El presidente de la patronal regional, Santiago Aparicio

El presidente de la patronal regional, Santiago Aparicio

Región

El absentismo laboral se cronifica en Castilla y León: Aparicio alerta de un "lastre" del 7,2% para la economía

La Comunidad cierra 2025 con más de 314.000 procesos de incapacidad temporal, una cifra que CEOE califica de "problema estructural" que compromete la competitividad y la supervivencia de las pymes.

Más información: El absentismo laboral provoca la pérdida de más del 5% de las jornadas potenciales en Castilla y León

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El tejido empresarial de Castilla y León se enfrenta a un desafío que ha dejado de ser una incidencia puntual para convertirse en una barrera sistémica al crecimiento.

Durante la jornada empresarial “Absentismo: soluciones a un problema estructural”, organizada por CEOE Castilla y León y Adecco en Salamanca, el presidente de la patronal regional, Santiago Aparicio, ha dado la voz de alarma, el absentismo laboral ya supone un “lastre” del 7,2% para la Comunidad.

Aparicio fue contundente al señalar que esta cifra no es solo un indicador estadístico, sino un ataque directo a la “productividad, competitividad y sostenibilidad” de las empresas castellanas y leonesas.

“El absentismo ya no es coyuntural, sino un desafío estructural”, advirtió, subrayando que la acumulación de procesos que superan los 365 días está generando costes imprevistos y una sobrecarga inasumible para las plantillas.

Los datos presentados durante el encuentro reflejan una realidad preocupante. En 2025, Castilla y León registró un total de 314.589 procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes (ITCC). A nivel nacional, la magnitud del problema escala hasta los 9,1 millones de procesos.

Lo más alarmante es la desproporción en el crecimiento: mientras que la población trabajadora apenas ha aumentado un 10% en los últimos ocho años, la incidencia mensual de bajas por cada 1.000 trabajadores se ha disparado más de un 47% en el mismo periodo.

El impacto en la pequeña empresa

En el foro, Paulino Benito, presidente de CEOE CEPYME Salamanca, puso el foco en la vulnerabilidad de la pequeña y mediana empresa. Según Benito, el absentismo es un factor que condiciona la continuidad misma de la actividad:

“Cuando falta una persona en una gran empresa, el efecto puede redistribuirse; cuando falta en una pyme, se pone en riesgo un servicio, un turno o incluso el mantenimiento de la empresa”.

Por su parte, el director territorial de Adecco, José Julián Nieto, recordó que el coste del absentismo equivale ya a casi el 2% del PIB nacional, calificándolo como uno de los grandes "talones de Aquiles" de la economía regional.

Las soluciones

Ante este escenario, Santiago Aparicio reclamó medidas urgentes y un cambio en la gestión de las bajas. Entre las propuestas de CEOE Castilla y León destacan el de dar mayor protagonismo de las Mutuas.

Así, solicitan que estas puedan realizar una gestión integral de las contingencias comunes, incluyendo la capacidad de dar altas médicas.

Exige también una agilidad burocrática: “Impulsar acuerdos entre la Consejería de Sanidad, el INSS y las Mutuas para evitar duplicidades y diagnósticos tardíos que alargan innecesariamente los procesos”.

Los trastornos mentales presentan ya duraciones superiores a la media. Aparicio aclaró que, aunque las empresas pueden ayudar, la responsabilidad de estas patologías no laborales recae en la salud pública.

“Es imprescindible actuar con rigor y soluciones compartidas para que el absentismo no se convierta en un freno estructural al crecimiento económico”, concluyó Aparicio, instando a un pacto global entre administraciones, sindicatos y empresas.