Región

Los testimonios más increíbles con Vibolid como protagonista

22 mayo, 2018 17:31

La Audiencia de Valladolid continúa albergando desde este lunes los testimonios de presuntas víctimas de la propietaria de la agencia de Viajes Vibolid, de las que percibió más de 80.000 euros en concepto de vuelos y estancias que no llegó a gestionar, entre ellos el de un matrimonio que a punto estuvo de quedarse en tierra cuando a 19.000 kilómetros de distancia, en Filipinas, le esperaba un hijo que acababa de adoptar y al que se disponía a recoger.

La clienta afectada, María del Carmen, vecina de Zaratán, ha protagonizado el momento más emotivo de la segunda jornada del juicio que se sigue en la Audiencia vallisoletana cuando, en un esfuerzo por contener las lágrimas, ha recordado aún con angustia los prolegómenos del viaje que a primeros de agosto iba a efectuar con su marido hasta Filipinas para poner el broche así a cinco años de gestiones para lograr adoptar a un niño.

La testigo, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha explicado que contrató el vuelo y la estancia con la acusada, Julia M.H, a la que desembolsó un total de 4.200 euros. "Nos habían asignado a un niño en adopción y el 11 de agosto de 2014 teníamos que estar en Filipinas para recogerlo", relata María del Carmen, quien, con la voz entrecortada, recuerda que el día anterior de salir en avión se enteraron de que no tenían vuelo.

"Mi marido acudió a la agencia y se encontró con el cartel de cerrado por vacaciones", declara la denunciante, quien añade que a partir de ese momento quedó en estado de shock al comprobar que la dueña de la agencia comenzaba a dar largas por teléfono y luego dejó de atender las llamadas. "Me había dicho que todo estaba ok, es la frase que se me había quedado grabada", precisa María del Carmen, que entonces no paraba de pensar que a miles de kilómetros de distancia les esperaba su hijo adoptivo de 7 años en una terminal de aeropuerto.

Al final el matrimonio, con la ayuda de su familia, pudo efectuar el vuelo y regresar felizmente con su hijo, pero no precisamente gracias a las gestiones de la que hoy ocupa el banquillo de la Audiencia Provincial. "¡La acusada parecía que tenía con nosotros una empatía tremenda y estaba encantada de ayudarnos a cerrar el proceso de adopción!", se lamenta la denunciante, que pasados cuatro años sigue sin recibir un euro desembolsado a la procesada.

A Eurodisney para celebrar una Comunión 

Otro de los testimonios llamativos, de entre el medio centenar que se irá exponiendo hasta este jueves, es también el ofrecido por Pablo D.A, quien concertó en la misma agencia un viaje con destino a Eurodisney, en París, en concreto seis pasajes en avión y la estancia en un hotel para su familia como regalo de comunión de uno de sus hijos.

En total, el damnificado abonó 5.800 euros y cuando en agosto se disponía a recoger la documentación en Viajes Vibolid descubrió, al igual que el resto de afectados, que la oficina se encontraba cerrada y conoció entonces que su propietaria estaba detenida.

"Comprobamos que los billetes estaban reservados pero no abonados, con lo que tuvimos finalmente que contratar el viaje con otra agencia y pagar nuevamente el importe", explica Pablo, quien confiesa que hasta entonces tanto él como su esposa mantenían una cierta amistad con la acusada.

Otros testigos, también afectados, han ido relatando experiencias similares, como la de Fermina, una mujer que desembolsó 800 euros para viajar a Paraguay y poder visitar a su madre enferma por su cumpleaños y a la que pilló de sorpresa el cierre de la agencia en pleno mes de agosto.

La afectada había acudido a las oficinas tras recibir la llamada de otra amiga damnificada que se había quedado en tierra en Madrid y que, "llorando", le había pedido que se acercara a Viajes Vibolid para pedir explicaciones.

"Cuando llegué estaba el cartel de cerrado por vacaciones y me encontré con otras personas concentradas ante la puerta", recuerda Fermina D, quien ha relatado que se puso en contacto telefónico con la acusada y ésta, tras decirle que no había problema alguno, le indicó que si le abonaba la totalidad del pasaje podría volar a su país sin contratiempo alguno.

En Malta sin hotel

Otras afectadas tuvieron más suerte y, tras presentar denuncia en comisaría y amenazar con acudir a los medios de comunicación, lograron que la propietaria de Vibolid les devolviera el dinero abonado, entre ellos Laura Isabel M.L. y su novio Daniel, quienes al llegar a Malta para pasar unos días comprobaron sorprendidos que no contaban con reserva de hotel.

Ya habían tenido problemas para coger el avión y una vez llegados a su destino tuvieron que pagar de nuevo por el alojamiento. "No hicieron un hueco en el hotel por no dejarnos tirados pero tuvimos que pagar otros 350 euros", recuerda Laura Isabel, quien a su regreso a Valladolid consiguió que Julia le devolviera el dinero tras amenazarla con contar su caso en la prensa. "Esa misma mañana me ingresó el dinero", añade una joven que no reclama cantidad alguna pero sí, por lo menos, "una disculpa".

El juicio, en principio, está previsto que concluya este próximo jueves. La acusada se expone a penas de entre cuatro años de cárcel por delito continuado de apropiación indebida, como así solicita una de las acusaciones particulares, y los seis años que piden el fiscal y el letrado que representa a la mayor parte de los damnificados.