Muchas comunidades han tenido que adaptarse a la nueva ITC.

Muchas comunidades han tenido que adaptarse a la nueva ITC. cerquooca.com

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La nueva normativa de ascensores deja ya derramas de hasta 20.000 euros: "Ahora es cuando empiezan a llegar más"

Beatriz González, administradora de fincas, explica que las modificaciones y el coste dependen de cada comunidad.

Más información: Entró en vigor: la nueva normativa implica cambios en los ascensores en comunidades de vecinos de toda España

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La nueva normativa de ascensores ya empieza a notarse en Zaragoza. La Instrucción Técnica Complementaria (ITC), en vigor desde julio de 2024, obliga a adaptar progresivamente todos los elevadores hacia un modelo más seguro.

Una norma que, dependiendo de la comunidad, alcanza cifras diferentes. Las hay que, al haberse construido el edificio hace tan solo unos años, tendrán que hacer solo "pequeñas modificaciones". Aunque otras están aprovechando la obligación para acometer reformas integrales de sus ascensores.

Así lo explica Beatriz, Beatriz González Bosque, administradora de fincas colegiada y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Aragón. De hecho, menciona que es ahora cuando comienza el momento "álgido" de la implantación.

Y es que, pese a que hace un par de años que entró en vigor, la normativa se aplica cuando a cada edificio le toca la inspección obligatoria del ascensor. Esta revisión, tal y como señala Beatriz, la realizan los organismos de control autorizados cada cuatro años. "Será en cuatro años, todas las comunidades habrán pasado ya la adaptación a la ITC", resume.

La diferencia económica entre edificios puede ser enorme. Los ascensores relativamente modernos, de unos 20 o 25 años, suelen adaptarse con inversiones de entre 2.000 y 3.000 euros. Sin embargo, los más antiguos requieren intervenciones mucho mayores. "Hay comunidades donde la adaptación mínima costaría unos 10.000 euros y aprovechan para hacer una modernización completa", asegura.

En muchos casos, es la lógica lo que empuja a los vecinos a ir más allá de lo necesario. Si el ascensor ya presenta averías o tiene elementos obsoletos, las comunidades prefieren renovar buena parte de la instalación antes que gastar varias veces en pocos años.

"Puestos a gastar, aprovechan y hacen una modernización completa", añade Beatriz. Estas actuaciones pueden alcanzar los 20.000 euros por aparato, aunque el coste final depende de factores como el tamaño del edificio, el número de plantas o la capacidad del ascensor.

Las zonas más afectadas serán los barrios con edificios más envejecidos. Mientras que, tal y como lo analiza la administradora de fincas, en áreas nuevas como Valdespartera apenas habrá necesidad de inversión, en barrios tradicionales como Delicias, Las Fuentes o el centro de Zaragoza sí se están detectando más actuaciones.

La nueva ITC introduce medidas centradas especialmente en la seguridad. Entre las principales novedades destaca la precisión en la parada y nivelación del ascensor. "Los elevadores ya no podrán quedarse unos centímetros por encima o por debajo del suelo del rellano, algo habitual en instalaciones antiguas", explica Beatriz.

Señala que también será obligatorio incorporar sensores de cierre de puertas a toda altura para evitar atrapamientos, sistemas de comunicación bidireccional para pedir ayuda desde dentro de la cabina y pesacargas que impidan el funcionamiento si se supera el límite autorizado.

Precisamente, la comunicación bidireccional es una de las mejoras más visibles para los usuarios. "Antes había un timbre y, si alguien te oía, bien; y si no, pues no", asegura Beatriz. Ahora, las llamadas de emergencia se conectan directamente con la centralita del ascensorista, algo "especialmente importante en periodos vacacionales o en edificios poco habitados".

Más estrictas

Las inspecciones serán, además, estrictas. "Si se detectan deficiencias graves, la comunidad dispone de seis meses para solucionarlas. En caso contrario, el ascensor puede quedar fuera de servicio. Te lo paran", resume tajante. Las deficiencias menos graves también son obligatorias y, si no se corrigen antes de la siguiente inspección, "pasan automáticamente a considerarse graves", incide Beatriz.

Pese al aumento del gasto, Beatriz asegura que no ha encontrado ninguna comunidad que haya optado por eliminar el ascensor. De hecho, observa justo lo contrario. "Muchas aprovechan para mejorar la accesibilidad del edificio y bajar el ascensor a cota cero. Todo menos quitarse el ascensor", afirma.

Además, para afrontar las derramas, Beatriz confirma que muchas comunidades recurren a financiación o acuerdan pagos aplazados con las empresas instaladoras.

El objetivo final de la normativa, insiste, es equiparar poco a poco los ascensores antiguos a los estándares de seguridad de los nuevos. "Son elementos que ya se estaban poniendo en los ascensores de nueva instalación. Lo que se intenta es homogeneizar el parque de ascensores", concluye.