Diferentes panes de Granier en Zaragoza. E.E
Corteza crujiente, miga suave y mucho amor: así es el pan que Granier reparte por las calles de Zaragoza
La panadería/cafetería Granier está por toda España y en otros países del mundo. En Zaragoza abrió recientemente un nuevo local en la Puerta del Carmen.
¡Hasta Pablo Neruda le escribió un poema! El pan es una delicia imprescindible en una buena mesa. Durante años ¡qué digo! siglos ha estado presente en nuestras comidas. Ha sido alimento e inspiración. Ha protagonizado milagros y solucionado más de un apuro.
Se dice que los niños vienen con un pan debajo del brazo, como señal de buena nueva. Por algo será. Ante el olor del pan recién hecho, uno cierra los ojos para potenciar el sentido del olfato. Y al salir de la panadería, todos ¡todos! pellizcamos el coscurro.
Pero no todos los panes son iguales; y lo que saben de buenos panes son los de Granier. Granier es una panadería que está en países de todo el mundo: en España, en Miami, en República Dominicana, Costa Rica, Venezuela y hasta en Inglaterra. Su fundador es Juan Pedro Conde, panadero de Cornellá, y su arte también se puede saborear en Zaragoza.
Panadería Granier en Zaragoza.
En Zaragoza hay varios Granier, y para los amantes del pan, son paradas obligatorias. Cuentan con tantísimas variedades que casi podríamos decir que tienen un pan para cada tipo de persona. Clásico, integral, con semillas, sin gluten, de hogaza, de proteínas, de aceitunas... ¡y hasta de cebolla!
Solo hay que asomarse al escaparate para empezar a babear. De entre todos los tipos que ofrece Granier, cada uno especial a su manera, vamos a destacar cinco:
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Pan de proteínas
Oscuro como el tizón y con un olor profundo. Una alternativa al pan tradicional, rico en proteínas y bajo en carbohidratos. Se elabora con ingredientes como harina de soja, proteína de guisante, semillas y frutos secos. Un pan que alimenta... y mucho. -
Trenza Latina
Si alguien sabe cómo enrollarse, esos son los latinos. No es casual que esta trenza, hecha con tres piezas entrelazadas, lleve su nombre. Su aspecto brillante se debe al huevo que se le aplica justo antes de hornearla. Y su sabor... es puro ritmo. -
100% Integral
En Granier no se les escapa una, y como lo integral está de moda (¡y con razón!), también tienen su versión 100% integral. Por fuera no será el más guapo, pero ya se sabe: la belleza está en el interior. Ideal para los que quieren meter fibra en el 'body'. -
Pan de pasas y nueces
Uno de los reyes de la corona. Suave, elaborado con harina de trigo, pasas y nueces. Su corteza caramelizada esconde una miga esponjosa y llena de sabor. Es tipo chusco, un pan francés, y no sé por qué, pero los franceses en esto siempre inspiran confianza. -
La hogaza
La madre de todos los panes. Clásica e imprescindible. Y en Granier puedes pedirla ya cortada. Todo ventajas. La hogaza es el pan terrenal que eleva cualquier comida al cielo.
En Granier elaboran el pan en su propio obrador, donde también preparan la masa madre de cultivo natural, la forma más antigua y tradicional de hacer pan. Esta masa madre, fruto de la fermentación espontánea de harina y agua sin añadir levadura, requiere varios días para desarrollarse. Pero el resultado lo vale: una calidad que se nota en cada bocado.
Interior de la panadería Granier de la Puerta del Carmen en Zaragoza.
Su aroma, textura y sabor hacen que quienes conocieron el pan auténtico en su infancia revivan aquellos días en los que lo tradicional era la norma, no la excepción.
Así que ya sabes, si te topas con un Granier, entra sin dudarlo. Puede que solo busques un pan, pero acabarás llevándote un pedacito de felicidad envuelto en aroma y corteza crujiente. Y si te pellizcas el coscurro antes de llegar a casa... no estás solo.
¿Dónde están los Granier en Zaragoza?
Como comentábamos, hay varias panaderías/cafeterías en la capital aragonesa:
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En la calle Cinco de Marzo, 7
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En Paseo María Agustín Nº1 esquina con Hernán Cortés (abierto recientemente)
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En Calle Delicias, 5
El primer Granier llegó a Zaragoza en 2012 (el de la calle Delicias) de la mano de la emprendedora Sandra Sanz, que, encantada con la marca que estaba en Barcelona, decidió replicar el modelo de negocio en la capital aragonesa. Así pues, 13 años después la capital aragonesa cuenta con 3 establecimientos franquiciados para disfrute de los zaragozanos.