Estatinas.

Estatinas.

Ciencia

Ni demencia ni depresión: un nuevo estudio concluye que las estatinas no causan la mayoría de sus efectos secundarios

La Universidad de Oxford ha encontrado que sólo cuatro de los efectos secundarios asociados a las estatinas se deben a ellas.

Más información: Vender pastillas o salvar vidas: por qué los límites de la tensión y el colesterol son cada vez más bajos

Publicada

Las estatinas están muy extendidas en España y son una potente ayuda para reducir los niveles perjudiciales de colesterol, pero siguen generando desconfianza debido a sus posibles efectos secundarios. Un nuevo estudio trae, sin embargo, buenas noticias.

Las enfermedades cardiovasculares son la causa de casi el 27% de los fallecimientos en España. Estos fármacos contra el colesterol son una pieza fundamental en la reducción de estas cifras de mortalidad, al reducir a su vez el riesgo de accidentes isquémicos.

La Universidad de Oxford ha publicado un estudio en The Lancet en el que afirma que las estatinas no producen la mayoría de los efectos secundarios que se anuncian en el prospecto que las acompaña. Para demostrarlo, consultaron hasta 23 estudios diferentes.

Los estudios, a gran escala, aportaron información de 123.940 participantes de 19 ensayos en los que se comparó el efecto de las estatinas comparado con dar un placebo y de 30.724 participantes de cuatro ensayos en los que se compararon dos terapias con estatinas.

Al cotejar los posibles efectos secundarios que señalan los prospectos de las estatinas con la información de los pacientes, los investigadores encontraron que eran igual de frecuentes entre aquellos que tomaban estatinas y los que no lo hacían.

Uno de los efectos secundarios más temidos vinculados a las estatinas es el deterioro cognitivo o la pérdida de memoria. En los estudios consultados por los autores del estudio, cada año un 0,2% de los participantes manifestaban este problema cognitivo.

Pero en los participantes que tomaban placebo se observó que también el 0,2% reportaba casos de pérdida de memoria. Los autores razonan que aunque hay personas que manifiestan estos problemas tomando estatinas, no hay evidencia de que esté causado por el fármaco.

Leyenda negra

El estudio sostiene que tomar estatinas no demostró causar un exceso de demencias o de pérdida de memoria, pero tampoco de otros efectos secundarios como depresión, alteración del sueño, disfunción eréctil, ganancia de peso, náuseas, cansancio o dolores de cabeza.

Es decir, no se encontró un dato estadístico significativo para el aumento de riesgo en la mayoría de las condiciones señaladas en el prospecto. Sí que se encontró un ligero aumento en el riesgo de encontrar anormalidades en pruebas hepáticas, cerca de un 0,1%.

Ahora bien, los autores precisan que no hubo un incremento de enfermedades hepáticas, como la hepatitis o el fallo hepático. Por lo que las anormalidades en este tipo de pruebas no siempre conducen a un problema serio para este órgano.

"Las estatinas son fármacos que salvan vidas y que utilizan cientos de millones de personas desde hace 30 años. Las preocupaciones por la seguridad de las estatinas han disuadido a muchas personas con riesgo de ataque cardíaco e ictus de tomarlas", explica Christina Reith.

Reith es autora del estudio y profesora en Oxford y confía en que los resultados de su trabajo ayuden a convencer a las personas que necesitan las estatinas a tomarlas. Esta investigadora ha trabajado anteriormente comprobando la seguridad de estos fármacos.

En concreto, los mismos autores de este estudio también probaron en uno anterior que los síntomas musculares asociados a las estatinas sólo se producían en el 1% de quienes las consumían durante el primer año. También que las estatinas suben el azúcar en sangre.

Al menos, en una pequeña proporción, pero que puede llegar a adelantar el desarrollo de una diabetes. "Estos hallazgos son muy importantes y aportan seguridad autorizada y basada en la evidencia científica a los pacientes", explica Bryan Williams.

Williams es jefe científico en la Fundación Británica del Corazón e insiste: "Sólo cuatro efectos secundarios de los 66 estudiados tenían algún tipo de relación con tomar estatinas y sólo en una proporción pequeña de pacientes".

Este científico también espera que el estudio sirva para contrarrestar la desinformación acerca de las estatinas, pero apunta que "reconocer qué efectos secundarios pueden estar genuinamente asociados a las estatinas es también importante".

De esta manera, el experto sugiere que pueden aportarse tratamientos alternativos. Los autores de este estudio además apuntan a la fortaleza de sus datos. Cada uno de sus estudios involucró al menos a 1.000 personas y tuvieron un seguimiento de por lo menos cinco años.