Isabel Díaz Ayuso y Emilio Viciana durante la visita a un colegio.
Decreto Digital: ¿educar o prohibir?
Cinco años ya, cinco años inmersos en el proyecto digital del Colegio en el que trabajo. Sin embargo, pese al tiempo transcurrido trabajando y mejorando dicho proyecto, hace tan solo unos días, el 23 de julio de 2025 se aprobó en la Comunidad de Madrid el algo polémico Decreto 64/2025 por el que se regula y limita el uso de dispositivos digitales en los centros educativos sostenidos con fondos públicos.
¡Por fin! Cinco años de rodaje y aprendizaje autónomo para poder contar con el apoyo legislativo de la Comunidad de Madrid, de una entidad gubernamental. Cinco años perfeccionando un proyecto Digital que engloba nuestro Colegio desde Infantil hasta Bachillerato, adaptándolo a las diferentes necesidades educativas de cada etapa… Cinco años, también tenemos que decir, de una inversión significativa: en instalaciones, en dispositivos, en seguridad, en licencias, en cursos de formación, en talleres para acompañar a las familias en ese complejo mundo digital. Cinco años para que, ahora, este esfuerzo se vea comprometido e incluso desmantelado en los cursos inferiores.
Y, atención, si cinco años os parece mucho tiempo sin legislar sobre un tema tan real y crítico como son los dispositivos digitales, os sorprenderá saber que la Comunidad de Madrid, con Isabel Díaz Ayuso al frente ¡es pionera en tomar medidas! Así es. Fue pionera en prohibir los teléfonos móviles en todos los colegios (medida sin duda loable) y ahora lo es en regular y, sobre todo limitar, el resto de dispositivos digitales individuales como Chromebooks, iPads…
Y eso es lo que hace principalmente el nuevo Decreto aprobado: limitar. Pero, bajo mi experiencia trabajando y organizando un colegio que ha abrazado la transformación digital, lo limita hasta lo absurdo. El decreto prohíbe, literalmente, según el artículo 4.1 "trabajar de forma individual con dispositivos digitales" ni en Infantil ni en Primaria. Lo único que permite es "el uso compartido" de dichos dispositivos, tal y como viene en el artículo 4.3, es decir, trabajos grupales varios, pero con unos tiempos muy marcados:
-Primer ciclo de Infantil: prohibición absoluta
-Segundo ciclo de Infantil: 1 hora semanal
-Primer ciclo de Educación Primaria: 1 hora semanal
-Segundo ciclo de Educación Primaria: 1,5 horas semanales
-Tercer ciclo de Educación Primaria: 2 horas semanales
¿Y en Educación Secundaria Obligatoria? En la ESO nos libramos, por ahora.
Pero, en serio, me alegro que por fin se legisle sobre un tema tan relevante. Aunque, he de reconocer, que es demasiado limitante. La prohibición (porque reducir la carga horaria digital a 2 horas semanales de un total de 25 lectivas es casi prohibir) no es la solución. La solución es educar, acompañar y capacitar tanto en los colegios como en los hogares a los estudiantes. Los alumnos de EP tienen teléfonos móviles desde cuarto de primaria accediendo sin filtro a las redes sociales y otros contenidos digitales a los que no deberían acceder, pero lo hacen. En muchísimas ocasiones no hay una educación digital de calidad en el seno familiar: falta de tiempo, de conocimiento, o lo que es peor, falta de percepción de su importancia.
En los colegios, desde figuras cercanas como son sus profesores, se les explica desde los procesos más simples como es enviar un correo, hasta otros mucho más complejos como la programación. Pero, lo más importante de todo, lo que es imperativo y muchas veces desde los hogares no se hace hincapié suficiente, se les enseña los peligros inherentes a internet, los peligros de las nuevas tecnologías y, sobre todo, cómo evitarlos haciendo un uso seguro y responsable de estos. Y todo esto no solo se lo enseñamos los profes en el día a día, también acuden a los centros educativos distintas organizaciones para hacer talleres y charlas como INCIBE y la propia Policía Nacional.
En los colegios no solo enseñamos, educamos para la vida. Formamos a los más jóvenes para que puedan adaptarse a su entorno, desarrollarse y poder formar parte de la sociedad con las herramientas y aprendizajes necesarios como para seguir creciendo de forma autónoma… pero para ello necesitamos el apoyo tanto de los gobiernos como de las familias. De nada sirve prohibir los dispositivos personales en los colegios si luego en el seno familiar se les entrega un teléfono y un ordenador con un lazo y sin ningún tipo de acompañamiento. Eso, querido lector, es profundamente contraproducente para profesores, familias y, principalmente, para ellos: nuestros alumnos.
Agradezco que por fin se legisle, se limite y se ponga la atención en un tema tan relevante. Soy un ferviente creyente de que la tecnología, las redes sociales… no es el futuro sino el pasado… el presente es ese gigante (que adoro y del que aprendo diariamente) llamado Inteligencia Artificial, pero para eso harán falta otros cinco años para recibir el apoyo legislativo que necesitamos. Hasta entonces seremos los docentes los que actuaremos como conejillos de indias, sufriendo las consecuencias.