Pregón de fiestas en Valladolid
Una asociación de Valladolid exige música respetuosa en las fiestas infantiles: “No es censura, es responsabilidad”
La Tribu lanza un llamamiento a las instituciones para regular la música en eventos infantiles ante el auge de letras machistas y sexuales en espacios familiares. Quieren eliminar cualquier tipo de canción machistas, misóginas, de abuso de cualquier índole o que fomentan el abuso de sustancias.
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“Baby, dime si te acuerdas. De cuando chingábamos hasta dentro 'el ascensor”. De Bad Bunny. Primer ejemplo. “Cuando la azoto suena pam, pam, pam, pam, pam”. De Justin Quiles, Daddy Yankee y El Alf. Segundo ejemplo. Y así unos cuantos más.
En los últimos años la música ha tendido a unas letras sexualmente explícitas, machistas y promotoras del consumo de alcohol y drogas en actividades infantiles como hinchables, verbenas y celebraciones populares, muchas de ellas organizadas o subvencionadas por administraciones públicas.
Por este motivo, la Asociación La Tribu, una organización sin ánimo de lucro asentada en Valladolid, ha presentado oficialmente la iniciativa “Por una música respetuosa con la infancia”, con el objetivo de promover un entorno musical más adecuado en eventos públicos dirigidos a niños y niñas.
“Mi hijo de cinco años esperaba feliz su turno para subirse a un hinchable en las fiestas del pueblo, mientras sonaban canciones que hablaban de sexo explícito y violencia de género. Eso no puede considerarse adecuado para un entorno familiar”, denuncia Jesús Zarzuelo, uno de los miembros de la asociación.
“Miro alrededor y veo ambiente festivo, familias completas con niños de todas las edades, y bastantes preadolescentes. Miro a mi hijo y tengo la sensación de que está absorto en el hinchable, pero en cambio grupos de niños y niñas los escucho tararear la canción… Y es cuando me pregunto. ¿Esta es la música que hemos decidido como adecuada para los ambientes familiares?”, reflexiona.
La asociación subraya que este tipo de contenidos no solo es inadecuado para la edad de los menores, sino que también puede influir negativamente en su desarrollo emocional, su percepción de la sexualidad y sus relaciones interpersonales. “No se trata de censura, sino de coherencia educativa y responsabilidad social”, explica.
Objetivos de la campaña
Entre los objetivos principales de la iniciativa se encuentran lograr que en las actividades familiares organizadas o apoyadas por organismos públicos se utilice música adecuada para menores.
Eliminar de estos espacios canciones con letras machistas, misóginas o que promuevan el consumo de sustancias perjudiciales. Mantener reuniones con responsables políticos de cultura, infancia y festejos.
Además de concienciar a las familias sobre el impacto de estos mensajes en la personalidad de niños y adolescentes. Así como, visibilizar la demanda a través de los medios de comunicación.
La Tribu hace un llamado directo a ayuntamientos, diputaciones y a la Junta de Castilla y León para que regulen los contenidos musicales de estos eventos y velen por el bienestar y la educación de los menores.