Astenia primaveral
La primavera trae fatiga y somnolencia: "Los complejos vitamínicos no funcionan, hay que llevar una vida saludable"
Izarbe Galindo, médico de familia, recalca que lo más importante es dejar pasar el tiempo ya que el cuerpo termina adaptándose al cambio estacional.
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Dice el refrán popular que "la primavera, la sangre altera". Más allá de lo que cita el refranero español, algo de cierto tiene ya que muchos hacen referencia al buen estado de ánimo que les genera el cambio horario, más horas de luz al día y mejores temperaturas.
Sin embargo, está la contraparte de este buen ánimo, ya que con la llegada de la estación favorita de muchos se esconde una franja poblacional a la que la entrada de la primavera causa fatiga, somnolencia o, incluso, signos depresivos.
No se trata de síntomas de alergia con los que una gran mayoría tienen que combatir ante la presencia de polen en el aire, sino que tiene relación con lo denominado astenia primaveral.
"No es ninguna enfermedad, es solamente una condición que se da en el cambio de estación y afecta a algunas personas", explica Izarbe Galindo, médico de familia y presidenta de la Sociedad Aragonesa de Medicina Familiar y Comunitaria.
Los efectos de este periodo de adaptación entre el invierno y la primavera, según detalla Galindo, son encontrarse más cansado, falta de energía, tener ganas de dormir más, estar un poco más tristes y a algunos les falta el apetito.
El porqué está detrás de los cambios de la estación, ya que el cuerpo "tiene que adaptarse a que el día dura más, hay más horas de luz, suben las temperaturas y hay muchos cambios drásticos de temperatura".
Esta médico de familia recalca que se trata de una sintomatología "leve". "Hay gente que viene preocupada a la consulta porque piensa que puede tener anemia o algún problema, pero cuando tienes una anemia los síntomas son más fuertes, esto es más leve", indica.
Lo que además resalta que se trata de una afección "aleatoria" entre las personas.
Por lo que la clave aquí es el tiempo. "Esto se pasa, en cuanto te vas acostumbrando a la primavera se va pasando", indica. Así, la duración más o menos ronda entre dos o tres semanas.
De esta forma, esta médico rechaza el uso de vitaminas o suplementos que se están poniendo de moda y terminan acudiendo a ellos para mejorar el ánimo y la fuerza de cada uno.
"Las farmacias y los supermercados están llenos de estos complejos vitamínicos que parecen ser como un alivio mágico a las cosas del día a día, pero que no sirven, no funcionan", aconseja.
Para combatir la apatía y la tristeza primaveral, esta médico apuesta por los hábitos saludables: "Lo bueno es llevar una dieta equilibrada, comer productos frescos y de temporada, comer mucha verdura, mucha fruta, hacer ejercicio y tener contacto con la naturaleza", subraya.
A lo que añade: "Esto te va a dar muchísimo más salud que cualquier complejo vitamínico de la farmacia, que mayoritariamente lo que hace es gastar dinero".
A pesar de que estos últimos años el término astenia primaveral se ha difundido más entre la sociedad, Galindo recalca que no es algo nuevo y en consulta es habitual tener pacientes con estos síntomas.
"Siempre ha venido gente en torno a estas fechas a decir que está más cansado y simplemente les tranquilizas y les dices que en un par de semanas se pasa. Nuestro cuerpo nos pide descansar un poquito más, dormir un poquito más, nos pide parar un poco", concluye.