Rocío Torío colocando sus flores.

Rocío Torío colocando sus flores. Fotografía: Rocío Torío.

Valladolid

Valladolid se llena de unas flores muy especiales

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Entre el frío y la lluvia provocados por el temporal que azota estos días Valladolid, ha brotado un destello de primavera de la mano de Rocío Torío. La cantante y compositora vallisoletana, nacida en Madrid, ha decidido celebrar el lanzamiento de su primer disco en solitario llenándolas calles de flores.

El álbum lleva por título ‘El día que compre flores’ y llegó este viernes 23 a todas las plataformas digitales a la vez que las flores a las paredes de la ciudad. “Espero que disfrutéis del disco y que las flores os den color en este día gris, si os encontráis alguna cuidadla”, deseaba a sus seguidores en redes sociales la propia Rocío acompañando al video de cómo inundó Valladolid de pétalos: “No os olvidéis de regalaros flores de vez en cuando”.

Este disco debut consolida su identidad artística y abre una nueva etapa creativa en la carrera de la cantante, marcada por su honestidad emocional y sensibilidad estética, deslumbrando con su sobrecogedora voz y composiciones.

El álbum se construye como un recorrido íntimo por los diferentes estados vitales y afectivos que atraviesan a una persona: el desamor, la fragilidad, el deseo, la tristeza, la sanación y la reconstrucción.

Un trabajo que dialoga con el soul, el R&B, el pop o la percusión latina, sin necesidad de etiquetas cerradas, siempre al servicio de la canción y de la emoción.

La voz de Rocío Torío, tan dulce como desgarradora, es el eje vertebrador del álbum. Una voz capaz de sostener la delicadeza sin perder profundidad y de emocionar sin artificio.

En ‘El día que compre flores’ la artista se muestra más consciente que nunca de su propio lenguaje, apostando por composiciones personales que convierten cada canción en una pequeña escena emocional.

El talento de Rocío Torío ha sido reconocido tanto en el ámbito mediático —alcanzando la última semifinal de La Voz España dentro del equipo de Luis Fonsi— como en la escena local, donde es desde hace años una figura respetada por músicos y profesionales.

Su trayectoria incluye numerosas colaboraciones en estilos tan diversos como el gypsy swing, el rock o la electrónica, además de su labor como vocalista y letrista del grupo De Perdidos, con quienes ha ganado certámenes, igual que ahora en su carrera en solitario, llenado salas y actuado en escenarios emblemáticos como la Plaza Mayor de Valladolid durante sus fiestas.

El primer adelanto, Pechito de cristal, marcó el inicio de este viaje con una atmósfera onírica, casi en forma de nana, donde la percusión de chacarera de Yonder Rodríguez, los teclados de Jesús Bravo y el bajo eléctrico de Inés Velázquez —coproductora junto a Anderson Lucero— construyen un paisaje sonoro delicado y profundo. A partir de ahí, los siguientes singles fueron ampliando el universo del disco, mostrando distintas facetas de una misma narrativa emocional, hilando un disco con entidad propia que va más allá de una colección de singles.

La dimensión visual es también parte esencial del proyecto. Titulada en Imagen e Iluminación Escénica, Rocío Torío es responsable de la producción, grabación y edición de sus piezas audiovisuales, donde las flores funcionan como hilo conductor simbólico del disco, reivindicando el audiovisual como una extensión natural de su discurso musical.

‘El día que compre flores’ no es solo un primer disco: es una declaración de identidad. Un trabajo que sitúa a Rocío Torío como una artista capaz de conectar generaciones, emociones y estéticas sin perder verdad ni personalidad. Con este proyecto, inicia oficialmente su camino en solitario con una propuesta honesta, elegante y profundamente emocional, destinada a dejar huella en la escena musical actual.