Un hombre toma medidas de su abdomen.

Un hombre toma medidas de su abdomen. Pixabay

Ciencia

Las 3 claves de los expertos para perder peso en 2026: el ayuno y las dietas hiperproteicas son cosa del pasado

Las tendencias nutricionales cambian, y a pesar de que el ayuno y la proteína parecían clave, la salud metabólica tiende a priorizarse.

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Las claves

En 2026, el enfoque para perder peso priorizará la salud metabólica sobre el ayuno intermitente y las dietas hiperproteicas.

Las tendencias clave serán la alimentación basada en el metabolismo, el aumento del consumo de fibra y cambios de comportamiento alimentario ligados a fármacos GLP-1.

La fibra ganará protagonismo por su impacto en la sensibilidad a la insulina, la reducción de la inflamación y la mejora de la salud metabólica.

El uso creciente de fármacos GLP-1 está cambiando los hábitos alimentarios, promoviendo porciones más pequeñas, mayor calidad y densidad nutricional en los alimentos.

Durante los últimos años, tendencias como el ayuno intermitente o la priorización de la proteína en la dieta parecían ser pilares básicos inamovibles. Si bien es cierto que no son herramientas nutricionales perjudiciales, sino más bien todo lo contrario, como ha demostrado la evidencia científica que poseen tras de sí, la realidad es que con el paso del tiempo las tendencias nutricionales cambian. Durante el año 2026, la salud metabólica se priorizará todavía más.

Así lo sugieren los expertos consultados por el medio Food Institute, focalizándose en tres tendencias nutricionales en particular que se popularizarán durante el presente año 2026: la alimentación basada en el metabolismo, el aumento de consumo y priorización de la fibra, y los cambios de comportamiento alimentario asociados al uso de fármacos GLP-1.

Como explica la nutricionista y dietista Melanie Murphy Richter: "Los consumidores están aprendiendo que no se trata solo de macronutrientes, sino de tiempo, calidad de los nutrientes y resultados metabólicos. El futuro se trata de menos restricciones y más ritmo: comer en sincronía con la biología circadiana y las necesidades metabólicas, para apoyar la resiliencia a largo plazo en lugar de la pérdida de peso a corto plazo".

La alimentación metabólica no es un patrón dietético como tal, sino más bien un enfoque para aquellos que buscan mejorar su condición física optimizando el metabolismo al centrarse en alimentos densos en nutrientes. Según los expertos, los consumidores preocupados por su salud se están interesando por patrones alimentarios que mejoren su edad biológica y su energía, en lugar de centrarse solo en el peso.

Este cambio de pensamiento tiene sentido, dado que durante los últimos años se ha potenciado la investigación sobre longevidad, lo que a su vez ha mejorado nuestro conocimiento sobre qué estilo de vida puede mejorar nuestro organismo, ralentizar su envejecimiento y llevar un control más exhaustivo de nuestro metabolismo general.

Más fibra, mejor salud

Aunque hasta ahora la proteína parecía ser el pilar básico de cualquier patrón alimentario, no por ello se deben olvidar o dejar de priorizar otros nutrientes importantes, como es el caso de la fibra. De hecho, ya existe un movimiento conocido como "fibermaxxing" o "maximizar la fibra", una tendencia nutricional que implica maximizar la ingesta diaria de fibra agregando a la dieta alimentos como verduras, legumbres y semillas.

De hecho, durante el pasado año 2025, la Sociedad Americana de Nutrición observó que solo el 7% de los adultos estadounidenses llegaban a la ingesta diaria recomendada de fibra, un patrón que parece extrapolarse a otros países del mundo occidental.

Como explica Murphy Richter: "La fibra se está convirtiendo rápidamente en el héroe anónimo de la nutrición moderna. Con la creciente conciencia de la conexión entre el intestino y el metabolismo, veremos un mayor énfasis en la diversidad de la fibra, no solo en su cantidad".

De hecho, como comenta la nutricionista, parece ser que la tendencia va más allá de los gramos de fibra consumidos al día, y poco a poco nos centramos más en sus potenciales resultados funcionales: mejorar la sensibilidad a la insulina, favorecer la producción de ácidos grasos de cadena corta, reducir la inflamación y, en general, mejorar la salud metabólica.

Fármacos GLP-1

Para finalizar, cabe destacar el papel de los fármacos basados en GLP-1 y su gran influencia en los consumidores. En la actualidad, solo en Estados Unidos, el 23% de los hogares usan este tipo de fármacos, y se espera que dicha cifra aumente hasta el 35% en el año 2030. Esto, a su vez, ha dado lugar a que estos mismos hogares gasten menos en compras minoristas tradicionales, a la vez que gastan más en los restaurantes.

El uso de fármacos GLP-1 ha cambiado los hábitos de consumo alimentario: se han reducido las porciones, y se ha empezado a priorizar la satisfacción y calidad de las comidas, un cambio especialmente evidente entre los usuarios de los restaurantes. Además, los usuarios de este tipo de fármacos se están centrando en patrones dietéticos que preservan la masa muscular, estabilizan la glucosa en sangre y previenen el aumento de peso de rebote; se trata de posibles efectos secundarios sobradamente estudiados durante el uso o cese drástico de estos fármacos.

Como explica Barbara Pires, directora de operaciones e Henri's Bakery and Deli: "Vemos que los chefs reducen el tamaño de los platos y diseñan menús que se centran en la intensidad del sabor, la frescura y la densidad de nutrientes. Esperamos ver surgir nuevas dietas que reflejen los resultados del GLP-1 de forma natural: porciones más pequeñas, más proteínas, menos alimentos ultraprocesados".