Daños en la mota de Pina tras la última riada ordinaria del Ebro.

Daños en la mota de Pina tras la última riada ordinaria del Ebro. E. E.

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Enfado entre los alcaldes de la ribera: "Nos quieren hacer pagar el arreglo de las motas de la última riada, es inasumible"

Al tratarse de una crecida ordinaria no hay fondos especiales del Estado y el coste recae en los municipios o los titulares de las defensas afectadas.

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Zaragoza
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Enfado entre los alcaldes de la ribera del Ebro. La Confederación Hidrográfica (CHE) quiere que sean ellos quienes asuman el arreglo de las motas dañadas durante la crecida, pero los ayuntamientos aseguran no tener "ni medios técnicos ni económicos" para hacerlo.

La Comisión de Municipios Afectados por el Ebro de la Federación Aragonesa de Municipios, Comarcas y Provincias (Famcp) ha solicitado ya una reunión con el organismo de cuenca ante lo que supondría un desembolso "inasumible" para estas pequeñas localidades.

En otras ocasiones ha sido la CHE la que ha asumido las tareas. ¿Qué ha cambiado entonces? Que la última crecida, la de febrero, fue ordinaria.

Al no llegar a la categoría de extraordinaria no se habilitaron fondos especiales por parte del Estado, de ahí la desagradable sorpresa que se han encontrado los alcaldes.

Desde la Confederación recalcan que la reparación de obras de defensa pensadas para la protección de fincas o viviendas colindantes al dominio público hidráulico corresponde a sus titulares, y siempre debe hacerse con autorización de la propia CHE.

En estos casos se puede optar por una declaración responsable o por un permiso específico, que acarrea un coste económico.

Esto siempre ha sido así. No ha habido un cambio normativo que haga que ahora sean los ayuntamientos los que tengan que 'pasar por caja'.

Lo que ha ocurrido en otras ocasiones es que la CHE, fuera de sus competencias, ha venido encargándose de hacer reparaciones puntuales para ayudar a las localidades más castigadas.

El organismo confía en encontrar una solución y asegura que sus técnicos ya están hablando uno por uno con los alcaldes para ver cómo está la situación.

Tras el episodio de febrero, en el que el Ebro superó los 1.600 metros cúbicos por segundo a su paso por Zaragoza, la CHE construyó un cordón de tierras provisional en el trasdós de las motas erosionadas.

Lo hizo ante la amenaza de nuevas crecidas en lo que restaba de primavera con el objetivo de garantizar la seguridad de los núcleos urbanos y de reducir el riesgo de inundación en los terrenos aledaños.

Que no se buscara una solución definitiva se debe a que durante la propia avenida y hasta pasar un tiempo prudencial no era posible ni seguro trabajar en las defensas dañadas al encontrarse "saturadas de agua".

Esos trabajos se ejecutaron en los términos municipales de Alfajarín y Pastriz y el Burgo de Ebro.

Actualmente, explican desde la Confederación, estas actuaciones temporales siguen presentes en el territorio "en tanto que no se han reforzado las obras de defensa por parte de sus titulares".

"No podemos pagar ese dinero"

El presidente de la Comisión de Municipios Afectados por el Ebro y alcalde de Pina, Pablo Blanquet, espera verse con la Confederación a principios de este mes de agosto.

Los regidores temen que lo que hasta ahora veían como un rumor se confirme y terminen siendo ellos quienes tengan que asumir el 100% del coste de las reparaciones.

En los últimos meses aseguran haber hablado varias veces con la CHE y "no se ha arreglado nada", lo que ha disparado su preocupación.

"Los ayuntamientos no tenemos ni ese dinero ni los medios técnicos necesarios para presentar un proyecto y conseguir los permisos. Podemos estar hablando de alrededor de medio millón de euros entre unas cosas y otras", subraya.

Nuevas medidas

Más allá de las reparaciones, en el marco de la estrategia Ebro Resilience se están llevando a cabo actuaciones para reforzar las defensas de los municipios en caso de avenida y mejorar la capacidad de desagüe del Ebro.

La apertura de ramales para la circulación de caudales de crecida a través de las masas de sedimentos vegetadas, los llamados curages, permite aumentar la capacidad hidráulica del cauce a la vez que se mejora el estado ambiental del río.

Para ello, señalan desde la CHE, se hacen desbroces, talas y destoconados selectivos de las especies arbóreas y arbustivas presentes; se retiran las obstrucciones y se procede al descompactado superficial de los sedimentos en los ramales.

Estas actuaciones se han acometido en varios puntos del término municipal de Pina de Ebro, donde recientemente se realizaron labores de mantenimiento mediante el desbroce y la retirada de obstrucciones presentes de los brazos recuperados.

Por otro lado, en el tramo del río que discurre por El Burgo de Ebro se ha retomado la tramitación de la intervención prevista años atrás.

Según explican desde la CHE, este tramo, que abarca los términos municipales de Pastriz y Alfajarín, fue uno de los que se estudió en el marco del Ebro Resilience en 2022. Sin embargo, todo quedó suspendido "por circunstancias ajenas a la Confederación".

Lo que se va a hacer ahora es actualizar el estudio de alternativas realizado en su momento y el propio proyecto en términos de cálculos, medición y valoración de las soluciones planteadas, que deben ser adaptadas a la nueva realidad física del terreno. También será necesaria una actualización de precios.