Ferran Adrià en el restaurante Absinthium de Zaragoza.

Ferran Adrià en el restaurante Absinthium de Zaragoza. Absinthium

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Los días de Ferran Adrià en Zaragoza en su nueva vida: no hizo turismo, visitó al sumiller Jesús y pasó 48 horas trabajando

El conocido chef ha vivido dos intensas jornadas en la capital aragonesa participando en cursos y eventos con profesionales de la restauración.

Más información: Ferran Adrià, chef Michelin: "Un restaurante es el negocio más difícil que hay, el 60% no duran más de 5 días"

Zaragoza
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No todas las semanas Zaragoza tiene el privilegio de recibir a uno de los cocineros más influyentes del mundo. Ferran Adrià es considerado por muchos expertos gastronómicos como el mayor genio de la cocina, el hombre que cambió las reglas del juego y marcó el camino de varias generaciones. Acogerle y disfrutarle es un auténtico lujo.

Con una trayectoria incontestable y reconocimientos que avalan su legado -entre ellos, las tres estrellas Michelin-, aunque lejos de los fogones de El Bulli desde hace años, Adrià mantiene intacto el respeto de su sector y la admiración del público. Zaragoza lo ha recibido estos días en consecuencia: con elogios, distinciones y una constante sucesión de fotografías.

Alojado en un hotel de 4 estrellas superior y con tiempo para sentarse a la mesa de uno de los restaurantes más destacados de la ciudad, el chef ha vivido, sin embargo, 48 horas frenéticas. Reuniones, conferencias y actos se han encadenado en una agenda sin apenas respiro, exprimida hasta el último minuto.

No ha habido hueco, en cambio, para el paseo pausado ni para la visita a la basílica del Pilar. Quizás no era necesario esta vez. Adrià conoce bien la ciudad y mantiene con ella un vínculo que viene de lejos.

“Nos comentó que es una ciudad que le agrada y que conoce bastante. Conoce restaurantes, establecimientos y personas del sector. Hay cocineros que han estado trabajando en El Bulli con él”, asegura el presidente de Horeca Zaragoza, Fernando Martín, quien estuvo a su lado gran parte de su visita y quien lo describe como una persona “digna de admiración” y cercana en las distancias cortas.

Adrià durante los Premios Horeca.

Adrià durante los Premios Horeca. Cristina Martínez – Agencia Almozara Horeca

48 horas de trabajo

El chef llegó a la capital aragonesa a última hora del domingo 22 de marzo y emprendió su viaje de vuelta a Barcelona el martes 24 por la tarde.

Su aventura en Zaragoza comenzó la mañana del lunes con la inauguración del ‘Curso intensivo de gestión en restauración’ impulsado por CaixaBank y Horeca Zaragoza e impartido durante tres días por el equipo de elBullifoundation, del que Ferran Adrià es presidente.

Llevábamos persiguiéndole tres o cuatro años para poder organizar este curso. Hemos insistido mucho, buscando fechas y la fórmula para encajar lo que queríamos hacer. Este año, por fin, se han alineado los astros y ha sido un acontecimiento muy relevante para Zaragoza y para el sector”, resume el presidente Fernando Martín.

Fernando Martin, Ferrán Adria y Pablo Andoño.

Fernando Martin, Ferrán Adria y Pablo Andoño.

A las diez de la mañana del lunes, tras una temprana puesta a punto, arrancaba el curso en el Hotel Hiberus Zaragoza, donde se alojó el cocinero.

Ante cerca de 90 hosteleros aragoneses, Adrià inauguró las jornadas desplegando su visión sobre la gestión en restauración, un discurso que ya forma parte de su nueva etapa, más centrada en el conocimiento que en los fogones.

La mañana transcurrió entre ponencias, conversaciones y una comida de trabajo sin salir del hotel, donde no faltaron fotografías y saludos con los asistentes.

Pero el día apenas había comenzado. Por la tarde, el chef se trasladó a la Fundación San Blas para compartir experiencia con medio centenar de cocineros y voluntarios de comedores sociales zaragozanos, en uno de los encuentros más discretos (y también más significativos) de su paso por la ciudad.

Ferran Adrià en el acto con comedores sociales.

Ferran Adrià en el acto con comedores sociales. CaixaBank

Con un breve descanso, la jornada continuó en el Auditorio, donde le aguardaban profesionales del sector, así como representantes del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Zaragoza.

Y casi por la noche, llegó uno de los momentos más simbólicos: la gala de los Premios Horeca 2026. Allí, Adrià recibió el Premio de Orgullo Hostelero, una nueva distinción creada para reconocer a quienes impulsan la profesión. Su intervención, cargada de emoción, tuvo un recuerdo especial para José Luis Yzuel, presidente de honor de Horeca, fallecido hace un año.

El chef recibe el premio Orgullo Hostelero.

El chef recibe el premio Orgullo Hostelero. Cristina Martínez – Agencia Almozara.

El martes continuó con actos y reuniones vinculadas a CaixaBank, patrocinador de Ferran Adrià, y concluyó su excursión en Zaragoza con la ceremonia de entrega de placas a los 30 restaurantes recomendados por la Guía Michelin 2026 de Aragón (13), La Rioja (9) y Navarra (8).

Finalmente, sin renunciar al aperitivo, Ferran Adrià se despidió y volvió a casa.

Comida en Absinthium

Por supuesto, su plan en la ciudad del Ebro incluía la visita a uno de los establecimientos más prestigiosos de Zaragoza. Se trata del restaurante Absinthium, en la calle del Coso, 11, un lugar que Adrià ya conocía y en el que comió el martes a mediodía.

Su segunda visita al local ha sido un verdadero honor para el propietario y sumiller, Jesús Solanas, que presume de que su restaurante haya sido el único visitado por el reputado chef.

El restaurante da la opción de pedir un menú cerrado (distintas opciones) o platos de la carta, que fue lo que decidió el catalán: “Quiso probar muchos más platos que eligió de nuestra carta en el momento y los demás le siguieron el juego”.

Jesús Solanas asegura que Adrià estuvo a gusto y comió de maravilla. Y así lo manifestó al terminar el banquete: “Delante de todos los invitados que compartían mesa valoró el servicio, la selección y la calidad de la comida y los vinos. Es extraordinariamente generoso y amable, pero entiendo que es sincero porque es una persona que no miente y que no alaba de forma gratuita”.

“Para mí, que estuviera una vez ya fue extraordinario, que venga ya dos es increíble. Una puede ser casualidad, dos no”, concluye con satisfacción el hostelero, que pudo conversar con él y hacerse una foto de recuerdo.

Acto entrega placas Michelin.

Acto entrega placas Michelin. CaixaBank

La anécdota Michelin

Absinthium cuenta con 10 años de trayectoria y está posicionado como un restaurante de alta gama en la ciudad. Tiene un sol Repsol y aparece en el ranking de los mejores restaurantes de la guía Macarfi, aunque no tiene estrella Michelin.

Así pues, que Adrià les volviera a elegir por delante de otros que sí la tienen en Zaragoza, es un motivo más de orgullo para Solanas, quien también porta a sus espaldas un gran recorrido. En este aspecto, el sumiller explica con emoción que le consta que en la gala de la guía francesa Adrià preguntó en público a miembros de Michelin España que por qué Absinthium no tenía estrella y afirmó que se la merecían.

“Un reconocimiento de la guía Michelin es importante para una empresa, pero para mí que Ferran diga eso vale más. Lo dice con conocimiento de causa”, valora el propietario que espera volver a recibirlo.

En definitiva, su paso por Zaragoza se salda como un éxito rotundo. Más allá de la intensa agenda, la impresión que deja es la de un encuentro que ha sabido conectar con el sector y las personas.