El ministro Óscar Puente consulta su móvil desde su escaño en el Congreso. Europa Press
Carta al ministro Puente
Ante unos días insostenibles con un servicio pésimo de Renfe con los viajeros de Zamora, la asociación de usuarios ha mandado la siguiente carta al Ministerio de Transportes y al Ministerio del reto demográfico.
Estimado Sr. Ministro:
Me dirijo a usted como usuario habitual del servicio ferroviario entre Zamora y Madrid para trasladarle una profunda preocupación compartida por numerosos ciudadanos: la progresiva degradación del servicio de alta velocidad que conecta nuestra provincia con la capital, y la urgente necesidad de adoptar medidas que permitan garantizar su utilidad real para la vida laboral y social.
La evolución del servicio (de la oportunidad a la degradación)
El 17 de diciembre de 2015, Zamora se incorporó a la alta velocidad ferroviaria. Aquel primer tren partió a las 8:51 y llegó a Madrid en apenas una hora y media, incluso con dos minutos de adelanto, representaba una oportunidad histórica.
Pese a su baja ocupación inicial, debida a la limitada antelación en la venta de billetes, la demanda creció rápidamente. Se trataba de un servicio moderno, fiable y exigente, con compromisos de puntualidad que garantizaban la devolución íntegra del billete en varias líneas por retrasos superiores a cinco minutos. Era, en definitiva, un servicio de excelencia.
En julio de 2016 se endurecieron las condiciones: desapareció ese compromiso inicial y se establecieron compensaciones más laxas. Se comenzó a indemnizar el 50% con retrasos superiores a 15 minutos y el 100% a partir de 30 minutos. Aun así, el servicio mantenía unos estándares de calidad aceptables.
En mayo de 2018 se implantó el tren madrugador, con salida a las 6:45 y llegada a Madrid a las 8:05. Este servicio supuso un antes y un después, permitiendo por primera vez compatibilizar residencia en Zamora y trabajo en Madrid. Su uso creció progresivamente hasta alcanzar una media de 90 viajeros diarios, evidenciando su utilidad y demanda.
No obstante, el 14 de marzo de 2020, dicho servicio fue suprimido con motivo del estado de alarma. Cuando se recuperó en junio de 2021, lo hizo en condiciones menos favorables, con horarios menos competitivos. El tren salía a las 7:05 horas y llegaba a las 8:33, ¡qué mala suerte volvimos a tener! No obstante, y aun con las restricciones sanitarias el tren mantenía unos ratios más que aceptables de ocupación, algo impensable en ese momento…
Muchos recordamos las palabras del gobierno tras la reapertura del servicio diciendo que “el Tren Madrugador era un servicio deficitario poniendo en valor el gesto del Gobierno de España de mantenerlo para hacer frente al reto demográfico”.
Posteriormente, en diciembre de 2021, la reorganización derivada de la apertura del tramo Pedralba de la Pradería–Ourense empeoró aún más la situación: el tren pasó a llegar a Madrid a las 8:45, eliminando en la práctica la posibilidad de conciliación laboral. A pesar de ello, cerca de 110 usuarios continuaron utilizándolo diariamente.
En junio de 2024, se produjo un nuevo deterioro en los compromisos de puntualidad, elevando a 90 minutos el umbral para recibir compensaciones completas en un trayecto de apenas 75 minutos. Lo que antes era inaceptable se ha normalizado. En menos de seis años, lo que antes se consideraba un retraso inaceptable ha pasado a normalizarse siendo difícil por no decir imposible encontrar una semana en la que el primer tren no tuviera retrasos inferiores a 20 minutos.
Finalmente, la reestructuración iniciada el pasado 20 de mayo ha agravado aún más la situación: retrasos frecuentes, limitaciones de velocidad, pérdida de conexiones útiles y ausencia de sensibilidad hacia las necesidades de los usuarios y de municipios como Sanabria o Medina del Campo.
Señor ministro, hemos pasado de una oportunidad de desarrollo y de un servicio excelente a un servicio cada vez más degradado y una oportunidad perdida. El camino tomado es claro es hacia atrás.
Situación actual y necesidades urgentes
Frente a esta realidad, algunas voces califican nuestras demandas de exageradas o poco solidarias. Sin embargo, los hechos son contundentes:
• El primer tren del día acumula retrasos frecuentes cercanos a los 20 minutos, imposibilitando el acceso al transporte público en Madrid antes de las 9:30, lo que obliga a llegar al trabajo en torno a las 10:00 en el mejor de los casos...
• La existencia de vía única en determinados tramos provoca detenciones y retrasos adicionales por cruces de trenes.
• La falta de protección como Obligación de Servicio Público (OSP) sitúa a nuestros servicios en clara desventaja frente a otras regiones. Al generar un grado de incertidumbre que frena la incorporación de nuevos usuarios.
• Resulta excepcional completar un trayecto de ida y vuelta sin retraso alguno. Tal es el caso que me atrevería a decir que en el último año no recuerdo un solo día en el que no haya sufrido algún retraso inferior a 5 minutos.
• Los usuarios de Zamora soportamos uno de los costes por kilómetro más elevados de la red de alta velocidad.
Conclusión y peticiones
Por todo lo expuesto, solicitamos:
1. Implantación de un tren madrugador útil Zamora–Madrid
Que permita la llegada a Madrid en una franja compatible con la jornada laboral (idealmente entre las 7:30 y las 8:00), equiparando así a Zamora con otras capitales de provincia que sí disponen de este servicio, ya que actualmente Zamora es la única capital de provincia con alta velocidad situada a menos de 1h 30 min que no dispone de esta posibilidad. Esta medida es clave para la conciliación, la fijación de población y la lucha contra la despoblación.
Resulta indignante las dos respuestas obtenidas por parte del operador ferroviario, las cuales procedo a exponerle:
• No podemos proporcionarles este servicio por carecer de material rodante.
• Para disponer de este servicio la Junta de Castilla y León debería cofinanciarlo.
Nos parecen indignantes porque es difícil de creer que en 3 años de reivindicaciones no se haya podido disponer de material rodante, así como se nos diga que si se puede disponer de este servicio si lo cofinancia la Comunidad Autónoma (que, aunque como bien sabe la normativa vigente permite esta cofinanciación a fecha de hoy ninguna comunidad autónoma lo hace). Vamos que si que hay material rodante pero lo que no hay es voluntad por parte de RENFE de usarlo en Zamora…
2. Reorganización racional de los servicios
Que garantice horarios compatibles con el ámbito laboral, contemple paradas útiles en municipios como Puebla de Sanabria y Medina del Campo, y priorice la utilidad del servicio frente al mero incremento de frecuencias. Asimismo, solicitamos que estos servicios queden protegidos bajo el régimen de Obligación de Servicio Público, evitando modificaciones unilaterales por parte del operador ferroviario.
3. Rechazo al deterioro reciente del servicio
Solicitamos una revisión de las infraestructuras existentes, que ha supuesto una pérdida de confianza en el sistema ferroviario debido a retrasos continuados e incidencias.
4. Mejora urgente de infraestructuras
En particular, la implantación de doble vía entre Zamora y Medina del Campo, imprescindible para mejorar la fiabilidad, reducir retrasos y garantizar un servicio digno.
Confiamos en que estas demandas sean atendidas con la urgencia que merecen y en la voluntad de su Ministerio de garantizar un sistema ferroviario justo, eficiente y vertebrador del territorio. Porque, y me atrevo a parafrasearle, los zamoranos también queremos disfrutar del “mejor momento de la historia del tren en España”.