Región

El efecto Míchel

19 marzo, 2018 21:34

No hay que ser un gurú del fútbol para apreciar la metamorfosis que sufrió ayer el Real Valladolid sobre el césped del Estadio José Zorrilla de una primera parte horrible en la que estuvo a merced del rival, una Unión Deportiva Almeria que perdonó a los de Luis César Sampedro en esos primeros 45 minutos, y la segunda.

El propio míster del Pucela, más fuera que dentro en el tiempo de asueto con ese 0-1 que campeaba en el luminoso, no dudó en afirmar tras el choque y ante los medios de comunicación, que se había equivocado de inicio, con un planteamiento dubitativo que desconcertó a un equipo que firmó 45 minutos desastrosos.

Fueron dos las piezas que movió el gallego en el descanso y que le funcionaron a las mil maravillas. Plano, uno de los mejores del equipo durante los últimos choques entró sustituyendo a un Hervías al que le siguen sobrando dos toques en cada acción que él protagoniza y la entrada de Míchel Herrero que entró en lugar de un Anuar que pagó los platos rotos y sufrió la falta de galones después de una primera parte desastrosa de Borja, del que muchos opinaban que era él el que tenía que haberse quedado en el vestuario en ese tiempo de descanso.

Míchel, que ha ido de más a menos y que arrancó la temporada como titular firmó 45 minutos de quilates, y su buena actuación en la medular sirvió para que su equipo ganara en fluidez a la hora de generar fútbol y sobre todo ocasiones que acabaron fructificando en los goles del mencionado Plano y de Mata, que sigue estando de dulce y que suma 24 tantos esta temporada.

El valenciano la pedía, se asociaba, distribuía de derecha a izquierda y de izquierda a derecha con desplazamientos laterales complicados que en la mayoría de los casos llegaban a sus destinatarios y eso lo notó un equipo falto de ideas y que necesita de jugadores como el ex de Valencia o Real Oviedo entre otros para conseguir el objetivo de meterse en Playoff.

Y eso que el 21 no jugó en la mediapunta y sí en el doble pivote junto a Borja, una posición que le vino, al menos en el día de ayer como anillo al dedo, y una decisión táctica que de fructificar, esperemos que tras la buena actuación sea titular en Lugo en la misma posición, hay que dar a Luis César Sampedro.

Nunca es tarde dicen. Quién sabe si por fin el Pucela ha encontrado a su mediocentro. Ese jugador que maneje al equipo a las mil maravillas. Míchel es un jugador diferente, de esos que marcan la diferencia. Esperemos que Sampedro se dé cuenta de ello y vuelva a confiar en el de Burjasot.