Humedades en una casa.

Humedades en una casa. E.E Zaragoza

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"Zaragoza no está preparada para estas lluvias": las borrascas pasan factura a los edificios y viviendas de la ciudad

Los administradores de fincas señalan que es necesario un mayor mantenimiento para evitar grandes desperfectos.

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Las lluvias no han dado tregua en Zaragoza. La capital de Aragón ha experimentado un inicio de 2026 marcado por un "tren de borrascas" de todos los nombres posibles. Oriana, Ingrid, Regina... todas ellas se han dejado notar, de una forma u otra, en el día a día de la ciudad y, también, en sus edificios.

Y es que, la de estos primeros meses, ha sido una climatología muy adversa para los aragoneses y sus viviendas. Tanto que ha sido hasta dañina y muchos son los que han notado los primeros efectos de las tormentas (ya sea en forma de humedades o inundaciones).

Así lo asegura a este diario Beatriz González Bosque, administradora de fincas en la capital, quien asegura firmemente que "Zaragoza no está preparada para estas lluvias". Más que nada "porque su construcción no está diseñada para ello, a diferencia de otras comunidades como Asturias o Galicia, donde están mucho más acostumbrados a estos tiempos", apunta.

La principal diferencia, entre otras muchas, son las costumbres de los propietarios. "Aquí, en Aragón, quizás no hay tanta concienciación sobre los cuidados que necesita una casa en este tipo de circunstancias", asegura.

Pone de ejemplo los tejados de los edificios, los cuales durante lluvias intensas y prolongadas necesitan de "un mayor mantenimiento para asegurar que todo está correcto y no hay ningún peligro".

Porque lo que está claro es que, con el agua, hay una mayor acumulación de suciedad que "se desplaza a la zona de canaletas y, si no se limpia, puede provocar que se colapsen las bajantes y se inunden algunas viviendas", señala.

También los jardines de las casas son un punto conflictivo durante las tormentas. "Si no se drenan debidamente puede acabar produciendo filtraciones que acaban acumulando agua y demasiada humedad a la zona de las farolas", detalla.

LLueve "a lo grande"

Pero es que, además, "cuando llueve en Zaragoza lo hace a lo grande". Con tanta agua que "ni la red municipal da a basto, devolviendo hacia el interior de las viviendas el agua con presión". Todo ello viene a dejar escenas como "el agua saliendo por los inodoros de los locales o de las primeras plantas".

Aunque todo tiene un truco. En estas situaciones, lo esencial es "asegurar un mantenimiento y limpieza correctos de las cubiertas". González explica que lo ideal es contratar a una empresa que "acceda a la cubierta una vez al año o cada seis meses ya que si no hay suciedad en las canaletas, no hay nada que arraste y que pueda provocar un incidente". Y, aconseja lo mismo para las arquetas.

Con estas climatologías extremas, es muy común la aparición de humedades, ya que nacen "con la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior". Aunque depende también de muchas cosas. Por ejemplo, "hay veces que salen en la cara más norte donde nunca le da el sol y por lo tanto es una habitación más fría, con una mayor diferencia de temperatura".

Puede suceder que "haya más humedad" de por sí en ese cuarto o que, incluso, "pase una tubería de agua caliente que provoque condensaciones". Pero es una situación que se soluciona fácilmente "con un buen aislamiento y ventilación".

Aunque eso sí, "si tienes ya humedades lo primero es limpiar con lejía para matar y pintar con pintura especial la zona", explica.

Otro de los consejos que lanza González es el de asegurar "que nadie conecta a las tuberías de pluviales las de aguas fecales". "Hay veces que la gente hace reformas y te conecta la lavadora y el baño a una de estas tuberías que son más estrechas y, en cuanto llueve, te monta unos guirigáis tremendos".

Un mantenimiento preventivo que puede "ayudar", aunque insiste en que la capital "no está preparada".