Roll Safe, protagonista de uno de los memes más populares de los últimos tiempos, hace un elogio de la inteligencia.

Roll Safe, protagonista de uno de los memes más populares de los últimos tiempos, hace un elogio de la inteligencia.

Ciencia Inteligencia

Por qué los seres humanos somos cada vez menos inteligentes

El cociente intelectual global está disminuyendo con el avance de las nuevas generaciones. Y no, no es culpa de los más jóvenes.

Roberto Méndez

Desde hace algún tiempo se sabe que la inteligencia humana está disminuyendo con el paso de los años. Las teorías que explican el porqué de este singular fenómeno son diversas: desde el uso de pesticidas o la fluoración del agua al consumo de alimentos procesados. 

Un nuevo estudio publicado en Intelligence afirma que ninguna de estas teorías sería la correcta para explicar por qué desde el año 1975 se ha registrado una disminución paulatina de las medias globales de nuestro cociente intelectual. Esto no tendría nada que ver con la capacidad mental de los más jóvenes, sino más bien con el envejecimiento de la población general.

Si bien es cierto que durante el último siglo la inteligencia de los países más ricos ha ido aumentando de forma constante -en teoría, debido a la mejora de las condiciones sociales y la salud pública-, parece que este efecto, denominado efecto Flynn, ha entrado en recesión.

Dicho retroceso se empezó a entrever ya en 2004, cuando se vislumbró que la caída en las puntuaciones medias de cociente intelectual era de entre 7 y 10 puntos por siglo. La hipótesis de la fertilidad afirmaba que esta caída se podía deber a que los individuos más inteligentes suelen tener menos hijos. Sin embargo, existen pocas evidencias científicas que confirmen esta teoría, sobre todo teniendo en cuenta que las pruebas de cociente intelectual han ido variando a lo largo del tiempo.

Ahora, en este nuevo trabajo Robin Morris y sus colegas del Kings College de Londres han encontrado una forma para evitar los sesgos en las pruebas de cociente intelectual al descomponerlas en categorías según la época.

El equipo de Morris analizó más de 1750 pruebas de cociente intelectual desde el año 1972 según dos tipos de subpruebas: las que medían la memoria a corto plazo y las que medían la memoria de trabajo. Por un lado, la memoria de trabajo se encarga de mantener la información para su procesado, razonamiento y toma de decisiones. Por otro lado, la memoria a corto plazo se encarga de manipular la información, no solo de retenerla y/o repetirla.

El envejecimiento, culpable de la 'estupidez' humana

Cuando los investigadores analizaron cómo se han realizado las pruebas de cociente intelectual a lo largo de los años, detectaron un patrón claro: las pruebas de memoria a corto plazo han mejorado en base al efecto Flynn, mientras que las pruebas de memoria de trabajo han ido decayendo, lo que sugeriría que este tipo de inteligencia sería culpable de la decadencia de la inteligencia global.

Aunque Morris y sus colegas inicialmente no quisieron sugerir ninguna hipótesis al respecto, si afirmaron que es cierto que la memoria a corto plazo es más fácil de mantener con el paso del tiempo que la memoria de trabajo. 

Asimismo, los investigadores observaron una tendencia en las pruebas históricas de cociente intelectual: hubo un aumento de personas con 60 años o más que realizaban dichas pruebas, y se sabe que la memoria de trabajo disminuye con la edad, mientras que la memoria a corto plazo se conserva.

Según el equipo de Morris, los individuos mayores de 60 años podrían ser culpables, en parte, de la disminución de las puntuaciones en cuanto a memoria de trabajo se refiere en los países económicamente más desarrollados. En otras palabras, el envejecimiento global de la población y el hecho de que las personas más mayores tiendan a ser las que más test de inteligencia realizan sería la razón por la cual, a nivel global, el cociente intelectual de la humanidad parece haber disminuido.

La solución, según los investigadores, estaría en idear nuevas pruebas más específicas basándose en esta idea, teniendo en cuenta otros elementos de la inteligencia y contando con el hecho de que en edades más avanzadas hay ciertos factores de inteligencia que serán claramente menores. Aún así, afirman, habrá que seguir investigando al respecto.