Un cartel de aviso de Zona de Bajas Emisiones en Zaragoza.

Un cartel de aviso de Zona de Bajas Emisiones en Zaragoza. Ayuntamiento de Zaragoza

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Así queda la Zona de Bajas Emisiones de Zaragoza: la ciudad mira a Sevilla para acabar con una ley "absurda"

La restricción y las sanciones se amplicarán únicamente en días de mucha contaminación.

Más información: PP y Vox llegan a un acuerdo 'in extremis' y consiguen salvar los 1.039 millones del presupuesto de Zaragoza para 2026

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Zaragoza tendrá una Zona de Bajas Emisiones que sí sancionará, pero "únicamente en los días que se superen los umbrales de contaminación oficiales". Así, el Gobierno municipal iniciará "de forma inmediata" la modificación de la ordenanza que, a propuesta de Vox, "no multe ni restrinja el acceso al centro a ningún ciudadano".

Ese es uno de los dos escollos que se han logrado solventar tras el acuerdo alcanzado entre PP y Vox este miércoles, a menos de 24 horas de la votación final de los presupuestos a los que los de Abascal, por cierto, dirán que 'sí' otro año más.

Así, tras leer bien la letra pequeña y tomando de referencia a ciudades como Sevilla, Castellón y Ponferrada -donde sancionan, por ejemplo, los días laborables-, ambos partidos han encontrado una solución satisfactoria para todas las partes: solo se impedirá acceder a la ZBE en días con más contaminación de la normal, algo que se aplicará también para las multas.

Esta propuesta, que ya pusieron sobre la mesa los concejales de Vox a mediados de diciembre y que ha sido revisada de arriba a abajo por la asesoría jurídica, permite a Chueca conseguir la mayoría para sus presupuestos "cumpliendo la ley y sin perder los 22 millones de ayudas al transporte".

Dos cuestiones que han sido parte del quebradero de cabeza a la hora de negociar y por las que la regidora no iba a pasar. Aunque, finalmente, se ha conseguido "reducir las restricciones al acceso" sin sobrepasar ninguna de las líneas rojas impuestas por ambos partidos.

Una ley "absurda"

"La ZBE es una imposición del Gobierno de Pedro Sánchez que atenta a la autonomía local, ya que cada ciudad tiene sus características", ha explicado la alcaldesa.

Unas declaraciones ante las que la futura portavoz de Vox, Eva Torres, ha coincidido asegurando que se trata de una ley "absurda" porque Zaragoza es una ciudad "que no supera los límites de contaminación, tal y como se constata en el informe anual de calidad del aire de 2024 y como se puede observar en la página habilitada para ello en el Ayuntamiento".

En cuanto a las cámaras que se instalarán para vigilar la ZBE, la alcaldesa ha confirmado que su función va más allá que la de controlar el acceso a la zona delimitada. "También servirán para medir la contaminación, por lo que permitirá controlar que días se sancionará y en cuales se podrá entrar sin restricciones", ha explicado.

Así, todos contentos, se ha conseguido "ganar estabilidad y no perder tiempo para la ciudad". Porque, con el apoyo de Vox este jueves en la votación final de los presupuestos, se consigue mantener en tiempo y forma "todas las grandes obras que buscan mejorar la calidad de vida de los zaragozanos".

De otra manera se hubieran retrasado un mes más (y con una cuestión de confianza de por medio). "Queremos decirles a todos los zaragozanos que vamos a seguir trabajando con responsabilidad para evitar que la ciudad se pare", ha declarado Chueca.

Por ello, además de solventar el problema de la ZBE, el viernes se volverán a reunir ambos partidos para solucionar el otro escollo de Vox: el gasto corriente "desmesurado" que, a su juicio, se solucionaría acotando la estructura en el Ayuntamiento.

Un ahorro que, esta vez sí, parece que se llevará a cabo. "Nos hemos comprometido, vamos a empezar a trabajar de manera inminente y lo pondremos en marcha lo antes posible", han coincidido ambas.

El guion de Vox

El acuerdo 'in extremis' entre PP y Vox en el Ayuntamiento no es un ejercicio de responsabilidad para los socialistas. Es más bien "un nuevo episodio de claudicación política del PP ante la ultraderecha". "Natalia Chueca no ha negociado; ha asumido el guion que le ha puesto delante VOX", ha expresado la portavoz del PSOE en Zaragoza, Lola Ranera.

"Negar el cambio climático, frenar la ambición de una ciudad climáticamente neutra y vender como 'eficiencia' el adelgazamiento de la administración no es pragmatismo: es comprar el argumentario de la ultraderecha al por mayor", ha añadido.

Un pacto que, en plalabras de la socialista, viene a significar que "Vox ha venido a gobernar y el PP ha decidido ejercer de muleta, de telonero aplicado".

"Resulta especialmente revelador que la alcaldesa se parapete tras un informe jurídico 'recién llegado' apenas horas antes del pleno. ¿Casualidad? Y más aún que se haya negado a recabar información del Ministerio competente. Desde el PSOE vamos a solicitar con urgencia conocer ese informe", ha asegurado.

Unas acusaciones a las que ha sumado un recordatorio: "Estos presupuestos estaban pactados desde hace tiempo, lo han reconocido la propia alcaldesa y la portavoz de Vox, y que su parón coincidió oportunamente con una convocatoria electoral. Hoy se reactivan en plena coreografía de negociaciones entre las derechas. Eso no es interpretación: es cronología".

Ahora, a pocos días de la constitución de las Cortes de Aragón y de decidir quién ocupará la Presidencia y la Mesa, el contexto para Ranera no es irrelevante, "es determinante". "Lo demás, efectivamente, sería ciencia ficción", ha concluido.

"Un pacto de humo"

Bajo la mirada crítica de Zaragoza en Común, este acuerdo es algo así como "el pacto del humo". Según la portavoz del grupo, Elena Tomás, ambos partidos han acercado posturas "sin saber ni haber explicado a los zaragozanos cómo va a afectar a las áreas fundamentales para la ciudad -como educación, turismo y cultura- arriesgando la gestión sin medir las consecuencias, únicamente para salvar los muebles".

La portavoz también ha señalado que los hechos demuestran que tanto PP como Vox "son profesionales del engaño". Tomás ha recordado que, recientemente, el Partido Popular había votado en contra de enmiendas a las bases de ejecución presentadas por Vox, mientras que ahora las tornas han cambiado y aprobarán todas las propuestas presentadas por los de Abascal.

"Son capaces de cambiar de opinión únicamente por los votos y por su propia supervivencia, lo que demuestra que no hay un proyecto claro para la ciudad de Zaragoza", ha afirmado, asegurando que Zaragoza en Común "mantendrá una vigilancia constante".