El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Alberto Díaz Pico, en el centro, durante una manifestación contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur

El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Alberto Díaz Pico, en el centro, durante una manifestación contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur

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Díaz Pico, el asesor jurídico militar curtido en Afganistán que quiere desideologizar la cultura en Castilla y León

El nuevo consejero de Cultura, Turismo y Deporte de Vox, muy cercano al exconsejero Mariano Veganzones, pretende introducir "cambios" en su departamento para alejar las políticas culturales del progresismo.

Más información: Pino, el primer agricultor al frente de la Consejería de Agricultura de Castilla y León: 27 años cosechando cereal

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José Alberto Díaz Pico (Valladolid, 1968) encarna un perfil poco habitual en la política autonómica española.

El nuevo consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León llega con el peso de un uniforme, la precisión de un jurista y la experiencia de quien ha gestionado crisis en escenarios de alto riesgo.

Su nombramiento como titular del departamento marca el regreso de un técnico de confianza de Vox a una consejería clave en la nueva etapa de coalición con el PP.

Un soldado del derecho

Licenciado en Derecho por la Universidad de Valladolid, Díaz Pico ingresó en 1996 en el Cuerpo Jurídico Militar.

Pronto demostró su valía: formó parte del Tribunal Militar Territorial Quinto en Tenerife (1997-1998) y, entre 1998 y 2008, ejerció como jefe de la Asesoría Jurídica de la Guardia Civil en la duodécima Zona de Castilla y León.

Su gran prueba de fuego llegó en 2003. Durante varios meses fue asesor jurídico del Contingente Militar Español en Afganistán, en plena misión ISAF de la OTAN.

En un entorno de posguerra, con amenazas constantes y operaciones complejas, Díaz Pico tuvo que aplicar el derecho internacional humanitario, resolver incidentes sobre el terreno y garantizar el cumplimiento de las reglas de enfrentamiento.

No era un trabajo teórico: implicaba decisiones inmediatas que afectaban a la seguridad de las tropas españolas y a la relación con la población local.

Esa experiencia en el frente afgano le otorga una autoridad y una templanza que pocos políticos pueden exhibir.

El aterrizaje en la administración

De vuelta a Castilla y León, su trayectoria se orientó hacia la gestión pública.

Entre 2008 y 2013 ocupó diversos puestos de responsabilidad en el Servicio Público de Empleo de Castilla y León (Ecyl): jefe del Servicio de Formación Continua, jefe del Servicio de Empleo Local y secretario técnico funcional.

En 2013 dio el salto definitivo a la cultura: fue nombrado coordinador de Servicios de la Dirección General de Políticas Culturales, cargo que desempeñó hasta 2022.

Conoce, como pocos, los entresijos del patrimonio, los museos, las bibliotecas y los festivales de la Comunidad.

La mano derecha de Veganzones

En 2022, cuando Vox entró por primera vez en el Gobierno autonómico, Mariano Veganzones lo reclamó como secretario general de la Consejería de Industria, Comercio y Empleo.

Durante casi dos años, Díaz Pico fue su hombre de máxima confianza: gestionó presupuestos, coordinó equipos y ejecutó políticas en un departamento sensible.

Colegas de aquella etapa lo describen como un gestor pragmático, riguroso y leal, capaz de tomar decisiones difíciles sin perder la calma.

Tras la ruptura del Gobierno de coalición, en julio de 2024, regresó a un puesto técnico en la Dirección General de Deportes. Pero Vox no olvidó su perfil.

En febrero de este año lo situó al frente de la lista por Valladolid para las elecciones autonómicas del 15 de marzo. Era su primera campaña como cabeza de cartel.

Recorrió pueblos y ciudades, se reunió con empresarios, hosteleros y deportistas, y sorprendió a sus propios hijos cuando les contó que encabezaría la candidatura.

Desideologizar la cultura

El pasado lunes, Díaz Pico juró su cargo como consejero. Sustituye a Gonzalo Santonja, nombrado a iniciativa de Vox en 2022 pero que continuó en el Gobierno como independiente desde julio de 2024, y asume una cartera que domina desde dentro.

En sus primeras intervenciones públicas ha sido claro: quiere "hacer cambios en la forma de entender la cultura", combatir su "ideologización" y situar el español y la identidad de Castilla y León en el centro.

No habla de rupturas bruscas, sino de una gestión más equilibrada, donde la cultura sea "para todos" y no territorio exclusivo de ciertas "élites progresistas".

Díaz Pico llega con ideas concretas. Defiende potenciar el inmenso patrimonio de Castilla y León no solo como reclamo turístico, sino como elemento de cohesión identitaria.

Quiere desburocratizar trámites, apoyar a las pequeñas iniciativas culturales en el medio rural y alejar las subvenciones de "criterios ideológicos".

Su paso previo por la Dirección General de Políticas Culturales le permite saber exactamente dónde están las ineficiencias y cómo corregirlas.

El motor contra la despoblación

Uno de los ejes que más enfatiza es el turismo, que califica de "antídoto contra la despoblación". Castilla y León cuenta con recursos excepcionales: enoturismo, turismo rural, histórico y gastronómico.

Díaz Pico apuesta por una estrategia más agresiva de promoción, alianzas con el sector privado y paquetes que combinen patrimonio, naturaleza y deporte.

Su objetivo: convertir el turismo en un pilar económico real para las provincias más vaciadas.

En el ámbito deportivo, su visión es clara. Ve el deporte como herramienta de educación en valores, salud y unión territorial. Conoce bien esta área desde su paso reciente por la Dirección General de Deportes.

Pretende apoyar el deporte base, especialmente en el medio rural, y potenciar eventos que posicionen a Castilla y León como referente nacional e internacional.

De la disciplina al pragmatismo

A sus 58 años, Alberto Díaz Pico representa el tipo de político que Vox busca proyectar: técnico, con experiencia probada y un pasado de servicio público que trasciende la militancia.

No es un orador incendiario, sino un gestor con criterio jurídico y capacidad de ejecución. Su trayectoria une tres mundos que rara vez coinciden: el militar, el administrativo y el político.

Amigos y colaboradores destacan su capacidad de trabajo, su lealtad y su afabilidad. En privado, es un hombre de familia, aficionado al deporte y lector voraz. En público, transmite serenidad y determinación.

La tarea no es sencilla. Debe gestionar una consejería con presupuestos ajustados, tensiones internas y expectativas altas tanto de su partido como de la oposición.

La oportunidad de dejar huella

Tendrá que equilibrar la defensa de la identidad cultural castellana y leonesa con la apertura a nuevos públicos, modernizar la promoción turística sin perder autenticidad y potenciar el deporte sin olvidar el ámbito federativo.

En un contexto de nueva coalición entre PP y Vox, Díaz Pico actúa como puente: conoce la administración, comparte la visión de los de Santiago Abascal y aporta solvencia técnica.

La trayectoria del nuevo titular de Cultura, Turismo y Deporte es un ejemplo de servicio continuo a lo público. Ahora, al frente de una de las consejerías más visibles y emblemáticas de Castilla y León, tiene la oportunidad de dejar huella.

Los próximos meses dirán si el jurista militar logra su objetivo: transformar la cultura, el turismo y el deporte en palancas reales de orgullo, desarrollo y futuro para toda la Comunidad.

Por el momento, un perfil con uniforme, toga y experiencia real toma las riendas de tres sectores que definen la esencia de Castilla y León.