Sanidad

Casado insiste en que la desescalada debe ser “progresiva, lenta y segura"

5 marzo, 2021 11:51

La ocupación media de las unidades de cuidados intensivos en Castilla y León alcanza hoy el 34 por ciento, un punto por debajo del tope del 35 por ciento fijado por la Junta para rebajar las medidas excepcionalísimas y comenzar a desescalar. Además, hay dos provincias, Ávila y Salamanca, que tienen sus ucis por debajo del 25 por ciento, también otro de los requisitos para que las provincias comiencen a levantar medidas.

Así lo avanzó hoy la consejera de Sanidad, Verónica Casado, ante la Comisión de Sanidad de las Cortes de Castilla y León, donde reiteró que la desescalada debe ser “progresiva, lenta y segura” y que en la Comunidad se hará “provincia a provincia” y con la revisión de la situación epidemiológica a 14 días.

La consejera insistió en que la ocupación de críticos seguirá siendo el elemento que condicione la desescalada, ya que un “aumento repentino de casos puede desbordar el sistema”. Además, recordó que el nivel 4 significa, aún, un “riesgo muy alto”. “Evaluaremos la situación de manera constante siempre muy atentos a posibles rebrotes”, concluyó.

Plan de Semana Santa 

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, confió hoy que el llamado ‘plan de Semana Santa’ se cierre el próximo miércoles, en una nueva reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), con consenso y después de que ayer en la Comisión de Salud Pública se iniciara el debate de las medidas comunes para afrontar con garantías estas fechas. 

Además, la consejera, que hoy compareció en las Cortes de Castilla y León, explicó que en las últimas reuniones Castilla y León ha mantenido su petición de actualizar las leyes nacionales de Salud Pública; modificación del Estado de Alarma para disponer de herramientas suficientes, así como la actualización del llamado ‘semáforo COVID-19’, para contar con criterios comunes en casos de alta incidencia.

Transmisión comunitaria 

Las cifras vuelven a confirmar hoy que el ritmo de contagios por COVID-19 cae y que se ha instalado en una meseta en las dos últimas semanas en Castilla y León. La Comunidad anota esta jornada 199 nuevos casos, por debajo de los 241 de ayer, dentro de la horquilla de los 200 en los que se mueve desde hace 15 días. 

Así lo avanzó la consejera de Sanidad, Verónica Casado, en su comparecencia ante la Comisión de Sanidad de las Cortes de Castilla y León para explicar la situación epidemiológica en la Comunidad por el COVID-19, donde precisó que hay que seguir siendo precavidos porque “todavía existe transmisión comunitaria”.

En estos momentos hay 600 pacientes COVID-19 ingresados en los hospitales de Castilla y León, de los que 406 están en planta y 194 en las unidades de críticos, lo que supone uno de cada dos pacientes con coronavirus. Además, precisó, las altas en críticos siguen siendo mucho más lentas que en planta, aunque la lenta mejora de la situación está permitiendo volver a reabrir quirófanos y programar intervenciones. En concreto, se alcanza ya el 70 por ciento de la actividad quirúrgica programada y las prioridades 1 siguen operándose en su gran mayoría, en más de un 95 por ciento, antes de 30 días.