Pedro J Ramírez dando el discurso por el X Aniversario del periódico.
EL ESPAÑOL, el león
El León, conceptualizado como “el rey de la selva” representa liderazgo, autoridad, nobleza, poder, como, de igual modo, la fuerza salvaje y el alto poder de destrucción.
Todos esos atributos lo poseen quienes pelean y sufren por un ideal, quienes no abandonan la batalla ante una caída por mayor dolor que les produzca; aquellos que utilizan el refrán que dice “córtame que soy como el árbol, cuando mas lo podas más fuerte crece”.
Aquellos referentes (o leones) aplican a esa frase que se utiliza cuando se habla de liderazgo y que dice: “el carbón, sometido a situaciones extremas presión, se convierte en diamante”.
¿Se entiende el motivo por el cual EL ESPAÑOL es ese león que lo identifica y que hace diez años viene rugiendo?
Porque EL ESPAÑOL no se calla, no se doblega, tampoco se arrodilla ante un sistema perverso que desea silenciarlo y, cuando el autoritario de turno pretende colocarle al león ese bozal para que no hable, el rugido se torna ensordecedor y el adversario recula porque es miedoso y cobarde.
En efecto: el león es de temer. Su furia lo enardece y sale de su esencia la fuerza salvaje que posee.
Paralelamente, en Argentina, el presidente Milei también adoptó desde antes de ser presidente la simbología del león.
Vaya que ese león exterminó a un populismo que gobernó décadas, devastándolo en dos años.
Fue esa fuerza irresistible, con un poder de fuego letal, la que fue capaz de comenzar con un mínimo de poder hasta convertirse en lo que es hoy, la figura mejor vista de Argentina y el ejemplo mundial de cómo salió un país con mas de 200% anual de inflación a solo un dígito.
Las comparaciones realizadas en esta columna no son en vano.
Deseo transmitir que el líder tarda muchas veces en conseguir sus resultados, algunos días se agobia, desea abandonar, pero son como esas mujeres luchadoras que lloran desconsoladamente en privado para luego salir espectacularmente maquillada y con la mejor sonrisa en procura de su objetivo no cediendo un ápice hasta conseguirlo.
Ese es EL ESPAÑOL y su staff.
Luchadores natos, liderado por un león llamado Pedro J. Ramírez y toda una manada de leones que son los componentes de su brillante equipo.
Fuerza, todos ayudaremos para que EL ESPAÑOL siempre posea su espíritu innato.
Desde Buenos Aires, les agradezco el saludo -muy creativo por cierto- para el año que comienza en donde me informan que he leído 861.600 palabras de EL ESPAÑOL equivalentes a cinco libros entero de rigurosa información, lo cual me representó el mejor presente para estas fiestas.
El tiempo es lo mas valioso que poseemos y destinarlo a leer es sinónimo de crecimiento puro.
Feliz Año 2026 a todos vosotros y, aunque no los conozca personalmente, un altísimo honor y privilegio ser parte de esa hermosa familia de leones.