Imagen de la nueva galleta artesana de Trapa y Viena Capellanes.
La palentina Trapa lanza su nueva galleta: horneada a 170ºC, ligeramente crujiente por fuera y tierna y fundente por dentro
Se trata de una colaboración con la Viena Capellanes, una de las casas emblemáticas de la pastelería madrileña. El producto artesano se vende en tres formatos, con uno de take away que incluye café.
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La empresa palentina Chocolates Trapa ha lanzado una nueva colaboración, esta vez junto a Viena Capellanes, una de las casas pasteleras más emblemáticas de Madrid. El resultado ha sido una galleta o cookie artesana que destaca por su exterior ligeramente crujiente y su interior tierno y fundente. Cada pieza está moldeada a mano y se hornea a 170ºC, en un proceso que es 100% artesanal, casi doméstico.
Trapa y Viena Capellanes lanzan esta propuesta deliciosa para desayunar, merendar o regalar avalados por su trayectoria centenaria, de 135 años en el caso de la palentina y 153 en el de la madrileña, y como homenaje a dos compañías familiares que siguen haciendo el producto desde el obrador, alejados de las modas pasajeras.
Esta nueva cookie se comercializará en tres formatos, por unidad individual, caja con seis piezas y un pack especial de café y galleta pensado para llevar. Esta última oferta pretende reforzar la apuesta por el consumo cotidiano y el take away, convirtiendo esta colaboración en una "propuesta accesible y práctica para el desayuno o la pausa de media mañana", según han destacado.
Viena Capellanes se ha encargado de desarrollar una receta "sencilla y honesta", a base de ingredientes como la mantequilla, huevos y azúcar moreno. Todo ello buscando el difícil equilibrio entre lo crujiente y lo tierno y fundente. Por su parte, Trapa ha aportado sus pepitas, que dan intensidad, profundidad y un sabor envolvente y redondo que define la personalidad del producto. El chocolate, según aseguran, se funde suavemente en cada bocado.
Una colaboración "coherente" de dos empresas familiares, españolas y que cuentan con una enorme trayectoria a sus espaldas. Ambas compañías comparten una misma manera de entender "los procesos y el producto", partiendo en su origen desde "el oficio, aprendido y perfeccionado a lo largo de generaciones y que, pese a la incorporación de nuevas técnicas y tecnologías y a su capacidad para innovar y adaptarse al consumidor actual, mantienen intacta su forma de trabajar".
De esta manera, explican que su trabajo es "despacio, con criterio, con conocimiento y con el fin de crear productos honestos y bien hechos que se integren en el ritmo acelerado de hoy". "Una manera de hacer que conecta directamente con un consumidor cada vez más interesado en el origen, los procesos y la autenticidad de lo que consume", han añadido.
Trapa sitúa esta "sinergia" dentro de un año "especialmente significativo". Fundada en 1891 por los monjes trapenses del Monasterio de San Isidro de Dueñas (Palencia), en 2013 la empresa inició una nueva etapa con capital 100% español, caminando hacia una "profunda transformación industrial, comercial y de marca".
En el marco de su 135 aniversario, Trapa está celebrando su historia con iniciativas como el lanzamiento de nuevos formatos para sus reconocidos Cortados, los primeros bombones que se fabricaron en nuestro país, la apertura de su primer Pop Up en la capital de España o un helado junto a la heladera de Talavera de la Reina Castry, que amplían los momentos de consumo del chocolate palentino más allá de los formatos tradicionales.