Noelia Puebla Merino junto a sus ovejas en la explotación de La Serna.

Noelia Puebla Merino junto a sus ovejas en la explotación de La Serna. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El campo

Noelia (38) y una empresa familiar en un pequeño pueblo: “Los gastos suben y el precio de nuestros productos no”

Ella, junto a sus padres y su hermano, gestionan el negocio que cuenta con 1.500 ovejas y 100 cabras y 180 hectáreas de regadío y secano.

Más información: Una empresa familiar ganadera en un pueblo de Valladolid: “Vivimos de 20 vacas y 80 hectáreas de terreno cultivado”

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La Serna es un pequeño municipio de la provincia de Palencia que se ubica en la comarca de Vega-Valdavia, a orillas del río Carrión, a 50 kilómetros de la capital y a 10 de Carrión de los Condes.

Es un lugar que, en la actualidad, y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) cuenta con solo 90 habitantes.

Allí vive Noelia Puebla Merino. Una mujer de 38 años que lleva toda la vida en el campo. Junto a sus padres y hermano gestiona la empresa familiar que lleva el nombre de Ovinos del Carrión S.L.

Cuentan con una explotación de 18.500 metros cuadrados con 1.500 ovejas y 100 cabras y también con 180 hectáreas de regadío y secano.

“Los gastos suben y el precio de nuestros productos no”, asegura en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Las ovejas en la explotación de La Serna.

Las ovejas en la explotación de La Serna. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La vida de Noelia

“Me defino como una mujer que se ha criado, desde pequeña, entre la ganadería y la agricultura. Mis abuelos se dedicaban a ello. En La Serna por parte materna y en Villaproviano por parte paterna. Mis tíos siguen en ello”, asegura Noelia Puebla Merino en declaraciones a este periódico.

Nuestra entrevistada tiene 38 años. Es ganadera y agricultora. Nació en Palencia, pero lleva toda la vida viviendo en La Serna y también ejerciendo su profesión. Conoce al dedillo la empresa familiar que lleva el nombre de Ovinos del Carrión S.L. que nació en 1997. Ella lleva al frente seis años cuidando de sus animales.

“Cuando era pequeña pensaba en ser veterinaria. Siempre me han encantado los animales y, después, he tenido la suerte de poder disfrutar de ello”, confiesa nuestra entrevistada que disfrutó de una infancia “normal como la de cualquier chica de campo”.

Tras estudiar la Formación Profesional de Administrativo, su vida ha estado ligada a la empresa familiar.

La empresa familiar

“Mi abuelo materno era ganadero. Cuando enfermó y no podía seguir adelante, cuidando a su ganadería, mis padres se hicieron cargo de ella en el año 1997 creando una sociedad, Ovinos del Carrión S.L. a la que nos incorporamos mi hermano y yo años más tarde”, añade nuestra protagonista.

En la actualidad, en el lugar trabaja Noelia junto a sus padres y su hermano. Lo hacen como autónomos. Tienen, también, un total de cinco trabajadores contratados por cuenta ajena para cubrir todas las necesidades laborales del día a día.

“Contamos con unas 1.500 ovejas y 100 cabras. También tenemos una burra. Además, contamos con unas 180 hectáreas de regadío y secano donde cultivamos alfalfa, maíz, cebada, trigo, esparceta y legumbres”, explica Noelia.

Todo en una explotación que se ubica en el pequeño pueblo palentino y que cuenta con unos 18.500 metros cuadrados.

“Vendemos legumbres, lechazo, cabrito y queso. En 2005 abrimos nuestra quesería donde fabricamos, únicamente, parte de la leche de nuestra propia ganadería para garantizar la máxima calidad de nuestros productos lácteos de oveja y de cabra. Contamos con varios premios que lo avalan”, señala.

Imagen de los quesos que venden.

Imagen de los quesos que venden. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El buen trabajo tiene su recompensa.

Vivir de su empresa

“Podemos vivir de ello echando muchas horas y con mucho amor por lo que hacemos. Aún así, no es fácil. Todo sube sin un control específico y la leche y la carne no lo hacen en el mismo porcentaje que los gastos. Así es muy complicado”, asegura nuestra protagonista.

El gasoil, la luz, los fertilizantes, los abonos, los herbicidas… todo lo que ellos usan para su día a día está subiendo el precio. Lo que se nota en el bolsillo y en las cuentas de la sociedad.

Los gastos suben y el precio de nuestros productos no. Nos encontramos ante una inestabilidad que no sabemos cuánto vamos a poder aguantar. Tampoco lo que va a durar esta situación”, añade.

A las administraciones, Noelia les diría que “ellos son el sector primario” y “la base de todo”. Resultan “imprescindibles” para algo “tan sencillo como es comer tres veces al día”, señala.

Animales de Ovinos del Carrión SL.

Animales de Ovinos del Carrión SL. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

“Se habla mucho de sostenibilidad, pero pienso que los productos españoles tienen una calidad extraordinaria y que es mejor que tener que importar alimentos de otros países que tienen la mitad de los controles que nosotros”, añade.

Afirma que “no necesitan ser oficinas” y que “su trabajo está en el campo y con los animales” antes de “tener que estar horas y horas haciendo papeles, muchos de ellos sin sentido”.

Queja común de muchos ganaderos y agricultores de Castilla y León.

El futuro

Veo el futuro difícil. Se está poniendo todo complicado. La esperanza es que, al final, no se puede dejar de comer y habrá que buscar alguna alternativa para arreglar esto”, apunta hablando del futuro.

Lo que pide nuestra entrevistada es que les “dejen vivir” de lo que “nos gusta” y “no les machaquen con normativas” cuando “han sido los que han cuidado el campo y los animales toda la vida”.

“Tenemos muchos conocimientos para seguir haciéndolo”, finaliza.