Un semáforo en Purujosa (Zaragoza)

Un semáforo en Purujosa (Zaragoza) Google Maps / E.E

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El pueblo más pequeño del mundo con semáforos está en Zaragoza: tiene 30 vecinos y figura en el Libro Guinness

Tiene dos semáforos que controlan el tránsito de la calle Mayor, una vía estrecha con 500 metros de longitud.

Se implantaron en 2001, idea del alcalde Santiago San Martín Ibáñez. 

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Si te dijeran que un pueblo con 29 habitantes, que apenas llega a la decena de personas durante el invierno, tiene dos semáforos, seguramente te parecería una broma.

Una de las últimas cosas que alguien espera encontrarse en un pueblo de la 'España vaciada' es un semáforo. Sin embargo Purujosa (en Zaragoza) es la excepción.

Una peculiaridad que no sólo le ha valido para ser conocida como el municipio más pequeño del mundo con semáforos, sino que también ha quedado plasmada en el Libro Guinness de los Records.

Esta pequeña localidad zaragozana, enclavada en la cara oculta del Moncayo, tiene nada menos que dos semáforos, uno en cada extremo de la Calle Mayor, ya que su estrechez hace imposible que dos vehículos transitaran al mismo tiempo por dicha vía.

Los semáforos de Purujosa

Llegar a Purujosa en coche no es difícil, aunque acceder al municipio 'es otro cantar', como se dice popularmente. Lo mejor es aparcar a la entrada del pueblo, concretamente en una amplia área de servicio acondicionada para autocaravanas, y subir a pie.

De lo contrario, si pretendes acceder hasta el centro del municipio en coche, deberás transitar por la Calle Mayor, una vía con unos 500 metros de longitud donde abundan las zonas estrechas y los giros con escasa maniobralidad. Por lo que respetar los semáforos de los extremos de la calle es fundamental.

Parte del trayecto de la Calle Mayor en Purujosa

Parte del trayecto de la Calle Mayor en Purujosa Google Maps

Estos fueron idea del por aquel entonces alcalde de Purujosa, Santiago San Martín Ibáñez, quien en 2001 decidió poner fin a los problemas de tránsito en el pueblo.

Una decisión eficiente, lógica y poco noticiable en prácticamente cualquier mediana metrópoli, pero que al tratarse de un pueblo tan pequeño produjo la curiosidad de gigantes como el Libro Guinness de los Records.

Semáforo a la subida de Purujosa

Semáforo a la subida de Purujosa E.E / Google Maps

Hay dos semáforos. El primero se encuentra al inicio, justo al salir de la A-2302, situado a la izquierda de un albergue y encargado de regular el acceso al pueblo. El segundo, en sentido contrario, controla la bajada y está ubicado junto al Ayuntamiento.

En lo que a los tiempos de espera se refiere, ambos semáforos tienen ciclos de entre cuatro y cinco minutos de duración, un tiempo más que suficiente para que los vehículos puedan subir y bajar con calma la Calle Mayor.

Cómo es Purujosa

Más allá de la curiosidad que despiertan sus semáforos, basta con echar un vistazo al municipio para darse cuenta de que es un lugar especial.

Recorrer sus calles empedradas, salpicadas de casas de piedra que parecen brotar de la propia roca, es toda una experiencia. Y para quienes disfrutan de la historia y el patrimonio, también merece la pena visitar la iglesia de El Salvador, del siglo XIII, o la ermita de Constantín.

Purujosa

Purujosa Comarca del Aranda

No en vano lo llaman "la puerta del Moncayo", por su cercanía con esta majestuosa montaña. Una ubicación privilegiada, asentada sobre un espolón rocoso que se alza sobre el río Isuela y rodeada de cerros que hacen del entorno un lugar ideal para el senderismo y la naturaleza.

A pocos minutos en coche, además, se encuentra Calcena, un destino muy conocido entre los amantes de la escalada por tener más de 500 vías.

Y después de un paseo por el pueblo o de una jornada de rutas por su entorno, nada mejor que parar a tomar algo o comer en el Albergue de Purujosa mientras se disfrutan las vistas.

Cómo llegar

Desde Zaragoza, Purujosa se encuentra a aproximadamente 1 hora y 40 minutos en coche. El recorrido más directo es por la A-2 hasta El Frasno, donde hay que tomar el desvío en dirección a Illueca.

Si se parte desde Huesca, el trayecto se alarga hasta unas 2 horas y 20 minutos. En este caso, hay que dirigirse hacia Zaragoza por la A-23 y posteriormente incorporarse a la A-2 hasta tomar el mismo desvío en El Frasno.

Por su parte, quienes viajen desde Teruel deberán tomar la A-23 hasta el desvío de Cariñena, continuar por la carretera nacional hasta La Almunia y volver a incorporarse a la A-2 en dirección a Madrid hasta llegar a El Frasno. Desde allí, solo queda seguir por la A-1503 y la CV-698 para llegar a este encantador municipio.