El agricultor Juan José Recio Martín con su cosechadora.

El agricultor Juan José Recio Martín con su cosechadora. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El campo

Juanjo (39), agricultor con 1.000 hectáreas: “De pequeño no llegaba a los pedales del tractor y ya maniobraba con él”

El salmantino lleva toda una vida dedicada al campo y asegura que “tendrá pérdidas del 40% en esta campaña de cereal”.

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“El objetivo en el mundo del campo está claro. Los mercados se tienen que estabilizar para hacer de la agricultura un medio de vida como el que tuvieron nuestros antepasados y podamos vivir de ello, produciendo los mejores alimentos y que todos los países tengan las mismas reglas”, asegura Juan José Recio Martín en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Nuestro entrevistado nació en Salamanca y vive, en la actualidad, en Villares de la Reina, también en la provincia salmantina. Allí cuenta con una explotación de 1.000 hectáreas para el cultivo de secano y regadío.

“De pequeño no llegaba a los pedales del tractor y ya maniobraba con él”, añade un hombre de 39 años que lleva toda la vida en el campo, en concreto en el mundo de la agricultura, pese a todas las trabas y problemas.

Asegura que este año cree que “tendrán unas pérdidas del 40% en esta campaña de cereal”.

La vida de Juanjo

“Me defino como una persona muy trabajadora, honesta y apasionada de mi trabajo. Desde pequeño me ha encantado el campo ya que, tanto mi familia paterna como materna tienen relación con la agricultura desde hace muchos años y varias generaciones”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Juan José Recio Martín.

Tiene 39 años. Nació en Salamanca, pero vive en Villares de la Reina, municipio de la provincia. Es ingeniero técnico agrícola por la Universidad de Salamanca e Ingeniero Agrónomo por la Universidad Europea Miguel de Cervantes. De profesión, agricultor, desde que realizó la incorporación a título principal en el año 2013.

Amante de los deportes, de la naturaleza y del ocio con los amigos. También de pasar tiempo con su mujer y sus dos hijos en el poco tiempo que tiene libre.

“Mi infancia estuvo marcada por los estudios, los amigos y la agricultura. Desde pequeño estuve ayudando a mi familia en el campo. He estado vinculado a este sector desde que nací. He aprendido mucho desde los años 90 hasta hoy en día. Tenía claro que quería ser agricultor”, explica nuestro entrevistado.

El campo y la agricultura siempre han estado en su vida.

Juanjo como agricultor

“De pequeño no llegaba a los pedales del tractor y ya maniobraba con él. Empecé oficialmente en el oficio entre finales de 2012 y 2013, gracias a mi familia y, especialmente, a mis padres que me apoyaron para dar un paso adelante e incorporarme en el sector como joven agricultor”, explica.

En la actualidad cuenta con una explotación dedicada a la agricultura de secano y regadío en la que cultiva diferentes legumbres, cereales, oleaginosas, remolacha y cultivos intensivos de regadío.

Otra imagen de Juan José Recio Martín con su cosechadora.

Otra imagen de Juan José Recio Martín con su cosechadora. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

“Las tierras las tengo en Villares de la Reina y pueblos de alrededor de este y también en Topas, donde adquirí hace pocos años una explotación. Es una explotación familiar muy antigua que ha ido creciendo y evolucionando con el paso de los años”, añade.

Asegura que desde que se incorporó a finales de 2012 y principios de 2013 “está al mando de la explotación” y “es ayudado y aprende de su padre” al que define como “su maestro”.

Actualmente, mi explotación tiene más de 1.000 hectáreas y dispongo de un trabajador para cultivar trigo, cebada, avena, lentejas, garbanzos, colza, girasol, remolacha y alfalfa”, confiesa.

Explica que en su explotación tiene que “diversificar y tener una rotación acorde a los cultivos que se producen”.

Esta campaña

El rendimiento varía mucho en función al año. Este año, la campaña de cereal es mala, por no decir que desastrosa. El calor de la segunda quincena de mayo, la subida de precios por la Guerra de Irán y la estabilidad a la baja de los mercados hacen que sea una campaña nefasta”, asegura Juanjo.

Nuestro entrevistado añade que “en los cultivos de regadío se asegura más la producción” pero asegura que las ganancias “serán nulas este año” ya que “necesitan entre 3.500 y 4.000 kilos de trigo para salvar gastos y rendimientos medios en los primeros días de cosecha” que “por la zona están en torno a los 2.500 y 2.700 kilos”.

“Creo que tendremos unas pérdidas del 40% en esta campaña de cereal de invierno, si los precios no lo remedian de aquí en adelante. Hoy en día, en gastos, se nos van 800 euros por hectárea”, argumenta.

Los problemas y el futuro

La agricultura es una ruina en la actualidad porque los precios no están ayudando para nada y las rentabilidades de casi todos los cultivos son nulas, incluso los de regadío”, explica nuestro entrevistado.

La subida de precios derivada de la Guerra de Irán le ha “afectado mucho” porque se “han disparado los precios de los fertilizantes, hidrocarburos y repuestos” y que “en el momento que más gasto se genera en la explotación para la preparación de cultivos y abono”.

“El futuro, a día de hoy, lo veo muy negro. Hay poca rentabilidad o nula en algunos cultivos y hay que hacer frente a unas inversiones enormes, tanto en maquinaria como en gastos fijos para hacer producir el cultivo de la forma deseada, independientemente de que el clima nos acompañe. La falta de mano de obra también es un problema”, apunta.

Finaliza asegurando que cerrar “sería su última intención” ya que “ama la profesión” pero “si los números no acompañan no sabe lo que deparará el futuro”.