Valladolid y Albacete se unen en Fitur para impulsar su gastronomía.
Una curiosa unión: Valladolid y Albacete se alían para impulsar la gastronomía como motor turístico
Apuestan por un modelo turístico “sostenible, de calidad y con identidad propia”, como han defendido en Fitur.
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El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero; el vicepresidente de la Diputación de Valladolid, Víctor Alonso Monge, junto al alcalde de Albacete, Manuel Ramón Serrano, y el vicepresidente de la Diputación de Albacete, Francisco Varela, han firmado un protocolo en el marco de la celebración de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) con el objetivo de establecer las líneas generales de colaboración entre ambos territorios para el impulso y la promoción turística de la gastronomía como recurso de interés local.
Esta iniciativa persigue contribuir al posicionamiento de ambas provincias como destinos gastronómicos de referencia, apostando por un modelo de turismo sostenible, de calidad y con identidad propia.
El acuerdo, con una vigencia de dos años, recoge la voluntad de las partes de trabajar de manera coordinada en el desarrollo de acciones conjuntas que refuercen el atractivo turístico de la gastronomía y fomenten el intercambio de experiencias, conocimiento y buenas prácticas entre ambas provincias.
“Con este acuerdo, Valladolid y Albacete unen su potencial gastronómico para ofrecer experiencias únicas a visitantes y residentes, reforzando nuestro compromiso con un turismo de calidad, sostenible y con identidad propia”, explicó Carnero.
Por su parte, Alonso Monge puso de manifiesto que la provincia de Valladolid es “un referente gastronómico” que combina tradición, calidad y creatividad. “Con este convenio, reforzamos nuestra proyección como destino turístico, compartiendo experiencias y oportunidades con Albacete para seguir creciendo juntos."
Grupo de trabajo
Entre las principales líneas de colaboración previstas, destaca la creación de un grupo de trabajo integrado por responsables de los ayuntamientos de Valladolid y de Albacete, y las diputaciones provinciales de Valladolid y Albacete. Este órgano permitirá el intercambio de información sobre iniciativas de interés, así como el asesoramiento mutuo en cuestiones relacionadas con el posicionamiento como destino turístico.
Asimismo, el protocolo contempla la participación en proyectos conjuntos de ámbito local, provincial, regional, nacional o internacional, que se desarrollarán a través de convenios específicos, así como la creación de canales de contacto entre empresas de ambos territorios. En este sentido, se prevé la organización de foros y jornadas de promoción inversa que faciliten la colaboración entre profesionales del sector turístico y gastronómico.
El acuerdo también pone el foco en el incremento del conocimiento mutuo entre la ciudadanía de Albacete y Valladolid mediante la promoción de eventos gastronómicos y turísticos que se celebren en ambas ciudades, fortaleciendo así los vínculos culturales y turísticos entre los dos territorios.
De manera específica, el protocolo subraya la gastronomía como elemento clave y recurso turístico estratégico a desarrollar de forma conjunta, a través de acciones concretas que se materializarán en futuros convenios específicos entre las entidades firmantes.
Los trabajos en la iglesia de Muriel de Zapardiel
El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, visitó hoy la iglesia de Muriel de Zapardiel tras el derrumbe parcial sufrido recientemente por el templo, una “desgracia” que, según señaló, pone de relieve el valor del “inmenso patrimonio” con el que cuentan Castilla y León y la provincia de Valladolid. Íscar destacó que, desde el primer momento, tanto él como el personal de la institución provincial han seguido “día a día, hora a hora y minuto a minuto” la evolución de la situación.
Durante su visita, el presidente provincial subrayó también el compromiso de la Junta de Castilla y León ante este tipo de situaciones, recordando que, tras el suceso, se produjeron visitas inmediatas del consejero competente, de la delegada territorial y del Arzobispado de Valladolid.
Íscar recordó que la iglesia es un Bien de Interés Cultural, por lo que la Diputación no tiene competencia directa sobre su restauración, aunque puso en valor la colaboración que mantiene la institución provincial con el Arzobispado de Valladolid, con inversiones cercanas al millón de euros en obras en distintos templos de la provincia. En este contexto, aseguró que, desde el primer momento, ofreció al alcalde y al municipio la colaboración de la Diputación “si fuera necesario salir en auxilio”.
Por su parte, el alcalde de Muriel de Zapardiel, Agustín García, explicó que los trabajos han avanzado de forma significativa con la retirada completa de los escombros y que, en los próximos días, se prevé la instalación de un andamiaje y una lona de protección para evitar humedades y daños provocados por las aves. No obstante, señaló que no existe aún un cronograma cerrado de actuación, ya que durante la revisión del edificio podrían detectarse nuevos daños que obliguen a ampliar la intervención.
García indicó que solo se han podido recuperar los ladrillos del derrumbe, ya que el resto de los materiales se encontraba demasiado deteriorado. Mientras duren las obras, la iglesia no puede utilizarse para el culto, por lo que las celebraciones religiosas se trasladaron a un local municipal compartido con la asociación de jubilados, conocido como Los Lavaderos Viejos, donde ya se celebró la eucaristía del pasado domingo. De cara al verano, el Ayuntamiento prevé utilizar la ermita del municipio, un espacio más amplio y al aire libre.
Tanto el presidente de la Diputación como el alcalde coincidieron en expresar su deseo de que, “más pronto que tarde”, Muriel de Zapardiel pueda recuperar su iglesia, un edificio que consideran una seña de identidad fundamental del municipio.