suiza asociarse de nuevo a los grandes programas europeos de investigación, desde Horizon Europe hasta Euratom y Digital Europe.

Con ello, Berna recupera un anclaje estructural en la agenda comunitaria. La letra pequeña del acuerdo es decisiva para los laboratorios helvéticos.

Y es que la asociación se aplica con efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2025, desbloqueando la firma y financiación directa de proyectos ya evaluados positivamente. Los fondos llegarán ahora directamente desde Bruselas.

Una cooperación sin fisuras

A diferencia de la etapa de exclusión, los equipos suizos vuelven a poder presentarse como beneficiarios en todas las convocatorias del programa 2025 en adelante y, sobre todo, retoman la capacidad de coordinar grandes consorcios europeos.

Dejan de ser socios de segunda fila en la ciencia continental. Aunque la reapertura no es solo cuantitativa, sino también cualitativa.

Tras la validación de la Comisión, Suiza ha recuperado el acceso a las áreas más sensibles del programa 2026‑2027, desde inteligencia artificial y tecnologías cuánticas hasta comunicaciones avanzadas y proyectos espaciales. Solo algunos temas espaciales siguen vetados.

El paquete llega después de un periodo de relaciones congeladas, cuando el desplome del acuerdo institucional dejó a Suiza fuera del núcleo de la cooperación en educación, investigación e innovación.

Desde entonces, su participación dependía de parches provisionales siempre susceptibles de ser retirados.

Con los "Bilaterales III", Berna y Bruselas aspiran a pasar de la precariedad a la estabilidad: el acuerdo establece el principio de continuidad sin fisuras en la cooperación y sienta las bases para mantener la participación suiza generación tras generación de programas.

El horizonte deja de ser incierto, pero las implicaciones van más allá de las universidades.

El acceso pleno a los programas europeos abre la puerta a que pymes y startups suizas compitan por financiación individual, capital para escalar innovaciones y proyectos de alto riesgo tecnológico en pie de igualdad con sus socios europeos.

El paquete de Bruselas también despeja el camino hacia otros instrumentos clave: ITER en energía de fusión, el programa sanitario EU4Health y, más adelante, Erasmus+ en movilidad educativa.

Suiza apuesta así por anclar su prosperidad al corazón regulatorio, científico y tecnológico de Europa.