Campillo. Se cumplen 100 años de la creación de la Biblioteca de Azcárate, ubicada en la Fundación Sierra Pambley de León. En la imagen, el gerente de la Fundación Sierra Pambley, Mario de la Fuente

Campillo. Se cumplen 100 años de la creación de la Biblioteca de Azcárate, ubicada en la Fundación Sierra Pambley de León. En la imagen, el gerente de la Fundación Sierra Pambley, Mario de la Fuente

León

La casa de ‘Espadaña’

La Biblioteca Azcárate celebra el primer centenario de su fundación como “acicate cultural” para la ciudad de León con cerca de 9.500 volúmenes y unos 800 usuarios anuales

8 diciembre, 2021 14:31

Miriam Badiola / ICAL

La Biblioteca Azcárate está de cumpleaños. El próximo 15 de diciembre celebrará el primer centenario desde su fundación en el año 1921 a partir de la donación de los fondos de Gumersindo Azcárate a la Fundación Sierra Pambley tras su muerte, y más adelante ampliada con libros comprados por la Fundación para las Escuelas Sierra Pambley que se impartían en ella, hasta alcanzar una cifra aproximada de 9.500 volúmenes actuales.

La historia de esta emblemática biblioteca, situada a escasos metros de la bella Pulchra Leonina, cuenta con tres etapas diferenciadas. La primera de ellas abarca desde su fundación en el año 1921 hasta que se originó a la Guerra Civil en el año 1936, cuando funcionaba como parte de la Fundación.

“En aquel momento la Biblioteca era una parte muy importante de la vida cultural de León”, asegura el gerente de la Fundación Sierra Pambley, Mario de la Fuente, quien señala que, en el año 1935, cuando León contaba con unos 40.000 habitantes, el espacio registró 25.000 préstamos de libros, lo que “da muestra del importante acicate que era para la vida cultural de la ciudad”.

Sin embargo, esta situación se pausó de golpe en el momento en el que las tropas franquistas dan el golpe de estado y secuestran a la Fundación Sierra Pambley, que pasa a formar parte de la Diputación y el Obispado. “La Biblioteca sufrió bastante, incluso los bibliotecarios fueron paseados y fusilados durante este proceso. También hubo muchos maestros de la Fundación depurados”, recuerda De la Fuente.

“Afortunadamente -explica- durante la época de la dictadura aparece la figura de Antonio González de Lama, que se hace cargo de la Biblioteca y que, al ser un persona muy preocupada por la cultura, consiguió generar en ella un grupo de cultura que unió a escritores y poetas, dando lugar a la creación de la revista ‘Espadaña’ en el año 1944”. Una revista “importantísima” que, en pleno franquismo, publicaba a escritores como Miguel Hernández o Federico García Lorca.

Con la llegada de la democracia en 1975, la Fundación Sierra Pambley recupera la legitimidad institucional y se reabre la Biblioteca tras un proceso de revisión de los fondos. En esta última etapa, la Biblioteca, que ha sido también sala de estudio, ha albergado actividades culturales de todo tipo y aunque la edad de los libros que alberga impide su préstamo, sí se pueden consultar ‘in situ’.

De este modo, la Biblioteca registra consultas de investigadores a nivel universitario, interesados en ver los fondos, que comprenden entre 9.000 y 9.500 volúmenes.

800 visitas al año

A pesar de la imposibilidad del préstamo, Mario de la Fuente apunta que hasta antes de la pandemia, la mayor parte de los aproximadamente 800 usuarios registrados al año, acudían a la Biblioteca Azcárate para “leer la prensa, hacer deberes con sus nietos o conectarse a internet para preparar exámenes de nacionalidad”.

Unas cifras anteriores a la situación pandémica, que provocó un parón que para el gerente de la Fundación Sierra Pambley supuso “un reto” al “permitir repensar ciertas cosas y llevar a cabo actividades que necesitaba, como labores de mantenimiento”.

Por eso, en este año el centenario y con la idea inicial de reabrir para la fecha de cumplimiento del aniversario, el objetivo es “repensar la actividad de la Biblioteca y orientarla a actividades de animación a la lectura y de trabajo con escolares” logrando así “retomar el espíritu con el que fue fundada pero adaptada al siglo XXI”. Asimismo se creará un espacio en el que se muestre también el mobiliario original para que los usuarios puedan ver “cómo era la Biblioteca en su momento”.

Para ello se establecerán actividades en común con el Museo Sierra Pambley, como talleres o actividades para colegios e institutos, al tiempo que “se mantendrá la labor de investigación y consulta”, con la intención de que “siga siendo un foco de cultura en la ciudad de León”.

Fondos

A la hora de abordar los fondos que alberga la Biblioteca Azcárate, Mario de la Fuente quiere dejar claro que “fue creada a raíz de unos fondos personales”, lo que hace que “haya desde obras de Derecho a cosas de Ingeniería o muchos temas relacionados con la Formación Profesional”. De igual manera, se pueden encontrar “volúmenes muy variados de Literatura, Lingüística, Historia o Historia del Arte”, ya que “Gumersindo Azcárate tenía una personalidad enormemente polifacética”.

A ello se sumaron otros fondos pensados para las Escuelas Sierra Pambley y donaciones de particulares recibidas en los últimos años y relacionadas con la temática de la Fundación. “Aunque cada vez quede menos espacio para estas cosas, es algo muy interesante”, resalta De la Fuente.

Amigos de la Biblioteca

Con motivo del centenario de la fundación de la Biblioteca Azcárate, la Fundación Sierra Pambley lleva “un año muy intenso en internet”, donde está celebrando la efeméride mediante la publicación de una serie de vídeos en los que personas denominadas como ‘amigos de la Biblioteca’ eligen un fragmento de un libro o cuentan una anécdota personal relacionada con ella, con el objetivo de “fomentar la lectura”.

Entre estos vídeos se encuentra, por ejemplo, el elaborado por Julio Llamazares en el que expone un recuerdo personal de una ocasión en la que acudió a la Biblioteca para realizar un reportaje periodístico. Sin embargo, se trata de un espacio “abierto a todo el mundo”, que cuenta con la participación también “de profesores de la Escuela de Idiomas, un corredor de seguros o una chica que leyó en braille u otra en lenguaje se signos, entre otros”.

“Si ahora tuviéramos la oportunidad de ver a personajes de 1921 que pudieran contar cómo era su relación con la Biblioteca Azcárate sería fantástico, ¿verdad? Pues esta idea lo que pretende es dejar para el futuro todos los recuerdos de la misma, que anima a leer y a conocer esto”, concluye el gerente de la Fundación Sierra Pambley, Mario de la Fuente.