Región

Los salmantinos son menos solidarios con la donación de su sangre

16 febrero, 2018 12:08

El presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de Salamanca, José Luis Martín Aguado, ha dado a conocer este viernes los resultados estadísticos del año 2017, en que descendieron las donaciones por segundo año consecutivo. En concreto, hubo 13.579, un millar menos que el ejercicio anterior y el quinto peor dato en un lustro.

Los donantes fueron 8.708, con una media de 1,8 veces por persona, pese a que los hombres pueden hacerlo tres veces al año y las mujeres cuatro. No obstante, “nos encontramos moderadamente satisfechos porque las necesidades de sangre se han cubierto y ninguna operación tuvo que suspenderse”, añadió Martín Aguado. Además, esta tendencia negativa es común en toda Castilla y León.

Por eso desde la hermandad se incide en la necesidad de la donación porque pese al progreso de la ciencia aún no se ha descubierto cómo fabricar sangre, por lo que la única manera de obtenerla es mediante la donación. Así, sin sangre disponible no se puede llevar a cabo un trasplante o una simple operación quirúrgica. Sólo en Castilla y León, se precisan entre 450 y 500 bolsas al día, “sin que haya nada extraordinario. Los pacientes no entienden de fines de semana ni de vacaciones”.

El Centro de Hemoterapia está ubicado en el hospital Virgen de la Vega, entrando por urgencias por el pasillo de la izquierda (hay carteles que indican cómo llegar), de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00 horas, y el primer y tercer sábado de cada mes de 10:00 a 14:00 horas. Para cualquier duda, su teléfono es el 900 40 50 60. Además, una unidad móvil se desplaza hasta los pueblos, cuyo recorrido durante las próximas semanas se puede consultar en este enlace.

El proceso es sencillo, de siete a diez minutos, y “la vida no se ve alterada después, no hay ningún cambio especial en el cuerpo, sólo se necesita no hacer fuertes actividades físicas durante las próximas doce horas, y el beneficio que se produce es importante, es un tema de responsabilidad social”, según explica la doctora Patricia Balboa. Pero no sólo se puede donar sangre, que es lo general, también hay otras opciones, como donar únicamente uno de los componentes, como puede ser el plasma, la parte líquida de la sangre con una serie de proteínas. Este proceso, denominado aféresis, es igual que la donación habitual, aunque dura algo más de tiempo, en torno a media hora.

Existen una serie de requisitos básicos para poder donar, como ser mayor de 18 años, pesar más de cincuenta kilos y no padecer enfermedades contagiosas, pero también hay otros que se valoran tras una cita previa y un reconocimiento médico. Una encuesta “para que la donación sea segura, para el donante y el receptor”. Los hombres pueden donar hasta cuatro veces al año, al mujeres hasta tres. “Con un par de veces al año toda la población se llegaría a unos números espectaculares, pero no está interiorizada esa práctica como algo habitual”, añade Isabel Martín, de la Hermandad de Donantes de Sangre.

Antes de la donación no se debe ayunar o haber realizado una comida copiosa, siendo recomendable esperar unas dos horas. Tampoco es conveniente haber realizado un esfuerzo físico prolongado o estar especialmente nervioso. Después de la donación, se debe mantener el apósito colocado durante cuatro horas, evitar esfuerzos o cargar pesos con el brazo de la punción, tampoco hacer cambios bruscos de posición, no beber alcohol y sí beber líquido en abundancia como agua, zumos y leche.