Opinión

Yo soy Pepe Postigo

Imagen de una representación de la obra Yo soy Pepe Postigo

Imagen de una representación de la obra Yo soy Pepe Postigo

El verano lleva las grandes producciones teatrales de la temporada a toda la geografía de España, desde las piedras milenarias del teatro romano de Mérida, al Grec de Barcelona, desde Almagro a Olmedo, de Peñíscola a Cáceres, de Viladecans a Olite, de Tárrega a Ciudad Rodrigo, de Alcántara a Girona, etc, en una creciente y voluptuosa espiral. El 'nuevo teatro' refresca el mes de julio de Madrid a través de la IIª edición de Imparables, en una muestra de nuevos creadores escénicos, formados en la Real Escuela Superior de Arte Dramático, la Escuela Municipal de Arte Dramático de Madrid y el Estudio Juan Codina, que en esta ocasión incluyen siete producciones que se presentan en el espacio Nave 73, con una calidad artística que les hace merecedores a llegar al gran público, aunque en demasiadas ocasiones quede excesivamente preso de la llamada de las programaciones de los grandes teatros.

Esta muestra de Imparables es una magnífica ocasión para dejarse refrescar y sorprenderse por estas nuevas compañías y proyectos y su búsqueda de nuevos lenguajes para la escena.

Yo soy Pepe Postigo es una divertida y refrescante apuesta de la compañía Ojos de calva, en la cual se utilizan referencias iconoclastas del imaginario y la memoria colectiva española de los años 80’s del siglo XX: Naranjito, Chanquete, el piraña, el mundial del 82 con alguno de los futbolistas españoles de la época (Arconada, Juanito, etc…). Esto consigue, en bastantes momentos del espectáculo, el mayor premio del público: risas, sonrisas e incluso carcajadas, utilizando hábilmente la ternura, para deslizar una cierta crítica en la forma en la que, en aquellos años, se incubó un crecimiento que luego se rebeló como el germen de la burbuja económica.

Pepe Postigo es un joven soñador de la España de 1982 que cultiva en su madre, a través de correspondencia epistolar, su propia imagen como parte de la clase triunfadora de esa época, a pesar de que en realidad se dedica a recoger cajones de naranjas. El viaje de su madre para verle desencadenará una trama construida sobre el engaño, que terminará con Pepe siendo parte de la selección española de futbol que jugará contra Alemania, en un partido que forma parte de la idealización de toda una generación de españoles.

Jorge Navarro de Lemus es el autor del texto y director del montaje, en el cual destacan especialmente los números musicales, en los que todo el elenco participa, consiguiendo la conexión con el público.

Íñigo Álvarez de Lara, Pablo Chaves, Ángel Martín, Bárbara Monzú, Alba Recondo, Miguel Romero y Nicolás Sanz componen un homogéneo trabajo de interpretación en el que el único que solo interpreta a un personaje es Pablo Chaves, dando piel a un Pepe Postigo con aires de Guardiola, pero muy divertido y natural. El resto del elenco va desempeñando diferentes roles según el momento de la trama con mención especial para una conseguida recreación de Juan Carlos I.

La obra es una divertida propuesta elaborada con entusiasmo y calidad ante la que el público no sale defraudado, viendo superadas sus expectativas. Además, la risa es una de las cosas que no tiene precio. Los domingos de este mes de julio se continuará exhibiendo en los Teatros Luchana, una oportunidad para no desaprovechar.

Esta es una crítica teatral de Yo soy Pepe Postigo, una producción de Ojos de calva, sobre texto y dirección de Jorge Navarro de Lemus.