Un gato naranja.

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Ciencia

Es oficial: los dueños de gatos sin microchip "porque no salen de casa" se pueden enfrentar a multas de hasta 50.000 euros

La nueva Ley de Bienestar Animal no ofrece excepciones: todos los gatos deben tener su dispositivo de identificación.

Más información: Es oficial: la UE obliga a que perros y gatos lleven microchip y se registren en bases de datos si viajas entre los 27 países

J. Rodríguez
Publicada

Las claves

La Ley de Bienestar Animal obliga a que todos los gatos tengan microchip, incluso si no salen de casa.

No identificar a los gatos con microchip es una infracción grave y puede acarrear multas de hasta 50.000 euros.

El microchip facilita la devolución de gatos extraviados y ayuda a combatir el abandono y la sobrepoblación felina.

Las autoridades están intensificando los controles y cruzando datos para detectar gatos no registrados.

La Ley de Bienestar Animal establece claramente que todos los gatos deben portar obligatoriamente un microchip identificativo. No importa si el animal jamás pisa la calle o vive permanentemente protegido dentro de un piso en la ciudad.

Incumplir esta obligación administrativa está tipificado ahora como una infracción grave según el marco legal actual. Las sanciones económicas por no identificar debidamente a nuestras mascotas pueden alcanzar fácilmente la escalofriante cifra de 50.000 euros.

El argumento de que el gato no sale de casa ha dejado de tener validez ante las autoridades competentes. La administración busca garantizar la trazabilidad de cada ejemplar para combatir eficazmente el abandono y gestionar mejor las colonias felinas.

Incluso un gato doméstico que nunca sale al exterior puede escapar accidentalmente por una ventana o puerta mal cerrada. En estos casos, el microchip es la única herramienta fiable para devolver al animal extraviado a su familia humana legítima.

Las multas mínimas por carecer de identificación comienzan en los 10.000 euros, una cantidad que puede arruinar cualquier economía familiar. Es vital entender que la responsabilidad legal recae directamente sobre la persona que figura como cuidadora.

Multas desorbitadas

Además del microchip, los propietarios deben recordar que la ley exige también la esterilización obligatoria de todos los gatos domésticos. Ambas medidas buscan reducir la sobrepoblación felina y los problemas derivados de las camadas no deseadas actualmente.

Los servicios veterinarios son los encargados de realizar este sencillo procedimiento que garantiza la seguridad jurídica del propietario. El chip se implanta bajo la piel del cuello y contiene un código numérico único vinculado a vuestros datos personales.

En el transcurso de este año, las inspecciones aleatorias y el control administrativo se han intensificado notablemente en toda España. Las autoridades locales están cruzando datos de los censos municipales para detectar ejemplares que aún no están registrados oficialmente.

Resulta mucho más económico acudir a la clínica veterinaria para regularizar la situación que arriesgarse a una denuncia formal. Un trámite que apenas cuesta 50 euros puede ahorrarnos una sanción administrativa que transformaría nuestra vida por completo.

Es necesario regularizar la situación administrativa de los felinos domésticos mediante la identificación obligatoria por ley. El microchip permite vincular al animal con una base de datos nacional, facilitando el control sanitario y legal por parte del Estado.

La legislación española actual no contempla excepciones para los gatos que habitan permanentemente en viviendas cerradas. Cumplir este requisito técnico evita el inicio de expedientes sancionadores cuya cuantía máxima se sitúa actualmente en los 50.000 euros.