Ansó. Turismo de Aragón
El pueblo español ideal para recorrer a pie: está rodeado de montañas y tiene un torreón del s.XVI
Es uno de los pueblos más bonitos de Aragón y se encuentra en el Pirineo.
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Se acaba el verano y toca volver a la realidad. Regresan la rutina, el trabajo y ese ejercicio de dosificar la energía para llegar al esperado viernes con ganas de desconectar.
Pero que termine el verano no significa que lo hagan los planes ni las escapadas.
De hecho, septiembre es uno de los mejores momentos para descubrir el Pirineo. Pueblos con encanto, menos turistas y montañas que ya invitan a ponerse una sudadera.
En esta ocasión, uno de esos destinos que nunca falla es Ansó, uno de los mejores representantes de la belleza pirenaica en Aragón. El lugar perfecto para bajar el ritmo y disfrutar del paisaje y la tranquilidad.
Qué ver en Ansó
Cuenta con aproximadamente 400 habitantes. Es un pueblo pequeño pero caminar sin prisa por sus calles es todo un privilegio.
Su casco histórico, empedrado y lleno de calles estrechas, conserva las tradicionales casas de piedra y madera, muchas de ellas decoradas con flores.
No es casualidad que esté declarado Bien de Interés Cultural y forme parte de la asociación Pueblos más Bonitos de España.
Entre sus edificios más reconocibles destaca su torreón medieval del siglo XVI que se ha convertido en uno de los símbolos de la localidad. La tradición cuenta, además, que tras sus muros estuvo presa Blanca II de Navarra.
Torreón medieval.
Otro de los imprescindibles es la iglesia de San Pedro, un templo gótico del siglo XVI que incorpora elementos defensivos. Más allá de su arquitectura, merece una visita porque en su interior se encuentra el Museo Etnológico y de Arte Sacro, una parada especialmente interesante para conocer mejor la historia y las tradiciones de la zona.
En lo que a la cultura se refiere, otra opción es visitar el Museo del Traje Ansotano, que ofrece un recorrido por la evolución de una de las indumentarias tradicionales más antiguas de Europa.
También vale la pena acercarse hasta la ermita de la Virgen de Puyeta, patrona del valle. Sobre todo el 8 de septiembre, cuando se celebra una romería que reúne a vecinos de Ansó y Hecho.
Y para terminar el recorrido, nada mejor que pasar por la plaza Domingo Miral, auténtico corazón de Ansó. Allí se encuentran el Ayuntamiento y la oficina de turismo, además de algún bar donde sentarse a tomar algo.
Como no podría ser de otra forma, otro de los encantos que tiene este pueblo es precisamente la cercanía con la montaña, siendo un punto privilegiado para recorrer valles como el de Aguas Tuertas (un camino de 6 km poco exigente), el Bosque de Gamueta lleno de abetos y hayas o ibones como el de Acherito y Estanés.
Panorámica de Aguas Tuertas.
En definitiva, un plan más que a tener en cuenta si estás valorando una escapada al Pirineo.