Samantha Vallejo-Nágera.

Samantha Vallejo-Nágera. E.E.

Cultura

Samantha Vallejo-Nágera: "La gente que va a la Toscana, por favor, que vengan a Cariñena que es un sitio más bonito"

La reconocida cocinera que anunció hace poco su adiós a MasterChef ha visitado Zaragoza para presentar el documental “La primera vez… el sabor de lo nuevo”.

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Zaragoza
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Una apuesta con el propietario de un restaurante de Madrid fue el inicio de la exitosa trayectoria de Samantha Vallejo-Nágera (Madrid, 1969). La chef y hasta hace poco jurado de MasterChef es uno de los rostros más reconocidos de la televisión en España, aunque sus proyectos profesionales trascienden la pantalla.

Samantha Vallejo-Nágera es un ejemplo de que un día cualquiera te puede cambiar la vida. Por destino o por casualidad. También de la importancia de disfrutar del trabajo y de exprimir cada momento.

Aunque en su casa siempre había comido bien, con influencia de su madre francesa, y cocinaba a menudo, la madrileña nunca se había planteado que se convirtiera en su profesión. Sin saber muy bien a qué se quería dedicar, se decantó por estudiar paisajismo.

No obstante, conversando un día con el propietario del restaurante Horcher de Madrid, ubicado debajo de donde estudiaba, le dijo que no aguantaría ni 5 minutos en una cocina profesional. Con valentía y para demostrar que era currante de nacimiento, la joven Samantha le aseguró que sí. Así empezó a trabajar en el establecimiento y descubrió que era su pasión.

Vallejo-Nágera, que no pierde la ambición y las ganas de vivir nuevas experiencias, ha visitado Zaragoza para presentar el documental 'La primera vez… el sabor de lo nuevo' de la D.O. Cariñena que se ha estrenado este jueves.

Pregunta.- Zaragoza, ¿qué recuerdo especial se le viene a la mente?

Respuesta.- Cuando vinimos a grabar al Pilar fue increíble, parecíamos los Rolling Stones. Fue espectacular ese día que hacía como 40 grados. Además, tengo en mi maleta todas las cintas del Pilar. Es parte de mi vida. Me llevo recuerdos muy buenos de cada exterior, pero del Pilar... Y la gente fue super cariñosa.

Cuando vinimos a grabar al Pilar fue increíble, parecíamos los Rolling Stones

Samantha Vallejo-Nágera, chef

P.- Presenta el documental 'La primera vez… el sabor de lo nuevo'. ¿Cómo ha sido protagonizarlo?

R.- He descubierto una zona que no conocía. He descubierto una Denominación de Origen impresionante. Una calidad de producto bien hecho, con unos campos, con unos colores, con unos vientos y unos paisajes que creo que debería ser un sitio de interés turístico. Aparte de venir a catar los vinos, las bodegas de Cariñena, conocer la casa donde nació Goya, su pueblo y su gastronomía, es un sitio donde hay que ir.

Presentación del documental en Zaragoza.

Presentación del documental en Zaragoza. DPZ

Todos vamos como tontos a los mismos sitios. Yo no voy a viajar más a París ni a Nueva York. Yo voy a viajar a sitios así. Cuando la gente va a la Toscana, por favor, vengan ustedes a Cariñena, que es un sitio más bonito. Los españoles tenemos que aprender a vender nuestros sitios turísticos.

P.- En el audiovisual comparte reflexiones con Itziar Miranda, Nacho Rubio, Arantxa Ezquerro y Carmen París.

R.- Fue una experiencia súper bonita. Yo conocía a Itziar Miranda, pero a los demás no. Conoces a gente increíble, del teatro, de la canción, del cine… La vida está llena de sorpresas, te crees que lo conoces todo y cada día descubres algo nuevo. Creo que el documental está muy bien y que habría que verlo.

P.- ¿Cuál es el vínculo entre el vino y el arte?

R.- El vino tiene que formar parte del arte, de la vida, de la comida, de la cena, de la merienda, de nuestro día a día. El vino tiene que ser un hilo conductor de las vidas, porque es un producto de la tierra. Es la tradición, es el sabor. Hay que poner vino en todo.

Igual que se dice que hay que comer cinco piezas de fruta y verdura al día, hay que beber una copa de vino

Samantha Vallejo-Nágera, chef

El arte está en todos lados. El vino y el arte tendrían que estar siempre en nuestros días. Igual que se dice que hay que comer cinco piezas de fruta y verdura al día, hay que beber una copa de vino y tocar el arte de alguna manera todos los días de tu vida, porque eso te da placer.

P.- Algo de lo que ha disfrutado durante años es de su paso por MasterChef. Todavía es reciente su adiós.

R.- Es un cambio muy meditado, muy pensado y del que estoy muy contenta. Han sido 13 años increíbles y ahora es una nueva etapa. Se me abren 20.000 puertas. Tengo la agenda... pensaba que iba a estar más tranquila, pero estoy menos tranquila que antes.

P.- ¿Siente un vacío?

R.-He sentido el vacío de repente, pero no sé si vacío o placer. Es un formato que he hecho 13 años. No han sido dos. Me siento totalmente llena con lo que he hecho. He sembrado y quiero ahora recoger los frutos.

Quiero hacer tele, quiero venir al Día del Pilar aquí. Quiero poder viajar. Me encanta ir a provincias, ver lo que pasa en España durante todo el año. Muchas veces no podía ir a cosas que me invitaban o que me ofrecían. Ahora puedo venir a todo. Por lo cual espero volver mucho a Zaragoza.

P.- ¿En qué cree que ha cambiado más Samantha en estos años?

R.- Conozco España como pocas personas. Lo hemos hecho con el tren, los restaurantes, las ciudades, la gente, los pueblos, las tradiciones. Cuando íbamos a Salamanca, iba a preguntar a una señora que me enseñara los trajes regionales. He intentado aprovechar MasterChef para nutrirme de información tradicional de las zonas de España.

Me llevo el amor de la gente, ver cómo nos han querido

Samantha Vallejo-Nágera, chef

Me llevo el amor de la gente. Ver cómo quiere la gente MasterChef, cómo nos ha querido a los tres jueces ha sido muy bonito. El formato creo que ha sido un antes y un después en la gastronomía española y lo será siempre. Y formaré siempre parte de él.

P.- Además de viajar y de dirigir su catering, ¿qué proyectos afronta ahora?

R.- Estos tres primeros meses me he centrado en mi catering. Quería hacer un cambio de imagen y una nueva web que estoy sacando ahora. Unas nuevas ventas online que voy a sacar también a final de marzo o principios de abril. Estoy preparando un nuevo formato de televisión y estoy metiéndome de concursante, pasándolo bien en la tele. Me estoy dejando querer un poco.

P.- Y redes sociales…

R.- Estoy cocinando más en redes, estoy haciendo unas pruebas divertidísimas. Hago una cosa que se llama Socorro Samantha de recetas para gente que no cocina. Luego una sección que se llama Samantha Awards de concursos de cosas que me mandan a mi casa para comer y los cato. Me lo paso como una enana.

P.- Las labores profesionales las concilia con su vida familiar. El otro día contaba cómo había vivido el nacimiento de su hijo con Síndrome de Down y la necesidad de combatir los prejuicios. ¿Qué está en nuestras manos para ello?

R.- Es complicado. Quitar prejuicios lo es más porque nadie quiere tener un hijo con discapacidad hasta que sabe lo que es. Es un proceso que me parece que va a ser difícil cambiarlo. Lo que sí que hay que aprender es a empezar a meter ya a las personas con discapacidad en los puestos de trabajo. En restaurantes, cafeterías, hoteles. Tiene que haber personas con síndrome de Down y con discapacidad intelectual trabajando cada vez más en sitios. Yo los tengo de camareros en el catering.

P.- ¿Quién ha sido su gran inspiración?

R.- Mi madre es totalmente mi inspiración. La cocina de mi casa, esa cocina tradicional, bien hecha, con una materia prima de calidad.

P.- ¿En qué le ha influido?

R.- Pienso en qué me diferencio y creo que es que sé perfectamente qué hay que poner para cada ocasión. Cuando tú tienes un catering, haces todo tipo de cosas. Haces bodas, haces una fiesta para 5.000 jóvenes que vienen de una Universidad. No es lo mismo dar de comer a 5.000 universitarios que a 20 príncipes en un castillo, que a una cena de una moderna en Madrid. 

Me gusta cocinar para gente diferente. No es un restaurante en el que yo tengo mi menú y hago todos los días lo mismo. Hago una especie de cocina a medida para cada evento y es lo que me divierte y donde soy fuerte.