El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, y el rector de la Usal, Ricardo Rivero, participan en la apertura de la Feria Municipal del Libro y asiste a la presentación del libro ‘El manuscrito de niebla’ de Luis García Jambrina.

El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, y el rector de la Usal, Ricardo Rivero, participan en la apertura de la Feria Municipal del Libro y asiste a la presentación del libro ‘El manuscrito de niebla’ de Luis García Jambrina. ICAL

Salamanca

Luis García Jambrina “declara su amor” a Salamanca, a los libros y a las imprentas

El escritor, muy vinculado a la ciudad, presenta su última novela ‘El manuscrito de niebla’ en la Feria del Libro

7 mayo, 2022 13:50
El escritor zamorano Luis García Jambrina, en el marco de la inauguración de la 40ª Feria Municipal del Libro de Salamanca, realizó hoy una “declaración de amor” hacia la capital del Tormes, a los libros y a las imprentas a través de la presentación de su novela ‘El manuscrito de niebla’, en la que rinde tributo a Nebrija dentro de la serie protagonizada por Fernando de Rojas. Una obra en la que aborda la vida de este humanista, “figura fundamental e imprescindible muy ligado a Salamanca”, sobre la que el autor tenía ganas de profundizar. Y lo hace, aprovechando el quinto centenario de la muerte del humanista. 

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La presentación tuvo lugar en la soleada mañana de este sábado en la Plaza Mayor de la ciudad charra, y el escritor estuvo acompañado del alcalde de la capital, Carlos García Carbayo, y del rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero. Ambos se rindieron en elogios hacia el autor y su obra, un manuscrito sobre el que el primer edil confesó sus esfuerzos por no revelar el secreto que esconden sus páginas. “Al fin de evitar tentaciones que podrían ahogar la fiesta y las ventas, prefiero ahogar silencio sobre este punto, aunque me cuesta”, se sinceró, a la vez que deseó que las historias “continúen y no se agoten los elementos de nuevas tramas para poder seguirnos deleitando con los manuscritos”, recoge Ical.

Por su parte, el rector de la Usal, remarcó la importancia del ocio, la hostelería y el disfrute en una ciudad como Salamanca. Elementos a los que consideró como “esencia”, en una capital que “une el patrimonio a la historia del saber, y esto se hace realidad en una jornada como hoy”. Asimismo, hizo hincapié en varios versos de la novela con los que quiso poner en valor la importancia del libro físico, y el entorno de Salamanca ambientado en la época, al que comparó con la actualidad sobre el que destacó el olor a tinta fresca. “Este es el olor que podemos disfrutar hoy”, dijo, en referencia a la Feria que se desarrollará hasta el próximo 15 de mayo en el ágora salmantina. 

A esta “nostalgia” por el libro impreso también se refirió Luis García Jambrina, ya que rinde homenaje a este objeto a través de las imprentas, uno de los escenarios principales de la novela, y a través de las cuales compara la revolución tecnológica del siglo XV con la actual. “La imprenta dio el primer paso hacia la democratización de la cultura, y ahora estamos dando el segundo, aunque a veces a algunos nos dé el vértigo y no sepamos cómo adaptarnos”, declaró. 

Además, señaló que esta obra, en la que profundiza también en la historia del libro, en cómo nació y cómo se desarrolló este “gran invento de la historia de la humanidad”, es un manuscrito que “destila mucho amor por el libro, la cultura, el saber y el conocimiento”. Características muy ligadas a la ciudad de Salamanca y su Universidad, en una historia que transcurre entre sus viajes. 

La figura de Nebrija

A lo largo de la obra, Luis García Jambrina narra la historia de una personalidad que, además de humanista, fue hombre. “Quería bajarlo de sus pedestales y mostrarlo como una persona de carne y hueco, con sus luces, sobres y virtudes, que lo hacen muy interesante”, señaló el autor. 

Así, Jambrina se presentó ante una persona “muy moderna”, con un ojo puesto en el pasado y otro en el futuro, y a quien la historia le acabó dando la importancia que tuvo. Gran defensor de la imprenta, nacidos casi a la par, la vida y obra de Nebrija estuvieron muy ligadas a este invento de la revolución industrial. Además, el escritor quiso poner en valor la figura del humanista, a quien consideró “gran defensor del humanismo, de la lucha contra la barbarie, y quien sabía que la imprenta había venido a cambiarlo todo”. 

Nebrija fue también un pionero por la lucha de los derechos de autor. “Deberíamos hacerlo patrón de los escritores, de las imprentas y de tantas cosas…”, se sinceró Luis García Jambrina, quien, además, volvió a hacer hincapié en la importancia de estos aspectos en relación con los libros y la Universidad. 

Además, entre sus páginas, los lectores pueden descubrir el momento en el que Nebrija sufrió un proceso inquisicional y su defensa de la libertad. En definitiva, el propio autor ha querido rendir homenaje a “un referente ético y moral”, en su deseo de difundir la obra de esta personalidad, en una novela escrita para todo el mundo, además de mostrar los primeros años de las imprentas en Salamanca. Una historia en la que tampoco faltará la intriga para transportar al lector a la ciudad charra del siglo XV.