Sergio Beltrán 'Ratón', canterano del Real Zaragoza, en un partido con el Juvenil A

Sergio Beltrán 'Ratón', canterano del Real Zaragoza, en un partido con el Juvenil A Real Zaragoza

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La fuga de canteranos en el Real Zaragoza: una sangría de 50 jugadores hacia los gigantes de Primera División

A los problemas principales del club se suman los ataques de los grandes clubes de Primera para arrebatarle el talento de su cantera

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La cantera del Real Zaragoza se ha convertido en el gran sostén del club a nivel económico y deportivo. Durante la última década y media, la promoción y venta de jugadores criados en la Ciudad Deportiva ha ayudado de manera rotunda a la sostenibilidad del equipo, bien evitando una caída -más temprana- a los infiernos o transformándose en una inyección vital a las cuentas de la SAD.

Desde su retorno al club en marzo, Lalo Arantegui ha tejido un proyecto deportivo con una base más que clara y definida: que el jugador aragonés vuelva a ser el pilar del club, para que, rodeados de jugadores que aporten un salto de calidad, lleven al Real Zaragoza hacia el lugar que abandonó ya hace tiempo. El Málaga, recién ascendido a Primera, es el ejemplo más cercano.

Pero esta prodigiosa cantera se ha visto, en los últimos años, saqueada por aquellos buitres que quieren rapiñar los restos de una SAD cada vez más en los huesos.

Desde 2019, clubes como Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Valencia, Betis o Villarreal, entre otros, se han llevado medio centenar de talentos curtidos en la Ciudad Deportiva, muchos de ellos entre 12 y 15 años, sin que el Real Zaragoza pueda hacer mucho más que apelar al zaragocismo de estos pequeños.

El origen de esta grieta se encuentra en la Ley del Deporte que aprobó las Cortes de Aragón en 2018, que limita firmar licencias federativas más allá de un año, cuando antes se permitía por dos o tres años. De esta forma, al acabar cada temporada, cualquier jugador de un club aragonés puede marcharse gratis a otro, sin que se reciba ninguna compensación a cambio. Esta limitación no existe en otras regiones.

El Real Zaragoza lo ha intentado solucionar con becas con cierta remuneración u obligando a las familias a firmar un contrato que incluye una penalización a abonar si el niño sale a otro club, de difícil encaje legal y de infructuoso resultado.

Años de sangría

Pero ello no ha evitado que la sangría se hiciera cada vez más grande y dolorosa. En 2019 se marchó Jorge Cestero (2006, 13 años) al Real Madrid. En 2020, salieron Adrián González y Dani Martínez (2004) al Atlético de Madrid; Hugo Manero (2009, con 11 años) al Real Madrid; o Sidney So Delgado (2008), Juan Hernández (2007) y Jorge Espinal (2005) al FC Barcelona.

De esta primera estampida, Dani Martínez ya ha debutado con el primer equipo a las órdenes del Cholo Simeone, Jorge Cestero con el Real Madrid de Arbeloa y Juan Hernández ha entrado por los ojos de Hansi Flick. En el otro lado de la balanza está Sidney, quien, después de 3 años en La Masía y 2 en el Burgos, tuvo que regresar a la UD Montecarlo para volver a disfrutar del fútbol. La próxima temporada jugará, de nuevo, en el Juvenil A del Real Zaragoza.

La sangría continuó al año siguiente, y al siguiente, y al siguiente. En 2021 salió Hugo Garcés (2010, 11 años) al Barcelona; Leo Lamaitre (2009, 12 años y ya internacional con Francia) al Real Madrid; o Sigu Ceesay (2008, 13 años) al Villarreal. Ese mismo verano, el club culé se llevó a Álvaro Cortés, con 15 años, jugador que ya ha debutado con el primer equipo en Liga.

En 2022, el Barça siguió su expolio y fichó a Aritz Laraido con 11 años. En 2023, el Real Madrid se llevó a Pablo Macía (2012, 11 años), Daniel Manzano (2011, 12 años) y Guille López (2009); y el Valencia reclutó a Samuel Tena e Iván Blas (2010, 13 años). Al igual que Sidney, Macía regresará este verano al Real Zaragoza.

Esta situación ya era una crisis mayúscula en 2024 cuando el club explotó después de que el Barça se llevara a otras dos joyas, Gorka Buil y Samu Borniquel. Prohibió la entrada en sus instalaciones al Real Madrid, Barça y Betis, que también se había llevado a Marcos Val (2008) y Thiago Acevedo (2008), además de la agencia Bahía Internacional.

No mejoró la situación en 2025, cuando Derik Obeng (2008) salió al Betis, Fernando Gómez (2012) al Real Madrid y Daniel Sancho (2010) al Valencia. También se vivió el triste episodio de los 4 juveniles apartados desde febrero hasta junio por no querer renovar su contrato. Entre ellos, Sergio Beltrán ‘Ratón’, que volverá al Real Zaragoza después de un año en el Celta, tal y como adelantó 'Palmadas al Viento'.

Y este verano, otros tres jugadores abandonarán las filas del Real Zaragoza. Mario Júlvez (2013) y Jorge Miguel Priego (2014) irán al Valencia, y Guillermo Cuartero (2011) al Villarreal.

“Dañino para el club”

El director de Cantera del Real Zaragoza durante estos años, Ramón Lozano, reconocía esta misma semana que esta situación era verdaderamente “dañina” para el club, que se enfrentaba a presupuestos que podían ser hasta 60 o 70 veces superior.

“Nuestros rivales, que nos captan futbolistas, son Real Madrid, FC Barcelona, Atlético Madrid o Valencia. Con esto estamos compitiendo para desarrollar la cantera y evitar la fuga de talento”, reconocía.

Una de las medidas puestas en marcha para frenar esta fuga es la creación de ‘contratos hucha’, una fórmula por la que se acuerda una remuneración con las familias de los pequeños, pero que solo la cobrarán en el momento en que cumplan 16 años y firmen su contrato con el Real Zaragoza.

“Nosotros no somos los propietarios de los hijos, que son libres hasta los 16 años. No tenía mucho sentido hacer apuestas económicas si hasta los 16 son todos libres. Entiendo que haya jugadores que decidan jugar en otros clubes, y no obligamos a nadie a quedarse. Solo recibirán compensación económica el día que cumplan 16 años y firmen un contrato”, explicaba el director deportivo, Lalo Arantegui.

Más contundente era este viernes el nuevo director de Cantera, Javier Garcés, siempre crítico con este movimiento de niños, y que incluso reconocía las múltiples llamadas que ha recibido para volver a la Ciudad Deportiva.

“No puede ser que canteras profesionales muevan a niños 12 o 13 años fuera de sus domicilios. Mientras esté en este puesto, nadie estará en el Real Zaragoza a 100 o 300 kilómetros de casa”, destacaba.

Éxitos en la cantera

Ante ello, el foco se queda en aquellos niños y familias que sí apuestan por el Real Zaragoza, y que sueñan con convertirse en los próximos Francho Serrano, Alejandro Francés, Iván Azón o Marcos Cuenca.

Porque, pese a todo, la cantera del Real Zaragoza se ha ido sobreponiendo a base de trabajo, ilusión y, por encima de todo, zaragocismo. En 2025, un Juvenil A en el que fácilmente se podría incluir a una quincena de jugadores ‘expropiados’ llegó a la final de Copa del Rey Juvenil.

De hecho, esta situación se pudo comprobar hace solo unos meses, cuando los equipos cadetes de Aragón y Cataluña se enfrentaron en las semifinales del Campeonato de España de Selecciones Autonómicas Sub16. El cuadro catalán, con 3 jugadores nacidos en Zaragoza (en estas categorías juegan con las regiones de sus clubes), cayó ante el aragonés.